Y si…
Tuesday, November 21st, 2006Si, hoy es uno de esos días.
Si, hoy es uno de esos días.
Uf… estamos de nuevo en una época con muchas cosas para escribir, pero poco tiempo/ganas de hacerlo.
Ya llegará…
PD: ¿Cuánto faltará para jubilarme? ¡Como ansío ese momento! ![]()
¡Odio trabajar como un esclavo!
Mil cosas para escribir y compartir.
Cero disponibilidad cerebral.
1000 x 0 = 0… Matemática pura.
Hoy es uno de esos días en donde necesitaría escaparme a los gritos del trabajo… ![]()
Durante años has formado parte de un grupo selecto al cual no era fácil ingresar. Fuiste el último en entrar en esta pequeña logia y siempre fuiste cuestionado. Se discutió sobre si debías o no estar en este pequeño grupo durante décadas e incluso se te comparó con tu compañera de viaje, el cual se tuvo que conformar con ser tu acompañante.
Hace no muchos años, nuevos candidatos aparecieron con pergaminos más importantes que el tuyo para ingresar… y fueron rechazados. Esto generó una disputa como hacía mucho tiempo no había. Se pensó en dejar que varios más se anexaran al grupo, pero muchos dudaron de la importancia que tendría el título tan preciado si el mismo se entregaba con suma facilidad.
Se habló, se discutió, se conversó… y se llegó a una decisión: vos nunca debiste formar parte del grupo.
Adiós Plutón… Desde que te descubrieron no has llegado a dar un tercio de vuelta alrededor del Sol, y ya has perdido una categoría de la cual estabas orgulloso.
Se comenta que Júpiter, imponente, altivo, gigantesco, inconmensurable, miró hacia atrás y dijo:
- Está bien. Últimamente estaban dejando entrar a cualquiera al club y eso no lo podemos permitir.
Saturno, con sus bellos anillos respondió:
- A mi siempre me pareció mal que una pequeña roca sea considerada uno de nosotros. Además, me sentí muy afectado el día que me dijeron que no era el único con anillos. ¡Imaginate! Juntarme con la chusma y luego saber que no soy el único con anillos. ¡De locos!. Hasta pensé en irme de órbita.
- Yo no tengo la culpa de tener anillos y que no los hayan visto antes - se defendió Urano mientras Neptuno lo secundaba.
- ¡Silencio! - amenazó el dios Sol - Compórtense o soy capaz de convertirme en supernova y devorarlos con mi fuego eterno.
- No, no… - se asustó Mercurio, transpirando - no crezcas más, por favor.
- Ahora han vuelto a ser ocho, como empezaron a serlo hace 160 años - continuó el Sol - pero quizás, a futuro, alguien más vea lo que hay más allá y todo vuelva a cambiar.
- ¿Hay más planetas? - preguntó a lo lejos Neptuno mientras miraba para atrás.
El Sol lo miró, apenas tibiamente y no respondió. Levantó la vista y vió pasar, muy a lo lejos, a un triste Plutón acompañado por Caronte, su inseparable amiga realizando su errática traslación en un silencio fantasmagóricamente helado.
Que corto es el fin de semana. Pasan los días, las semanas, lo meses, los años y me doy cuenta que paso siglos de mi vida en un escritorio que no significa nada… (no… tener ahora oficina propia no es un avance…).
Don’t leave me high, don’t leave me dry…
Radiohead - High & dry
Orden + Cable + Caños = Ahhhhh!
Y vino el señor que enloza bañaderas (¿por qué se me escapa la palabra bañera?) con toda su pasividad. Hombre grande, tranquilo, de pocas palabras. Casi que parecía lento (no lo digo despectivamente, lo digo para explicar que al flaco le hacías una pregunta y tardaba 10 segundos en empezar a responder). En pocas palabras: un clásico personaje de Stephen King, según palabras de Lau. Descripción acertada, si las hay.
Luego de un trabajo que dejó lleno de polvillo todo el departamento, me dice: “L..i..s..t..o”. Ok, entro al baño a ver y… pum! ¡Casi me desmayo! ¡¡¡QUE OLOR!!!! (no, no había olor a baño, había olor a los productos que usó para enlozar la bañer… perdón, bañadera). No pude evitar taparme la nariz. En ese momento lo veo al señor quitándose una máscara con filtro de aire (de esas para respirar un aire que tenga la menos “mierda” posible). Mamá, que laburo insano! Era casi como decirle a alguien “Che, te pago para que te metas en esa pileta llena de ácido”. ¡Durísimo!
Pasaron 3 horas desde que me fuí del departamento y todavía tengo ese olor violento impregnado en la nariz que me quema… y me duele la cabeza.
Ahora entiendo por qué el señor hablaba lento… tantos años haciendo este trabajo le quemó el cerebro. Me dió un poco de lástima…
Que dificil es tener miles de cosas para hacer en el trabajo y no saber por donde empezar. Y peor aún cuando uno empieza por algo… y cambian las prioridades.
… la cantidad de trabajo que tengo.
Some say the end is near.
Some say we’ll see armageddon soon.
I certainly hope we will.
I sure could use a vacation from this.
Tool - Ænema

Señoras, señores, el viernes 7 de julio, a la edad de 60 años, ha muerto Syd Barrett, ícono y mentor de una de las grandes más grandes de la historia de la música: Pink Floyd.
Pese a que él participó en un disco y medio, su personalidad marcó a Roger Waters y a David Gilmour durante todos estos años y sirvió como trampolín para todo lo que fue Pink Floyd luego de su partida.
Recuerdo el recital de Waters en Argentina en 2002. Cuando empezó a sonar Shine on you crazy diamond comenzaron a caer rayos del cielo (ya que estaba a punto de llover) al ritmo del tema. En ese momento pensé: si Barrett estuviera muerto diría que está presente dándole “on-off” a los rayos.
De ahora en adelante seguro que va a estar.
Syd, shine on you, crazy diamond!
Una final mezquina de un mundial mezquino da como resultado un campeón mezquino.
¡Fútbol, volvé!
PD: recordar lo que nos dejó el mundial: si sos argentino, no tires penales ![]()
¡Que garrón! :’(
Hay gente que quiere ser pájaro para volar.
Yo quiero ser pájaro para no tener dientes…
Ay! Se viene, se viene… ![]()
Es la 1:10 de la matina y yo todavía “trabajando”. Llueve. Me quiero ir a casa a dormir.
Y yo todavía acá… haciendo nada…
30 años y 30.000 desaparecidos.
A ver si de una buena vez por todas algunos sordos escuchan y algunos ciegos observan.
Por favor, comprendan! NUNCA MÁS!!!!!!!!
PD: Muchas gracias a Ariel Villalba por haberme permitido publicar su obra.
Que difícil es querer hacer las cosas de manera correcta, pero darse que cuenta que por culpa de otros uno mete la pata…
Ah… claro… la culpa es mía.
Señoras y señores, de pie, por favor.
Ha muerto el INMENSO Don Adams (aka Maxwell Smart, el Super Agente 86) en Los Angeles a los 82 años, producto de una infección pulmonar.
Sin duda, un actor que nos ha hecho morir de risa durante décadas (y lo sigue haciendo) merece un lugar especial en nuestros recuerdos.
Mi horario de salida es a las 18:00.
Son las 18:45. Mi jefe me dice: “Quedate esperando unas modifiaciones que te vamos a mandar”.
Me tuve que haber ido 5 minutos antes…