Deformación
Friday, April 25th, 2008No, no quiero ir a un taller literario. No quiero dejar de ser yo.
Paso, gracias.
No, no quiero ir a un taller literario. No quiero dejar de ser yo.
Paso, gracias.
Hace 13 días que en Argentina hay un paro agropecuario que empieza a desabastecer las góndolas de todo el país. La presidenta acaba de dar un discurso que generó que el campo se endurezca aún más en su postura. Son 13 días… y no se sabe cuando termina.
En el obelisco un grupo de personas, hinchas de Racing Club, reclaman para que su club vuelva a ser de los hinchas y la empresa que lo maneja se haga a un costado. Además, reclaman que puedan ver el partido que juegan el viernes (el cual va a ser sin público debido a los último incidentes que protagonizaron) y se quejan de los árbitros, que dicen, son parciales.
Es decir, en un país en plena crisis… un grupo de personas protestan por una pavada.
Queda claro, una vez más, que parte de nuestra sociedad tiene un grave problema en cuanto a su esquema de prioridades.
Y así nos va…
Y si… hace ya varios días que no actualizo el blog. ¿Razones? No, ninguna… Poco tiempo + pocas ganas + pocas ideas = nada para comentar. Como verán, pasé de largo de manera olímpica las fiestas, evitando tanto los tontos mensajes de felicidades como los tontos posts anti-fiestas. Ya bastante fue soportar la lluvia de mails de todos lados con imágenes y mensajes navideños.
Fuck ‘em all. (Ups… eso fue un mensaje anti-fiestas… bue…
)
Hace ya 22 días que soy papá y durante estas tres semanas mi vida cambió radicalmente. Menos horas de sueño, otras prioridades, etc. Temas normales. Nada que un papá o una mamá no haya vivido. Sin embargo, voy a hacer hincapié en algo que me ha resultado extraño ante semejante acontecimiento: el entorno. Si, el entorno, es decir, familiares, amigos, conocidos, compañeros de trabajo, vecinos, etc.
Desde el primer momento que el entorno conoció la noticia de nuestro embarazo, nos topamos, junto con Lau, con algunos comentarios repetitivos a lo largo de los nueve meses previos y que siguen repitíendose durante estos días. La frase no es siempre la misma pero el concepto, si. ¿Y cuál es la famosa frase? Algo así como:
Uy… Preparate para lo que te espera.
La frase la han utilizado de distintas maneras y en distintos momentos. Por ejemplo, durante el embarazo era una constante que nos repitieran:
Aprovechen a dormir porque después...
Frase estúpida si las hay. Por más que duerma 15 horas por día durante 9 meses, de nada sirven si tuviste UNA noche de vigilia.
- Y… con la panza le cuesta dormir de noche.
- Uy, luego es peor…- El fin de semana fuimos al cine.
- Aprovechen porque después se acaba, eh!- Ayer fui a jugar al fútbol.
- Te quedan pocos meses de tiempo para poder boludear.
Y varias otras frases del estilo. Luego del nacimiento, las frases cambiaron, pero el concepto sigue ahí.
- Que cara de sueño que tenés.
- Si, anoche dormí bien, pero me levanté cuatro veces.
- Y no sabés lo que te espera todavía…- ¿Te deja dormir?
- Si, bastante bien. Anoche le dio 5 horas seguidas.
- Uy… un caso poco frecuente. Aprovechalo porque lo más normal es que se despierten cada dos por tres.
Mi pregunta es: ¿a qué se debe que casi todo el mundo te tire por la cabeza con estas frases cuasi-apocalípticas? ¿Cuál es la razón por la cual la gente intenta quitarte la alegría que tenés encima? ¿Envidia? ¿Desubicación? ¿Estupidez? ¿O simplemente son ovejas que siguen a un rebaño de frases hechas?
¿Se imaginan el mismo grado apocalíptico en otras cuestiones?
- ¡Me aumentaron el sueldo!
- Uy, agarrate que ahora te van a hacer trabajar hasta de madrugada.- Conseguí trabajo.
- Disfrutalo porque te pueden rajar en cualquier momento.- Me compré un auto.
- Ojo que dicen que los autos nuevos pueden explotar.- Me compré un departamento.
- Uf… ojo con los ladrones.- Tengo un proyecto a futuro que…
- Olvidate… mañana se acaba el mundo.
Obviamente que con la felicidad que tengo encima, estas frases estúpidas las ignoro, pero es bueno que sepan que, cuando ven a alguien que está por tener un hijo, este tipo de frases NO son recomendadas ya que quedan mal parados.
- Cuando le cambiás los pañales es un asco.
- Ojo que si presenciás el parto te podés desmayar.
- Seguro que se adelanta. A las primerizas siempre se les adelanta el parto.
- Seguro que se retrasa. A las primerizas siempre se les retrasa el parto.
Una mentira tras otra. Todos saben… todos son expertos… Claro, de SUS hijos y de SUS experiencias.
¿Saben qué futuros padres? No les den bola a NADIE que crea saber “de qué se trata”. Cada bebé y cada padre es diferente, con lo cual, cualquier pseudo-consejo que te puedan dar es puro chamuyo.
Todo el apocalipsis que presagian uno lo toma, en definitiva, de buena manera y de buen talante. Y si no es así… bueno… allá ustedes…
La experiencia es hermosa y debe ser tomada como tal. ¡Disfrútenla!
PD: acá es donde alguien me diría: claro, recién hace 22 días que nació. Más adelante vas a ver lo que es. Preparate. Aprovechá ahora que…
Y finalmente Botnia, la pastera finlandesa instalada en Fray Bentos, Uruguay, se puso en marcha y trajo, como era esperado, un gran revuelo a ambos lados del Rio de la Plata.
Hace un tiempito hablé de este tema y ahora, algunos meses después, tengo algunas cositas más que quedaron en el tintero.
En un año y medio el problema mejoró en un 50%. Ahora no hay dos pasteras, hay una sola. Sin duda, un gran logro para la gente de Gualeguaychú que, gracias al ruido que hicieron, consiguieron que una de las empresas cambie el lugar en donde se iba a emplazar. Claro, seguramente se instalarán en otro lugar, pero bueno, la gente esta ciudad argentina consiguieron su cometido.
Quedó Botnia, la cual, sin escuchar a nadie, siguió adelante con su proyecto.
Existen muchos puntos de vista con este tema. Que la planta va a contaminar; que la planta no va a contaminar; que Uruguay es un país independiente que decide por cuenta propia que cosas permite y que cosas no permite; que se violan tratados; que no se violan tratados; que el gobierno uruguayo posee intereses “personales” en las pasteras; que el gobernador de Entre Ríos tenía intereses “personales” en las pasteras; que los vecinos de Gualeguaychú tienen intereses “personales” en las pasteras; y un largo etcétera…
Dudo mucho que los pobladores de Gualeguaychú tengan intereses económicos en el tema de las pasteras. En todo caso, si la posición de ellos queda desvirtuada por sus intereses económicos… también estaría desvirtuada la posición de Botnia (que definitivamente tiene intereses económicos en el proyecto
) y ni que hablar del gobierno uruguayo que debe haber recibido un lindo regalo, ¿no?.
Por otro lado, muchos uruguayos acusan a los argentinos de “tener 10 pasteras más en el país y no quejarse”. Punto interesante si los hay. Primero, Gualeguaychú no es toda la Argentina. Que en el país seamos sonsos o conformistas, me incluyo, no quiere decir que el pueblo de Gualeguaychú lo sea. Algún día, algún pueblo se iba a tener que rebelar ante una decisión, privada o pública, que afecte su calidad de vida. Y segundo, que en la década del 70, los vecinos a esas otras 10 pasteras se hayan tragado el cuento de “más-trabajo-y-mejoras-en-la-zona”, no significa que en el 2007 la gente siga creyendo las mismas mentiras. Las mentes evolucionan (si, si… para bien o para mal).
Digo yo, si un vecino de ustedes decide modificar la cloaca de su baño para que una cañería se mezcle con las cañerías de agua potable, ¿ustedes aceptarían? Y no… Por más que me digan que la cloaca pasa por un “súper-proceso-de-purificación”, yo paso. O si el vecino decide tirar el olor de su baño para nuestra pieza… No, no… Así no va.
Mientras tanto la pastera produce y avanza.
Todos sabemos que toda industria, si no es regulada por normas extremadamente estrictas, se desbandan y hacen lo que quieren. Estoy casi seguro que las normas de Finlandia son totalmente diferentes a las normas de Uruguay. Y también estoy seguro que el gobierno uruguayo no tiene ni la capacidad técnica ni la convicción política para controlar. Hacer la parodia de poner a controlar el agua y la tierra el día después del arranque de la pastera es un chiste.
Como dije antes, nadie va a poder parar a Botnia (bah… antes dije que ambas pasteras iban a comenzar a funcionar y hoy en día queda solo una, espero seguir equivocándome
). Los ambientalistas de Gualeguaychú, por mucho que me pese, no van a poder impedir que esta empresa finlandesa siga trabajando en Uruguay, degradando la calidad de vida de todos sus vecinos.
Fue un muy buen comienzo. Ojalá que en próximas ocasiones, los pueblos se sigan uniendo de esta manera y hagan que los gobiernos y empresas comprendan que la evolución tecnológica tiene que ir de la mano de una consciencia ambiental y social.
En caso contrario…
Es decir, el cliente pide una estadística en donde nos dice que las cosas se hacen de cierta manera. Nosotros anotamos todo, escribimos un documento con toda la especificación y se la damos al cliente junto con ejemplos de cómo sería la estadística. El cliente aprueba la nueva estadística.
La desarrollamos. La probamos. La instalamos. El cliente la prueba y queda contento.
Días después el cliente nos dice que tenemos que cambiar la estadística. Antes daba A=10, B=20, C=30, pero pide algunos cambios al proceso. Listo, ahora da A=15, B=5, C=40.
Un día entramos en una vorágine interminable. Nos piden decenas de cambios por día al proceso porque no les gusta como dan los totales.
A=5, B=10, C=45.
A=50, B=0, C=10.
A=8, B=8, C=34.
A=0, B=100, C=-40.
Cada tanto, parece que quedan conformes con los resultados, pero luego todo vuelve a cambiar. Me pregunto, si los totales NO les gustan, ¿por qué no escriben los totales a mano directamente usando números que les gusten? ¿Por qué piden una estadística “automática” la cual no quieren que refleje lo que dicen los números reales sino un artificio?
Poniendo un burdo ejemplo, imaginen que tienen un negocio y hacen 2 facturas por 100 cada una. ¿Total facturado? 200. Simple. Claro, ellos quieren que de otro número, entonces piden que una factura sea multiplicada por 5 y la otra divida por 3. Entonces da 533.33. Pero no les gusta, entonces piden que a la primera le sumemos 7 y a la segunda la dividamos por 20… Y así…
Si quieren “UN NÚMERO”, ¿por qué no lo escriben a mano y dejan de molestar?
Han condenado a reclusión perpetua a Christian Von Wernich, ex capellán de la Policía Bonaerense, por 7 homicidios, 42 privaciones ilegítimas de la libertad y 32 casos comprobados de torturas. Todo un nene.
¿Qué se puede decir ante un tema así que no se haya dicho antes? Todos sabemos que desde 1976 hasta 1983 Argentina tuvo un gobierno que se dedicó sistemáticamente a exterminar a cada persona que no pensara como él. Arrasó con cuanto ser humano se cruzó en su camino sin darles la oportunidad de tener un juicio justo y defenderse. No. Ese gobierno se creyó con derecho de decir “ésta es la verdad” y actuar en consecuencia. Secuestró gente, la torturó de las peores formas que un ser humano puede imaginar, incluyendo a embarazadas, la mató, robó sus bienes, robó bebés y decenas de actos que quizás nunca sabremos y que sólo caben en una mente retorcida y enferma.
Desgraciadamente hoy en día sus protagonistas y defensores siguen encerrados en su creencia enfermiza de que actuaron correctamente. Son como ciegos que no comprenden la magnitud de lo ocurrido y que piensan que la vida de una persona tiene el mismo peso que cualquier objeto material.
Por suerte la Justicia, de la cual reniego siempre, actuó como debía. Metió en la cárcel a un genocida que, por más que tenga vestidura de cura, merece el peso de la ley.
Son preocupantes sus palabras al tribunal en donde dijo:
En 2000 años de historia ningún sacerdote de la Iglesia Católica Apostólica Romana violó los sacramentos.
En serio, ¿alguien le cree? ¿Alguna persona en su sano juicio puede creer semejante tontería? ¿Vive en una burbuja? Dejemos de lado las creencias religiosas que cada uno puede profesar. Repito, ¿alguien le cree? ¿Lee un libreto para que sus enfermizos allegados sigan creyendo en él de manera ciega? ¿Está convencido de ésto o sabe que es mentira y tiene cara de piedra? ¿Cree que el resto de la sociedad es estúpida? ¿Nos cree idiotas?
Tuvo la suerte que otras personas no tuvieron: un juicio. El ojo por ojo y diente por diente no funciona en un mundo civilizado. Se recurre a la Justicia, imperfecta, si, pero por lo menos uno tiene la posibilidad de hablar, de defenderse, posibilidad que miles de personas no tuvieron. ¿Qué pensará Dios de él? ¿Dirá “bien hijo mío por asesinar y torturar a esos hijos de satán” o dirá “no entendiste ni una sola palabra de lo que dije”? Por suerte todavía le queda un juicio mucho más grande y duradero: el juicio divino que, sin dudas, lo va a enviar al fondo del Infierno.
Es bueno darnos cuenta que, poco a poco, estamos aprendiendo a hacer caca en el inodoro y tirar la cadena… como corresponde.
Sabemos que los algunos medios de transporte públicos proveen a ciertas personas permisos para poder viajar “sin comprar el pasaje”. De esta manera hay gente que cuenta con alguna credencial que les permite pasar sin necesidad de abonar importe alguno. La modalidad es bastante conocida por todos: mostrás la credencial y te dejan pasar. Simple.
Hoy a la mañana me tomé el subte como todos los días para ir a trabajar. Mientras bajo la escalera veo un chico de unos 20 años que muestra una de estas credenciales a los empleados que estaban en la boletería y luego pasa por la puerta que se usa para la salida de emergencia para quedarse parado en el andén, ahí a dos metros, esperando el subte. Al parecer mostró muy rápido la credencial porque un empleado de Metrovías salió disparado como si le hubieran matado a la madre al grito de “pará! pará!”. Otro empleado salió corriendo tras él mientras el policía que estaba en la estación casi se le tiró encima al pibe para detenerlo.
El pobre flaco no entendía nada. El policía lo agarraba del brazo mientras los tres le pedían que se vaya del andén. La cara de susto del pibe daba pena. Sacó entre sus cuadernos la credencial que había mostrado mientras estas tres personas lo seguían “invitando” a abandonar el andén. El pibe, tranquilo, seguía mostrando su credencial hasta que uno de los empleados de Metrovías tomó la credencial y la vió…
No sé que decía la misma ya que no la leí, pero rápidamente lo soltaron, le devolvieron la credencial y lo dejaron en paz para que viajara.
Seguramente el flaco debió haber sido más claro a la hora de mostrar la misma pero… ¿a qué no adivinan por qué lo detuvieron y lo trataron de esa manera?
Si, si… el chico es negro y su ropa, aunque prolija, mostraba que no era ni muy buena ni muy nueva. Algo así como una persona que tiene que vestirse “bien” pero no cuenta con ropa acorde, entonces hace lo que puede. Y en este caso se notaba las buenas intenciones.
Más allá de dichos comentarios “visuales” y absolutamente inútiles, está claro que al flaco se le tiraron encima porque “tenía pinta rara”.
Digo yo, ¿era necesario semejante circo? Del policía nada nos sorprende. Poseen una única forma de pensar chata y discriminatoria (y si existe algún policía bueno, lo siento, sus compañeros se esfuerzan en hacer que su imagen sea mala). Y los empleados de Metrovías, en lugar de abalanzarce sobre el pibe, hubieran ido mucho más relajados a pedirle que muestre la credencial, ya que se notaba que no tenía intenciones de escaparse (además, ¿a dónde te vas a escapar cuando entrás a un andén del subte?),
Es obvio como somos, ¿no? Somos una mierda como sociedad. Vemos a alguien que “no nos gusta” y cruzamos la calle, caminamos más rápido, miramos para atrás para ver si nos siguen, etc.
Y si sos “negrito” seguro que la policía y la gente (noten como diferencié entre ambos
) te van a mirar con cara de asco o te van a detener porque presumimos que sos culpable.
Si, una mierda…
Sabemos que la sociedad en la que vivimos tiene muchas falencias, muchas necesidades sin colmar, muchos errores difíciles de corregir. Cada uno de esos cambios que pedimos o anhelamos son extremadamente difíciles de conseguir debido a que, en líneas generales, la sociedad se mueve como un burro frente a una zanahoria: tiene un objetivo personal y lo que está alrededor no importa. Por otro lado tenemos un amor propio que no nos permite ver nuestros errores y, claro está, cuando alguien nos los muestra, reaccionamos de manera negativa. Y… es obvio. A nadie le gusta que le estén diciendo que uno está equivocado o que su punto de vista es tan sólido como el Titanic.
Sin embargo, a veces pienso que algunos de los grandes males que tiene la sociedad son, inconscientemente, culpa de cada uno de nosotros. Somos, con nuestras palabras y nuestras acciones, un caldo de cultivo para ciertas actitudes que repercuten de manera negativa en la sociedad.
¿Qué quiero decir con ésto? Sabemos que la sociedad tiene sus falencias y sus manchas y sabemos que mucha gente actúa como no debería hacerlo. Uno de los problemas que enfrentamos como parte de la sociedad es que tendemos a aceptar ciertas actitudes y considerarlas como normales. Claro… luego nos quejamos cuando alguien tiene una actitud de ese tipo.
Ejemplos para explicar esto hay muchos, pero voy a hacer incapié en uno. Hay una frase muy usada por la gente a la hora de intentar explicar ciertas actitudes comerciales.
Todo el mundo hace todo por dinero. Toda persona tiene un precio. Sólo hay que encontrarlo.
Si, una frase de mierda a la cual muchos me dirán: “pero es verdad, todos tenemos un precio”.
¿Saben lo que pasa? Esta frase no la dicen con el tono “que mal que está hacer todo por dinero”, sino que la dicen con el tono “el mundo es así, querido, a bancársela”. Cuando como sociedad nos quejamos de los gobernantes que nos meten la mano en el bolsillos, de los sindicalistas que hacen sus negocios, de los secuestradores que nos joden la vida por plata o algunos empresarios que ponen en riesgo nuestras vidas sólo por dinero, no nos damos cuenta que esa frase es la justificación de sus actos. ¿Quieren políticos honestos? ¿Por qué? Según esa frase, que recién ustedes pensaron que es correcta, está bien que un político haga sus negocios por plata o que un empresario perjudique a todo un pueblo para obtener más ganancias en su empresa. Todo el mundo hace las cosas por dinero. Todos tienen un precio.
En cuanto alguien dice: “no, yo no tengo precio”, intentando demostrar una forma de ser, enseguida te responden “todos tienen un precio”, intentando decirte que todos somos una mierda que seguimos a la zanahoria y que el resto nos chupa un huevo. Es más, cada vez más gente “aprendió” esa frase y la repite como loro sin saber las consecuencias indirectas que trae.
-¿Harías [inserte-aquí-un-acto-de-dudosa-moralidad]?
-Y… depende cuanto haya.
¿Se dan cuenta? Esa frase (mitad en chiste, mitad “si es negocio, agarro viaje”) está plagada de todo eso que no queremos que nos hagan a nosotros. En cuanto la conversación es:
-¿Harías [inserte-aquí-un-acto-de-dudosa-moralidad]?
-No.
-¿Y por [ingrese aquí un monto de dinero]?
-Tampoco.
-Dale, todos tenemos un precio.
… la gente no te cree o te considera un tarado.
Yo propongo que cambiemos la frase a:
Todo el mundo que tiene una moral cuestionable hace todo por dinero. Toda persona débil y con con pocos escrúpulos tiene un precio. Sólo hay que encontrarlo.
De esta manera dejaríamos en evidencia a cada uno que intentente justificar acciones de este tipo.
Claro, alguien me dirá que hay personas que tienen necesidades y que, debido a éstas, tienen que hacer cualquier cosa por dinero. Es totalmente comprensible. Pero, lo más triste, es que esta frase no la repiten los linyeras… la repiten personas de clase media para arriba y que son capaces de muchas cosas “feas” con tal de ganar dinero.
¿Cambiar una forma de hablar cambia a una sociedad? No, para nada. Cambiar de actitudes cambia a las sociedades.
¿Puede haber algo más frustrante que tener la posibilidad de elegir un bombón de una caja de bombones y que, luego del análisis visual en busca de “el más rico”, uno muerde y se da cuenta que el mismo es un bloque sólido de chocolate?
¿Para qué hacen bombones SIN relleno? ¿No saben que la gente dice para sus adentros “ufa, que bombón de mierda”?
Señores fabricantes de bombones: los mismos SIEMPRE deben tener algún relleno cautivador que genere que el sabor del chocolate que lo rodea se mezcle con el interior, el cual puede ser frutal, menta o incluso alguna pasta de chocolate de otra variedad.
Pero un bloque de chocolate duro, que se hace más duro si la caja viene de la heladera, es un punto negativo.
Yo propongo que, si los bombones con licor son diferenciados con vivos papelitos de colores, los bombones duros y uniformes, sean identificados con otro papelito (en este caso, claro está, opaco y triste). De esta manera podremos: primero, disfrutar de los bombones ricos y dejar para el final esos despreciables bloques de chocolate sin alma.
Gracias.
La máxima del día. Recibo un mensaje en el celular desde el número 1611 que dice lo siguiente:
De movistar. Por mantenimiento y para mejorar su comunicación le pedimos que apague su telefono solo 30 segundos. Gracias.
¿A qué se debe semejante mensaje? ¿Le mandaron un mensaje a todos los clientes para que apaguen su celular durante 30 segundos? ¿Es una cargada? ¿Usan un sistema “windows-style” en el cual necesitan “resetar” los celulares?
¡Por Dios!
¿Un futuro altamente tecnológico?
- Por favor, reinicie su horno antes de usarlo.
- Señor usuario, si desea que su heladera siga enfriando, por favor, desechúfela y vuelva a enchufarla.
- Para poder bañarse, por favor, apague el calefón y vuelva a prenderlo.
- Para ponerse esta camisa, por favor, desármela y vuelva a tejerla.
¿A qué se debe esta progresiva evolución del “reset”? Encima que Bill Gates me quiere obligar a reiniciar la computadora, ¿ahora las empresas de celulares quieren hacer lo mismo?
Fuck ‘em all!!
De más está decir que no le hice caso al mensaje… sólo de jodido que soy.
PD: me faltó la frase de ciudadano persegudio: “quizás era un mensaje con virus y los hackers se querían apoderar de mi celular una vez que lo reinicie!!!”
La semana pasada me pasó algo que, pese a que sabía que existía, nunca me había ocurrido en carne propia.
En la máquina que uso en uno de los clientes se me murió el teclado. Llamo a Sistemas y pido un teclado nuevo. A la media hora me habían traido un teclado “nuevo”. Claro, no era nuevo, era usado, pero bue… lo importante es que funcione, ¿no?
A los 5 minutos de usarlo me di cuenta de algo terrorífico: el teclado tenía, debajo de la tecla “Del” (”Supr”, en los teclados en español) una tecla del infierno.

¿Ven la imagen? Hay un botoncito ovalado debajo de la mencionada tecla. Está rotulada como “Power”. Si, si… “Power”. Cuando estás escibiendo y querés apretar “Del”, más de una vez le pifiás y apretás esa tecla… que te apaga la máquina de manera violenta. Todo lo que estabas haciendo se pierde. Todo.
En 20 minutos apreté esa tecla 6 veces… 6 veces tuve que volver a empezar lo que estaba haciendo. Obviamente llamé de nuevo a Sistemas y les pedí un teclado para trabajar y al rato ya tenía uno más viejo y usado que el anterior, pero que no tenía estas teclas fatales.
Ahora, yo me pregunto, ¿quién fue el cerebro en la empresa Genius que se le ocurrió un diseño de teclado TAN idiota? Y no solo el idiota que lo diseñó, sino toda la linea de idiotas que pusieron los ganchos necesarios para aprobarlo, asignar los fondos necesarios, fabricarlo y sacarlo al mercado.
¿Nadie lo probó? ¿Nadie dijo ‘che, ese botón ahi es una mierda, mejor que quede en otro lugar ALEJADO de los dedos del usuario’? ¿Nadie se dio cuenta? ¿Genius factura millones de dólares gracias a descerebrados que hacer estos diseños enfermizos?
Estos personajes son capaces de poner el botón rojo para tirar una bomba atómica al lado de los botones de un joystick.
Genius… la verdad es que de “genius” no tienen nada, eh!
¿Realmente a la gente le gusta recibir, el día de su cumpleaños, un mail AUTOMÁTICO que envían las empresas para felicitarla?
Un mail automático, frío y pseudo-personalizado es una de las peores cosas que me pueden llegar a mi casilla de mail. Hoy a la mañana vi que tenía 7 mails… Los borré a todos SIN leerlos. Y si… son una falta de respeto… Si querés decirme feliz cumple, escribime un mail o mejor, llamame por teléfono. O mejor aún… no me digas nada, si ni me conocés…
Madrugada. El sueño venía lentamente mientras alguien golpeaba las vías. Televisión en uno de los pocos canales de música. Mágicamente empiezan a sonar las primeras notas de The Great Gig In The Sky de Pink Floyd, tomado de P.U.L.S.E.
Hermoso tema, de más está decirlo.
Temina el video y, obviamente, cambian a otro tema y otra banda. Laura, entre sueños, compone una muy buena frase con un dejo de enojo.
-Debería estar prohibido que den algún tema de P.U.L.S.E. O dan todo el recital completo o que no den nada.
Je, je… Totalmente de acuerdo. Te dejan con ganas de verlo todo.
Y los golpes en las vías continuaban…
Miércoles de agosto. Volvía tranquilamente a casa luego de un largo día laboral por las calles microcéntricas. Mi paso, aletargado, se contraponía con el vertiginoso andar del resto de los peatones; todos querían llegar a su casa lo antes posible. No todos estaban en esa vorágine de personas que me pasaban velozmente. En particular, una persona detrás mío, hablaba por teléfono por temas… como decirlo… ¿laborales? Creo que en mi vida escuché una conversación así.
- Hola, escuchame, la cosa es simple. El tema tiene salir mañana a la tarde si o si. Si no, literalmente te voy a cagar a trompadas. Disculpame que te tenga que decir algo así, nunca lo había hecho, pero no me queda otra. Tengo mucha presión sobre mis hombros y si mañana el tema no está terminado, te juro que voy y te cago a trompadas como nunca lo hice. ¿Te quedó claro?
Wow!!! Qué momento para la persona que está del otro lado! ¿Qué hacés cuando tu jefe te dice algo así? ¿Te quedás callado? ¿Lo esperás y le das una paliza que no se olvide más? ¿O resolvés el tema lo peor posible para que el enfermo éste se vea afectado igual?
Violencia laboral en su máxima expresión.
Todos sabemos que el spam es molesto y que los que viven de él…
[TODO SE PINTA DE ROJO, FUEGO POR TODOS LADOS, CAMBIO A UNA VOZ OSCURA]
… arderán en el infierno!!!
[VUELTA A LA NORMALIDAD]
Sin embargo, hay spam que ya es spam solamente para molestar. Acá, en Blogus, recibo spam en los comentarios todos los días. Por suerte, el sistema que tengo para detectarlo es efectivo y no entra nada. Sin embargo puedo verlos. Hay mucha basura. Mucha venta de medicamentos, pornografía, etc.
Sin embargo, hace algunos días estoy recibiendo spam sin mails, sin links pero con textos de este estilo:
bupcasqz vfmrxnwb bkpyd zvufgo orhjyqp ysmgixp exwulh
Es decir, spam sólo para molestar. Nadie me va a decir que eso es el idioma que se habla en Vanuatú. Seguramente algún nene tonto en algún lugar del planeta que se bajó un programita para enviar spam y está como loco haciéndose el hacker y dicéndole a los amigos “mirá que grande la tengo”.
Un bobo…
En Argentina, el Banco Río cambió de nombre (¿de manos?) y ahora se llama Santander Río. Obviamente están a toda pompa hablando del gran beneficio que tenemos sus clientes (incluso los “obligados”, como yo) de este cambio. Sito textual de la carta de presentación:
Santander Río forma parte de Santander, uno de los bancos más grandes del mundo por capitalización bursátil y la primera entidad financiera en cantidad de sucursales a nivel mundial, con más de 10.600 en dos continentes. Avalado por 150 años de trayectoria, con presencia en más de 40 países y con 69 millones de clientes, Santander afirma su liderazgo a nivel internacional.
¡A la perinola!, dije, ¡que cantidad de pergaminos que tiene este banco!.
En otro de los folletos que trae dicha correspondencia dice:
Ningún accionista de capital extranjero responde por las operaciones del banco, en exceso de su integración accionaria.
Je, je… es decr que todo el aval que tiene este banco: tamaño, capitalización bursátil, sucursales, años de trayectoria, presencia y clientes, no sirven de nada si, por ejemplo, se viene un corralito como el del 2001 o si el banco quiebra.
La ecuación es simple.
[SUPOSICIÓN ON]
El banco de acá tiene ganancias que distribuye en parte entre los accionistas de acá (cinco gatos locos que cobran miserias) y la mayor parte de las ganancias se transfieren (como otros conceptos) a entidades extranjeras. Si el banco quiebra la cantidad de accionistas extranjeros que tiene la entidad en el país es casi nula. Que te pague Montoto.
[SUPOSICIÓN OFF]
Es decir: somos el mismo ente sin cara que te va a chupar todo el dinero posible y si nos vamos a la lona, no va a haber nadie que te pague un sólo centavo.
Definición de marketing: El arte de la mentira.
PD: disculpen si esto molesta a alguien, pero hace 5 años algunas personas jurídicas estafaron a muchísimas personas físicas. El que se quemó con leche, ve una vaca y llora…
En noviembre de 2006, Metrovías modificó la frecuencia del servicio de subtes. La versión “oficial” era que se implementaba el horario de verano, que todos los años lo hacen regir desde el 1° de enero.
Estamos a 19 de abril y la frecuencia del servicio (que nunca volvió a ser la misma) es un DESASTRE. Es casi imposible viajar en horario pico. Antes había una formación cada 3 minutos. Ahora pasan los minutos sin que se divise la llegada de un tren. Hace semanas que cada vez que quiero viajar tengo que esperar demasiado tiempo en el andén, el cual explota de gente, y dejar pasar uno, dos o tres subtes hasta que puedo subirme a uno. Siempre tomo la línea A y la C y me pasa lo mismo en ambas líneas. Si a eso le sumamos el insoportable calor que hay ahí dentro, viajar termina siendo una aventura horrible.
[SACADO MODE ON]
Este es un mensaje para: los dueños de Metrovías, los gerentes de Metrovías y para los que están a cargo de los organismos de control de los medios de transporte:
VAYÁNSE TODOS A LA PUTA MADRE QUE LOS PARIÓ, MANGA DE HIJOS DE PUTA. OJALÁ QUE LES AGARRE UNA DIARREA QUE LES IMPIDA LEVANTARSE DEL INODORO POR UNA SEMANA.
[SACADO MODE OFF]
Bien, ya me desahogué…
PD: disculpen el lenguaje soez, pero sufrir todas las mañanas de lo mismo cuando estos tipos viven casi como reyes mientras se cagan de risa de nuestra situación y mientras los que están a cargo de los organismos de control juegan al golf con las personas que tienen que controlar, es insoportable (y eso que no viajo en tren, que es mil veces peor…).
¿Me puedo quejar de Internet? (si… una vez más
) Ok, tengo tres quejas.
La primera: estoy cansado de buscar algo y que entre los resultados figuren buscadores. Es decir: hago una búsqueda en Google (por ejemplo) y entre los resultados tengo una página que, al parecer, es lo que busco. Cuando hago clic veo que en realidad es OTRO buscador que tiene otra interminable lista de resultados. Navegación al pedo.
La segunda: los buscadores tienden a sacarle “fotos” a un sitio para indexarlo dentro de sus búsquedas. De esta manera, Google, por ejemplo y siguiendo con el actual “amo y señor de Internet” (¿qué lo qué?), pasa cada tanto por cada sitio y “lee” las páginas para indexarlas. El problema es que indexa TODO, incluso las propagandas. Estas propagandas son aleatorias y van cambiando con cada carga de la página, con lo cual podemos estar haciendo una búsqueda que nos da como resultado un página que posee lo que buscamos. Pero eso que buscamos no es más que una propaganda la cual, cuando ingresamos a la página, ya no está.
La tercera: estoy cansado de buscar información y que cientos o miles de sites hagan copy-paste de la información que da vueltas por Internet. Estaba buscando algunos temas técnicos y me encuentro con miles de páginas de resultados. Entro a la primera y hace una somera explicación sobre el tema. Ok, dije, busquemos un poco más. Entro a la segunda página y me encuentro con el MISMO texto (hasta con la misma identación, las mismas palabras en negrita y en itálica). Que ladrón, pensé. Entro a la tercera página y lo mismo. La cuarta, la quinta, la sexta… todas iguales. Ni siquiera tienen la delicadeza de poner cual es la fuente original. Si “A” escribe algo y “B” quiere publicarlo, que “B” diga que lo sacó de “A”. Si “C” lo encontró originalmente en “B” y lo quiere publicar que diga si quiere que lo sacó de “B”, pero que avise que la nota original es de “A”. De esta manera, si encontramos la página de “X” la misma dirá que la nota original es de “A” así vamos a la fuente de una y no pasamos por una parva de sitios mantenido por profesionales del copy-paste. Creo que si sumaramos TODA la información de internet dejando de lado las repeticiones, entraría todo en un diskette de 8”…
En resumen, basta de buscadores como resultado de los buscadores, basta de indexar propagandas en los buscadores y basta de la proliferación del copy-paste para llenar espacio en los sitios.
Bueno, eso…
Otra masacre en Estados Unidos. Al momento que escribo este texto hay 33 muertos.
No caben dudas que Estados Unidos es un país el cual tiene un grave problema cultural. La violencia existe en todos lados, pero si esa violencia le sumás una cultura violenta, una sociedad violenta, un gobierno que le encanta utilizar la violencia como arma para buscar una quimérica solución a ciertos problemas y a todo eso le sumás que podés comprar una escopeta en cualquier lado y balas en un supermercado, queda más que claro que los resultados tienen que ser de este estilo.
No me voy a preocupar en extremo sobre la educación estadounidense siendo que en Argentina hay mucho más para preocuparse en la misma área, pero como acá tenemos a un sector de la sociedad que educa a sus hijos tomando como modelo a Estados Unidos, no sería nada raro que algún que otro hueco que no posee una familia que le inculque valores, tome un arma y piense que es divertido jugar a un videojuego en vivo…
Sigan educando usando a la violencia como algo natural. Sigan… van bárbaro…
Triste…
Pocas veces en este blog tiendo a citar un texto en su integridad. Sin embargo hoy voy a hacer una rara excepción.
Gracias a Mariano (un amigo de la casa) me llega un texto escrito por Sandra Russo el cual analiza los hechos que ocurrieron en Neuquén en los últimos días. Sin duda estas palabras reflejan un punto de vista increíblemente claro y acertado. El análisis entra en supuestos recovecos extremadamente interesantes que, al fin de cuentas, no son más que grandes caminos de verdades. Intentar negarlas nos llevan a un nudo ilógico del cual es imposible salir. O dicho de otra manera: refutar estas palabras sólo se puede hacer en base a incoherencias.
Realmente quedé pasmado por este análisis y quiero compartirlo con ustedes. Les dejo, obviamente, el link de donde copié y pegué dicho texto.
Les pido un favor: léanlo. Vale la pena.
Sandra: gracias.
No matarás
Por Sandra Russo
El crimen de Carlos Fuentealba no podría haber sido más elocuente: el balazo en la nuca resume con su estruendo el desprecio por la vida que sudan las políticas de Estado represivas con las protestas sociales. Lo de Neuquén fue, antes que nada, un ejemplo de lo que puede suceder (y no tarda en suceder) cuando un Estado, en este caso provincial, decide usar las fuerzas policiales para reprimir una demanda social. Después viene el contexto, la historia del conflicto docente, las internas en la Ctera, el historial de Sobisch, que se vende en la Capital como promotor de una derecha eficiente, un adjetivo que se pega al sustantivo casi por inercia: ¿para qué son eficientes las derechas? ¿Qué tipo de eficiencia están prometiendo? ¿Cuál es el precio de esa eficiencia? ¿Cuál es el límite? ¿Al servicio de quiénes se pone la eficiencia?
Se contestará: del orden. Ya sabemos lo sensible que es la gente como Juan Carlos Blumberg o Mauricio Macri cuando el orden se altera. Es como si se les hubiese filtrado una piedra en el zapato. El orden alterado los irrita, y es más, hasta se sienten llamados a “interpretar” a una parte de la sociedad que “quiere vivir mejor”.
“Así no se puede seguir”, han dicho todos ellos una y otra vez cuando el orden estaba interrumpido por alguna cuestión que implicaba los derechos vulnerados de un sector. Estudiantes, ambientalistas, militantes, piqueteros, trabajadores, cartoneros, gremios movilizados, todo aquello que el radar de la derecha sintoniza como “perturbación del orden” parece merecer “decisión política”, “coraje” o “valentía”. La valentía o el coraje, se sabe, de tomar medidas impopulares. A eso debe dirigirse la “decisión política”: a operar en el sentido inverso a lo que la derecha llama “populismo”. Para la derecha, cuyos interlocutores son pocos y poderosos, pero están amplificados por los discursos que la misma derecha propala en forma del sentido común del taxista argentino, hay que “atreverse” a reprimir.
Sobisch se atrevió. Y un maestro fue acribillado de un balazo en la nuca. Ese maestro que hoy sabemos que se llamaba Carlos Fuentealba hasta su muerte no era nadie para la derecha. Era un maestro, nadie. Podría haber sido un estudiante, nadie. O un piquetero, nadie. Los hombres y las mujeres reales, de carne y hueso, con nombre y apellido, que integran las protestas sociales para la derecha no son personas cuyas vidas el Estado debe preservar. En tanto luchadores sociales, actores sociales ejerciendo su derecho al reclamo, esos miles y miles de argentinos para la derecha no son nadie: son, en todo caso, parte de la masa crítica que hay que repeler. Resuena la voz del patrón de estancia: a estos morochitos va a haber que hacerlos escarmentar. Acá no me vengan con cortes de ruta ni puentes. Háganlos cagar. Para la derecha, los hombres y las mujeres en tanto ciudadanos y actuando colectivamente no son exactamente hombres y mujeres, sino más bien una fuerza que hay que derrotar.
Después ellos hacen marchas pidiendo seguridad, y se declaran a favor de la vida en varios órdenes confusos: se sabe que el feto en el vientre de la mujer es sagrado, que está bendecido por el toque mágico de la vida. Pero la derecha saca la foto de ese feto. Respeta más al feto que al niño. Abandona al niño ya nacido a su propia y errática suerte, hambreándolo y robándole la frente alta de sus padres.
Es que la derecha defiende la vida de “los particulares”. Como si fuera una compañía de seguros, defiende la vida y la propiedad privada de “los particulares”. Algo particular en tanto privado. En tanto no público. Algo particular en tanto racionado como un bien escaso para algunos. “Los particulares”, esos artificios de la burocracia capitalista, son los verdaderos acreedores del derecho a la vida.
Los otros, los que marchan juntos en la manada, los que obstaculizan medidas o ajustes, los que piden por su parte no son particulares. Quedan abolidos de ese rango porque violan la principal premisa del “particular”: accionan políticamente. Para la derecha, la política es un privilegio de los políticos.
Carlos Fuentealba estaba haciendo política gremial. Era dueño de una historia personal admirable. Alguien que había cumplido un sueño contra la adversidad. No era una adversidad personal ni familiar la de Carlos Fuentealba. Era una adversidad social. La pobreza es una adversidad social. Trabajar toda una vida como administrativo de la Uocra para estudiar mientas tanto y recibirse de maestro a los 38 años es un ejemplo de dignidad ante el que caen las palabras.
Pero hasta que su nuca fue el blanco de un disparo policial, Carlos Fuentealba no era para el Estado provincial ni un ciudadano ni un maestro ni un padre, era nadie. Sólo ante la visión de muchos nadies entorpeciendo el tránsito alguien puede dar la orden de reprimir: las vidas de los que protestan son vidas sacrificables.
Sería interesante que la derecha dejara de ser intelectualmente tan pobre, y enunciara claramente su noción del derecho a la vida más allá del derecho de los “particulares”. No es un tema menor, en un país tan proclive a la sangre.