Archive for the ‘Ænima’ Category

Dos de Floyd

Saturday, July 21st, 2007

1) En 1988, Pink Floyd estaba de gira presentando A Momentary Lapse Of Reason. Durante enero y febrero estuvieron de gira por Oceanía. Es más, entre el 27 de enero y el 24 de febrero estuvieron tocando en Australia. (silencio) Hicieron 23 fechas… (silencio más largo aún) 23… (Otro silencio más) En el mismo país. Creo que si Pink Floyd viene a mi país y toca 23 fechas me corto las bolas. ¿Cómo hago para pagar 23 fechas? Creo que tengo dos opciones: salgo a robar o lo mato a Gilmour para que no toquen. 23 fechas… ¡Mamá!

2) Estaba escuchando un recital de Pink Floyd en 1989 en Italia, en lo que era la última etapa de la gira antes mencionada. Sobre el final, cuando estaban tocando Comfortably Numb y Gilmour se despachaba con “EL” solo (pongo “EL” así escrito porque el solo se lo merece), decía, mientras sonaba ese monstruoso solo… se corta el sonido de TODOS los instrumentos menos una guitarra acustica que sigue su viaje. La banda no deja de tocar y a los pocos segundos el sonido vuelve. Creo que estar viendo a Floyd en medio de semejante tema y que se corte el sonido… Estem… Bueno… Sería como estar en medio del mejor sueño del mundo y que suene el despertador para ir a trabajar… un lunes… de invierno… a la madrugada… con lluvia…

Testament en Argentina: 29 de abril

Monday, May 14th, 2007

Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii……………

Salí de casa un rato antes de las seis y media de la tarde. Tenías varios colectivos para tomarme y terminé subiendo el primero que se me cruzó: el 2. Llegué al teatro un ratito antes de las siete de la tarde. Las puertas abrían a las seis, lo cual me hizo imaginar que parte del público estaba dentro. ¿Qué hago?, me pregunté, ¿entro de una o espero? No sabía muy bien qué esperar, pero me quedé ahí enfrente “haciendo tiempo”. Durante la espera, en la cual me preguntaron unas siete u ocho veces si tenía entradas para vender, me crucé con un viejo conocido que hacía mil que no veía: Peter. ¡Wow, Peter! Hace mil que no te veía… y estás igual. Fiel a tus chapas, como debe ser :) .

Luego de estar ahí unos quince minutos, decidí entrar por lo menos para escuchar algo de música. Me mandé a la puerta y entré sin esperas. Nunca había estado en el Teatro de Flores y quedé sorprendido. Un lindo lugar con forma cuasi-circular muy bien ambientado. El sector central, un poco más abajo que el resto, permitía que los que estuvieran en la periferia vieran sin problemas. Incluso había un primer piso para mirarlo más tranquilo aún. El lugar, a semi-oscuras, estaba en un 80% lleno (y faltaban más de dos horas para que tocara Testament).

Supuestamente antes de Testament tocaron cuatro bandas: Coalission, Serpentor, Mastifal y Krisiun (esta última, brasilera). Yo llegué en medio del show de Serpentor. Es bastante complicado para mi evaluar a estas bandas. En las tres que vi se notaba mucha coordinación entre los integrantes lo cual denotaba en muchas horas de ensayo pero, la verdad, este tipo de bandas thrash/death metal me saturan.

¿Saben qué? Cada día comprendo más el por qué estos géneros prácticamente se agotaron a principios de la década del 90. Uno ve a estos grupos tan aceitados, tocando rápido, grave, llenos de cambios de ritmo, cortes, etc. y lo que termino escuchando son las mismas ideas de hace 20 años vueltas a explotar una y otra vez. No digo que toquen los mismos riff’s, sino que muchas veces los arreglos se vuelven obvios. Los bateristas, flacos que se nota que tocan bien, hacen los mismos rulos, los mismos juegos de bombos, los mismos cortes. Si hay un medio tiempo, lo tocan con el raid en lugar de usar el hi-hat; y ese medio tiempo, si se repite en más de una vuelta, en la segunda vuelta repiquetean con el doble bombo. Clásico. Los guitarristas, enfrascados en su sonido, afinan lo más grave que les dan las cuerdas. Machacan riff’s los cuales, por momentos se vuelven difíciles más por la velocidad que por la complejidad en sí. Los solos, que se asemejan más a los de Kerry King que a los de Marty Friedman, muestran “lo-rápido-que-tocan” por sobre “las-buenas-ideas”. Los bajistas cumplen, nada más, y los cantantes… bueno, los cantantes son una nota aparte. En este estilo las voces graves, oscuras y en muchos casos dejando de lado algún tipo de melodía, son una constante.

Claro, estos chicos, que hacen un excelente trabajo en base a su objetivo, noto que están demasiados enfocados en recrear una imagen y una pose que tiene 25 años de antigüedad. Uno ve a los guitarristas, bajistas y cantantes poniendo la misma pose “de malos” que sus héroes musicales e incluso utilizan los mismos logos (¿por qué las bandas de Death Metal tienen que tener logos inentendibles y siempre una estrella invertida?), lo cual no me parece mal, pero me suena a mala copia. ¿Se imaginan una banda tocando temas del estilo de los Rolling Stones y vestidos como éstos a mediados de los ‘60? ¿Cómo? ¿Los Ratones Paranoicos? Je… Además, ¿es necesario que los cantantes le hablen al público con la misma voz gutural con la que cantan? Minutos después todos íbamos a escuchar a Chuck Billy, cantante de Testament, hablarle al público con su voz de todos los días (aguda y graciosa como pocas) sin importar si eso lo hacía más heavy o no.

Bue… Como decía, las bandas muy ajustadas, pero nada, creo yo, que trascienda. Alguien me dirá: pero Testament hace algo similar a lo que hacen estas bandas. Si, es cierto, pero Testament lo hizo, al igual que Slayer, Metallica, Anthrax y Megadeth, hace 25 años atrás. Le dieron una vuelta de tuerca al Heavy Metal de esa época y crearon un estilo nuevo (o casi). Pero bueno, gustos son gustos, decía una vieja… ;)

Tal vez, tantos años escuchando este tipo de bandas (creo que en 1987 empecé a prestarle atención) hizo que en un momento notara que todo era casi lo mismo. Casi como la selección natural de la que hablaba Darwin, quedaron en mi corazón las que tenían algún rasgo que considero diferente al resto; resto el cual quedó en la nada.

Ah… Me olvidaba. Cuando el cantante de Krisiun dijo que Quilmes era la mejor cerveza y todo el mundo aplaudió el “cumplido”, les recuerdo que Quilmes es una empresa brasilera… ;)

Luego de ver estas bandas, llegó el momento de Testament. Salí del rinconcito desde donde vi a las bandas soporte y me mandé para adelante. La espera se hizo tensa ya que la banda se retrasó un poco del horario fijado para empezar. Algunos nos amuchábamos delante para intentar ver más de cerca. Finalmente la banda, tranquilamente, tomó el escenario.

The Preacher fue el tema elegido para arrancar y la furia descargada por la banda no se detuvo así nomas. El público explotó de júbilo al verlos. Nick Barker en la batería mostraba solidez y mucha tranquilidad reproduciendo las bases que fueron grabadas años atrás y que cada uno de nosotros conocía a la perfección; Chuck Billy en la voz, con su micrófono al estilo Freddy Mercury, nos volaba los sesos con su voz mientras nos hacía sonreír con su simpatía (tiene pinta de buen tipo, ¿no?); Greg Christian en el bajo, en el día de su cumpleaños, generaba una latido firme; Eric Peterson en la guitarra (sin dudas el gran cerebro detrás de todo) nos daba unos riffs poderosos y contundentes; y el gigantesco Alex Skolnick en la otra guitarra nos revelaba que para tocar este tipo de música no es necesario poner cara de malo, ni ponerse en pose, ni nada de eso. ¿Alguien le prestó atención a su cara? Su sonrisa y sus gestos parecían de alguien que estuviera tocando un tema de Pink Floyd. Según parece, los 10 años en los cuales Alex estuvo metido dentro del Jazz han cambiado su perspectiva sobre como disfrutar la música. Incluso la manera de tocar era muy relajada; se notaba en una mano derecha que prácticamente acariciaba las cuerdas con la púa en lugar de aporrearlas. Inspirador.

Mientras tanto abajo era un caos, oscuros personajes (que en mi barrio les llamamos “tumbas”) bailaban en un pogo fervoroso junto a noveles que disfrutaban de la misma manera. Entre todos ellos estaba yo que, ya con mis 32 años, noto que ya no estoy para estos trotes. Pese a que lo disfrutaba me daba cuenta, con el correr de los minutos, que dentro de algún tiempito voy a tener que empezar a ver a los grupos desde atrás. ¿Algún día podré ver a Testament sentado en primera fila? Y bue… Ahora había que disfrutar. Mientras tanto coreabamos algunas partes de guitarra y sacábamos las primeras sonrisas de la banda.

Engancharon con The New Order, ante la arenga de Chuck que genera más adrenalina en el público, para luego enganchar con The Haunting en dónde Alex y Eric se juntan y frasean como en los viejos tiempos. ¡Mamá! ¡Que buenas versiones! La banda, que empezó sonando a algo más cercano a una bola de ruido, poco a poco mejoró el sonido y todo se empezó a aclarar.

Si hasta el momento el descrontrol se basaba en estos grandes temas de la primera época de Testament, el cuarto fue un caos de fiesta. Los primeros acordes de Electric Crown hicieron que todo el público empezara a tararear la melodía y a cantar cada estrofra del tema. ¡Cómo me gusta este tema, por Dios!

La banda no nos dió respiro durante casi una hora y media. Sins Of Ommission (muy aclamada), D.N.R. (Do Not Resuscitate), 3 Days In Darkness, Trial By Fire (qué pedazo de tema!) y Practice What You Preach (primer tema que escuché de Testament y que me llena al escucharlo), siguieron, una tras otra, dejándonos sin aliento.

En este momento del recital, Chuck nos avisa que era el cumpleaños de Greg y todos empezamos un tímido “Que los cumplas…”. Parecía que no sabíamos si cantarlo en castellano o en inglés. Finalmente, y gracias Chuck, terminamos cantándolo en inglés :)

Claro, en Testament presentar a un bajista es sinónimo de una sola cosa: Souls Of Black (para, papáran, para, papáran, para, panpanpan). Mi garganta no podía más, mis piernas no podían más, mis brazos no daban más… y para colmo de todo mi zapatilla izquierda estába a punto de morir. Lindo si me quedaba en patas, ¿no? ;) Pero por suerte no fue así.

En este punto del recital las cosas se tranquilizaron un poco para escuchar The Legacy, pero todo volvió a la normalidad cuando Into The Pit nos pasó por encima. Y ahi estábamos… into de pit. El riff del estribillo es una de las partes que más me gustan de esta banda, mi garganta ya casi no podía más..

Llegábamos al final del recital de manera muy rápida. Over The Wall, fue el último tema. Una vez más todos cantamos las melodías de guitarra y ya en el final, aplaudimos y gritamos extasiados ante esa masa de sonido.

Se vienen lo bises: Alone In The Dark (donde toda la banda extiende un poco el tema para que cantemos junto a ellos), Disciples Of The Watch (OBEY!!!!!!!!!!!!!!) y Burnt Offerings para cerrar. Fue así, una cachetada de una hora y media, sin efectivismos, sin “show”, adrenalina pura para que disfrutemos y nos vayamos arrantrándonos a casa.

Me encanta ir a los recitales… odio volver… golpeado, transpirado, cansado y sabiendo que al otro día tengo que ir a trabajar, pero contento. Testament pasó, una vez más, por Argentina, y nos brindó un show mágnifico, sólido, compacto y plagado de todo eso que los hicieron lo que son: una banda emblemática de thrash.

La máxima del show fue, a mi entender, Alex Skolnick. Un guitarrista que está un poco más allá de la banda en sí. Su idea no es poner la cara más “mala” sino tocar la música que lo acunó, disfrutando cada nota que tocaba sin importar la velocidad o lo difícil que sea. Me pregunto: En su monitor, ¿Alex tenía los instrumentos distonsionados? No, se… parecía como si escuchara su guitarra libre de efectos. Quizás…

Testament: pasaron unos 17 o 18 años desde que los escuché por primera vez y sus temas siguen llegándome donde otras bandas no llegan. Química, como le dicen…

Y mis oídos, así… sordos…

Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii……………

Sobre cómo un suspiro sigue generando

Friday, April 27th, 2007

Narcissistic…

Los puntos suspensivos. Siempre los puntos suspensivos.

Mirá… flotan…

Wednesday, April 25th, 2007

El sábado fuimos a ver el Teatro Negro de Praga que presentaba la obra “Las aventuras de Fausto”. La presentación se hacía en el Teatro Gran Rex el cual desbordaba de adultos y chicos. La última vez que los habíamos visto había sido en unas vacaciones de invierno, lo cual hizo que la cantidad de chicos fuera enorme. Esta vez los más pequeñitos eran muchos, pero menos que en aquella oportunidad.

El espectáculo fue excelente, como siempre. La magia que crean es fantástica y si hace que los adultos “flasheen”, imagínense los chicos.

Como siempre, esta magia se crea con las luces las cuales son SIEMPRE enfocadas desde el costado del escenario y no desde adelante, como lo hace el teatro estándar, lo que impide que veamos “lo que no debemos ver” ;) . Cuando termina el espectáculo y los actores reciben el aplauso del público se ve venir una serpiente flotando (que fue parte del show) y ahí nomás prenden las luces de frente para que todos veamos a “los encapuchados”, verdaderos artífices de la magia. Paso siguiente, cada uno de estos actores vestidos de negro, pero ya sin capucha, nos muestran algunos titeres y como lo hacen funcionar. Algo como para que los chicos comprendan como se realiza “la magia”.

Si algún día tienen la oportunidad, vayan.

PD: sencillamente inceríble la escena del mar. Sin palabras.
PD2: si notan este texto medio inconexo… si… no se… quedó así…

Corsario negro

Thursday, April 19th, 2007

Los Natas - Corsario negro

… y vos
Sentado ahí

Los Natas - Patas de elefante

Calambres

Friday, April 13th, 2007

Toco la guitarra desde fines de 1986 o principios de 1987 más o menos. Tenía apenas 12 años. Al principio experimenté por mi cuenta con muy malos resultados (y bue… no existía “la interné” para ayudarme). A los pocos meses empecé a estudiar en el Conservatorio Nacional. Cuando noté que estaba un poco más suelto y luego de estudiar varios años, dejé el mismo: grave error, pero bue…

Siempre me ha gustado tocar la música que escucho. Como compositor tengo menos ideas que una piedra así que siempre me “dediqué” a disfrutar tocando lo que me gusta. Siempre he tocado “para mi”. A medida que pasaron los años fueron apareciendo cosas más y más difíciles para aprender. Pero claro, uno no le puede pedir peras al olmo y esto generó que comenzara a cruzarme con cosas que mis manos decían no, gracias.

Cuando comencé la facultad el tiempo que le podía dedicar a la guitarra disminuyó preocupantemente, al punto tal de dejarla de lado semanas enteras. Por suerte me di cuenta e intenté darle más atención. Cuando me recibí (10 años después) volví a prestarle atención aunque no como la que le daba cuando tenía 15 años. Algo es algo, ¿no?

Hoy, luego 20 años, me sigo peleando con mis manos y mi querida Ibanez. Entre todas las cosas “insacables”, esto me sigue dando dolores de cabeza:

Metallica - Damage, Inc.

Los que saben tocar dirán que es una pavada… Je, je… me faltó decirles algo:

Negras a 190…

Si hago todo en la sexta cuerda, sale bien, pero hacerlo de esta manera es casi imposible. Cada vez me sale un poquito mejor, así que creo que para el 2062 me saldrá como debe ser… A seguir practicando. ;)

Heaven’s on fire

Thursday, April 5th, 2007

Acaba de morir de una hemorragia cerebral, a la edad de 51 años, Mark St. John.

Mark St. John

Mark fue el tercer guitarrista que tuvo Kiss en su historia. Entró en la banda en 1984, grabó un único disco, Animalize, y fue reemplazado hacia fines de ese mismo año debido a que sufría de artritis y no podía tocar en vivo. Fue un muy buen violero. Su trabajo en Animalize fue excelente y nunca va a ser olvidado por los fans de Kiss.

Buen viaje, Mark. Saludá a Eric Carr de mi parte.

Siete años y medio…

Monday, March 26th, 2007

… esperando estos subtítulos.

Metallica - A year and a half in the life of Metallica

El 17 de noviembre 1992, Metallica editó dos videos en formato VHS llamados “A year and a half in the life of Metallica” y “A year and a half in the life of Metallica (Continued)”. Básicamente el primer video describía las idas y venidas de la grabación del disco negro, comenzando desde octubre de 1990 hasta su edición en agosto de 1991. La segunda parte se basaba en lo que fue la primera parte de la gira de promoción de dicho disco.

Si mal no recuerdo, compré ambos videos en algún momento de 1997, pero nunca tuve una video cassettera para poder verlos. En 1999 estos VHS se editaron en DVD. Raudamente corrí y me lo compré en edición “Made in USA”. Venía sin subtítulos. La mayoría de los DVD que eran reediciones de VHS en ésa época no traían subtítulos lo cual me pareció normal. Por fin pude ver estos videos. Pero claro… duran casi 4 horas y todos en inglés. Muchas partes no las entendía y otras me quedaban rengas.

Tiempo después de comprar el DVD empecé a buscar los subtítulos en Internet. Primero en español, pero como no tuve éxito los empecé a buscar en inglés; tampoco. Los años pasaron y cada vez que veía estos videos me preguntaba si existirán los subtítulos. Era feo veo que había otras personas que también los buscaban y no tenían suerte.

Finalmente me cansé. Me conseguí un ripeo de los VHS originales subtitulados en español y me tomé el trabajo de re-tipear todos los subtítulos. Intenté usar OCR, pero supuse que iba a tardar menos en re-tipear todo que en hacer malabarismos para que el OCR funque bien. Así que luego de casi 40 horas netas de trabajo me pude armar una versión de los subtítulos para poder ver el DVD original.

Los subtítulos que venían en los VHS son una porquería. Muchos están mal traducidos o le faltan cosas. Intenté ajustarme a los que decían estos pero en algún que otro momento tuve que meter mano y traducir bien. Seguramente haya varios errores pululando, pero bue… Sientánse libres de bajarlos, modificarlos y usarlos para ver su DVD original que no posee subtítulos en castellano.

Para editar los subtítulos pueden usar el Subtitle Workshop, un excelente software libre uruguayo que vale la pena descargar y usar.

Para ver el DVD original con el agregado de los subtítulos, les recomiendo el KMPlayer, un software coreano, si no me equivoco. Otro excelente software libre para la reproducción multimedia que está creciendo mucho.

Bueno, espero que le sirva a alguien, por lo menos ahora yo puede ver el video y entenderlo.

Descargar subtítulos en español de “A year and a half in a life of Metallica”.

PD: disculpen señores de Metallica si lo que estoy haciendo NO es legal. Tengo TODA su discografía y videografía original, pero ustedes me vendieron un DVD sin subtítulos. Algo tengo que hacer para disfrutarlo como se debe. Gracias.

Roger Waters en Argentina, pt. 2: domingo 18 de marzo

Monday, March 26th, 2007

I mean, they’re not gonna kill ya, so if you give ’em a quick short, sharp, shock, they won’t do it again. Dig it? I mean he got off lightly, ’cos I would’ve given him a thrashing, I only hit him once. It was only a difference of opinion, but really…I mean good manners don’t cost nothing do they, eh?

Me desperté bastante cansado después de un sábado emocionante y agotador. Por mi cabeza daban vuelta mil imágenes de lo que había ocurrido e intentaba unirlas para formarme una idea de lo que había vivido, parte de lo cual lo pueden ver en lo que fue el primer día. No se preocupen, esta segunda parte no va a ser tan extensa como la primera debido a que muchas de las emociones fueron similares pero, de todas maneras hay varias cosas para contar.

Esta vez el recital iba a empezar una hora antes (a las 21). Salí de casa un buen rato antes por las dudas debido a que tenía entrada para el campo, pero atrás y como el volumen de gente es mayor, tenía miedo que ocurriera lo que a veces ocurre con la entrada al campo cuando se acerca la hora del recital: caos. Por suerte hoy tampoco fue así. Una vez más salí de casa y me tomé el 15 haciendo el mismo recorrido que el día anterior. Viajé muy rápido… pero el colectivo terminó su recorrido en Barrancas de Belgrano, con lo cual tuve que bajar y caminar hasta el estadio. Paré en el mismo kiosco pero para comprarme unas pastillas y un chocolate. El camino se hizo un poco largo y apuré el paso.

Cuando llegué a la intersección de las avenidas, encaré para el lado del campo. La fila iba rápido y en menos de 15 minutos estaba adentro; eran las 19:00. Hoy el escenario se veía diferente… lejano. La pantalla, al igual que el día anterior, brillaba con la misma imagen de la radio. Sonaba música muy fuerte. Que raro, pensé. Me fui del lado izquierdo y me empecé a acercar a la valla. No había mucha gente achurada ahí adelante así que me arrimé lentamente. ¿Qué hago?, pensé, ¿me quedo cerca de la valla o me voy para atrás de todo y lo veo desde las tribunas? Interesante disyuntiva. Me acerqué al vallado y me di cuenta que veía más o menos bien (tenía 2 personas delante mío). Si me iba a la tribuna iba a ver peor ya que mis ojos no son los que tenía cuando veía bien ;) .

Cuando me puse en puntitas de pie, vi que había una banda tocando: Mimí Maura. Estem… Bueno, con razón el volumen de la música. Por suerte escuché los últimos dos o tres temas y se fueron. Bueno… el recital arrancaba a las 21… y eran las 19 y monedas. Uf… una laaaaaaaarga espera tenía por delante. Y bue… a esperar.

Es increíble lo lento que puede pasar el tiempo cuando no hay nada que hacer. Parado, sin nadie con quien hablar, mirando la fauna que me rodeaba, devorándome el paquetito de D.R.F. de naranja que me había comprado, escuchando conversaciones que ni entendía, etc. Quizás en este momento confirmo que el mito que solamente los que no son petisos ven el recital de manera perfecta es mentira. Si no me ponía en puntitas de pie había siempre una cabeza que me tapaba.

Poco a poco nos íbamos apretujando más y más ahí adelante. Durante la espera, tres chicas se desmayaron por el intenso calor y tuvieron que ser sacadas por sobre la valla. Como siempre había un par que querían estar en mejor lugar a los empujones… y a esos no había que dejarlos pasar. Flaco, cuando se apaguen las luces, hacé lo que quieras… pero ojo que yo también te voy a codear, eh!

Cerca de las 9 de la noche, y sabiendo lo que había ocurrido el día anterior, me puse en puntitas de pie para ver la pantalla y poder ver el primer movimiento de la pantalla. Todo el mundo seguía hablando, mirando para otro lado o sentados en el piso, mientras yo espiaba. La música subió una vez más mientras la pantalla seguía fija. Pasaron los temas mientras el público se mantenía, obviamente, en otra cosa. Al cuarto o quinto tema empecé a ver el humito de la filmación. Con toda la gente en otra cosa, ver el escenario era fácil, pero no iba a ser así durante toda la noche.

Finalmente las luces se apagaron y la banda tomó el escenario. Nos apretujamos ahí adelante mientras todos, en puntitas de pie, hacíamos un esfuerzo sobrehumano para ver. Hacía mucho calor y mi cuerpo empezaba a sentirlo. In the flesh volvía a ser el puntapié inicial (el setlist iba a ser exactamente el del día anterior). Desde esta posición los comentarios de la gente eran diferentes. Acá había más “rocanrol” y en muchos pasajes la gente intentaba saltar “cual-recital-de-rock”… pero no. La música no daba para saltar. Se sucedieron Mother (esta vez hubo emoción, pero no tanta como el día anterior); Set the controls for the heart of the sun, con un público frío que, en su mayoría, parecía no conocer el tema; Shine on you crazy diamond, con aplausos fervientes pero las burbujas casi ni se veían (luego comprobé con gente que estuvo lejos que nunca se enteraron de la presencia de burbujas); Have a cigar generó poco entusiasmo a mi alrededor.

Llegó un momento intenso cuando tocaron Wish you were here. Miles de celulares se prendieron para acompañar el tema. ¿Se acuerdan cuando se prendían los encendedores? Había que tener huevos para prender un encendedor y bancarse la quemadura durante cinco minutos… Hoy en día no tiene gracia :P . Desde donde estaba yo se escuchaba mucho mejor el ruido del viento que acompaña al final del tema. Me di cuenta que estando atrás se escuchaba más los parlantes secundarios que estaban a los costados que los principales. Por momentos, el cántico de la gente tapaba la propia música lo cual era bastante molesto.

La primer parte bélica del concierto se desarrolló con mucha tranquilidad. Se notaba que la gente donde estaba yo no tenía o no le gustaba mucho The final cut ya que estaban casi todos calladitos… menos la chica que estaba unos metros a mi derecha y que se sabía todas las letras y quería que Waters lo supiera… a los gritos :) . Southampton dock y The fletcher memorial home se juntaron con bellas imágenes.

El recital seguía en línea recta: The perfect sense, pt. 1, The perfect sense, pt. 2, Leaving Beirut y Sheep cerraban la primera parte. En este último tema volvió a salir el cerdo (que esta vez tenía, además de los mismos mensajes que el día anterior, varias imágenes de Bush con las orejas de ratón alla Mickey Mouse). Las llamaradas se sentían MUY fuertes pero, claro, no tan fuertes. De todas maneras, estar a 50 metros del escenario y sentirlas era sorprendente. Escuche un “uy, lo que deben sentir los de adelante!”. Ni que lo digas, flaco. Si te contara…

Finalizó la primera mitad del espectáculo y nos quedamos todos ahí, paraditos, apretujados a más no poder. Mis piernas no querían más.

I can’t think of anything to say except…
I think it’s marvelous!

La segunda parte fue igual de sorprendente que el día anterior. Quizás me costó un poco más poder ver el recital debido a que “la-persona-más-alta-del-planeta” se había parado delante de mí. Durante los primeros temas pude correrme un poco y ver mejor. El público alucinaba. Speak to me, Breathe, On the run (increíble, una vez más), Time, Breathe (Reprise), The great gig in the sky (en este caso noté a la chica que cantó un poco “ronca”… pero se desenvolvió bien de todas maneras), Money (sin el error del primer día), Us and them, Any colour you like (con prisma y todo que hizo que la gente aullara de emoción), Brain damage (uh… que loco!, decía uno) y Eclipse volvieron a hacerme flotar. Durante este último tema, cuando el prisma emite el arco iris y empieza a rotar, las luces de colores tocan al público. Poco a poco, este arco iris se acercaba a donde estaba yo. Claro, el primer día esto no pasó ya que al estar sentado tan adelante, las luces no nos tocaban. El arco iris se fue acercando mientras todos hacíamos “ooooooohhhh” asombrados. Finalmente, la luz azul del arco iris me baño en su luminosidad. Por un momento me sentí… mmmmm… místicamente reconfortado. Si, si… puedo decir que soy uno de los que fue tocado por el prisma. :)

Llegaron los bises. Volvieron a subir los chicos del Instituto River Plate y la gente volvió con la pavada del Boca-River. Otra vez se esperaba el aviso de Waters para apagar todo y comenzar… y otra vez fue así. Una palabra de Waters y se apagó todo. El helicóptero volvió a sobrevolar mientras la luz que lo representaba iluminó hacia donde estaba yo y me dejó medio ciego. The happiest days of our lives y Another brick in the wall, pt. 2 comenzaban los bises. Al final de éstos, cuando los chicos bajaron, saludaron nuevamente a Roger… Los varones se acercaban para besarlo y Roger los abrazaba. Je… no hay forma de darle un beso, eh!

Vera, Bring the boys back home y Comfortably numb cerraron el recital y yo flotaba de emoción. Se había cerrado la segunda fecha de Roger Waters en Argentina y lo había disfrutado a más no poder.

El público se fue desconcentrando lentamente mientras mis piernas me pedían un poco de descanso. Estuve casi tres horas parado esperando que comenzara el recital para luego estar más de dos horas y media viéndolo. ¡Qué dolor, por Dios! Mientras caminaba hasta la parada del colectivo intenté sacar algunas conclusiones de lo que había vivido.

Sin dudas Roger Waters es un icono para un sector del público del rock. Ha definido el sonido de Pink Floyd y ha sido su cerebro durante los años en los cuales estuvo al frente de la banda. En mi vida he asistido a muchos recitales de todo tipo pero no recuerdo uno en donde la unión imagen y sonido sea tan fuerte. Esa simbiosis entre dos artes diferentes pero complementarias fue, sin temor a equivocarme, lo más importante del recital. El sonido fue excelente, por más que el segundo día noté que desde atrás por momentos de perdía. Cada nota que tocaban estaba sincronizada con la imagen (un clic en los auriculares para no perder el tiempo, por favor). Y todas las filmaciones, que eran muy buenas, estaban en concordancia con el tema en cuestión. Las secuencias en la habitación me llegaron mucho y crearon un ambiente especial (todavía tengo la imagen de arranque de Comfortably numb en la retina).

Musicalmente me gustó como se desenvolvieron. La inclusión de Dave Kilminster en la banda le ha dado eso que los fans de Floyd nunca habían encontrado en las bandas solistas de Waters: alguien que toque lo más parecido a Gilmour. La otra vez que habían venido acá me había decepcionado la poca importancia que le daban al trabajo de Gilmour. Todo el comienzo de Shine on… es un clásico. NO SE DEBE tocar diferente (si, suena un poco autoritario, ¿no? ;) ). Es como cantar Wish you were here con otra melodía.

El carisma de Waters quedó bastante de manifiesto con sus expresiones ante el público que lo mostraban menos inglés de lo que es. Y, sin lugar a dudas, los efectos especiales sobre el escenario (y fuera de él) fueron grandiosos: explosiones, latidos, cerdos voladores, llamas, el prima… todo confluyó en un espectáculo único del cual creo que no olvidarme jamás. Ojalá que esta gira sea editada en DVD. Me gustaría decirle a Roger que, si lo edita, lo haga doble y que el segundo disco sea el mismo recital, pero que tenga solamente las imágenes que veíamos por la pantalla. ¿Se imaginan escuchando este recital en casa mientras ven las filmaciones? Mágico…

Roger, gracias por semejante espectáculo. Inolvidable. Gracias.

Mensaje para cualquier otra banda que venga: si no traen un cerdo que vuela, olvídense… ;)

There is no dark side of the moon really. Matter of fact it’s all dark.

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Roger Waters en Argentina, pt. 1: sábado 17 de marzo

Friday, March 23rd, 2007

I’ve been mad for fucking years, absolutely years, been over the edge for yonks, been working with bands so long, I think crikey…

I’ve always been mad; I know I’ve been mad, like the most of us are. Very hard to explain why you’re mad, even if you’re not mad…

Me desperté lleno de ansiedad. Era un día especial ya que iba a volver a ver a Roger Waters luego de cinco años. El día amaneció nublado pero agradable. Luego de una ducha veloz, salimos con Lau al mediodía para comer algo y hacer algunas compras (cama, al fin!). Oscuras nubes empezaron a tapar a Buenos Aires y temí lo peor: un recital bajo la lluvia. Por suerte, el aguacero no duró más de media hora, gracias a Dios. La ansiedad fue en aumento a medida que el día transcurría. Los minutos no pasaban más mientras esperábamos que fuera la hora de salir de casa.

Finalmente se hicieron las 7 de la tarde. Tomando en cuenta que teníamos unos 45 minutos de viaje y el recital empezaba a las 10 de noche, estábamos seguros de no tener problemas en la entrada. Y por suerte fue así. Salimos de casa puntuales y nos tomamos el viejo y querido 15 (si habremos compartido viajes de recitales, amado bondi). A las pocas cuadras pudimos sentarnos y viajar más cómodos. La noche se cernía sobre la ciudad y nosotros seguíamos rumbo al estadio.

Aproximadamente a las 8 de la noche bajamos del colectivo varias cuadras antes ya que el tránsito a esa hora por Avenida del Libertador era imposible. Bajamos, decía, y caminamos todas las cuadras hasta la intersección de Libertador y Udaondo, previo alto en un kiosco para comprar unos caramelos y chicles. Llegamos al cruce mencionado y vimos unos carteles que indicaban para donde ir. Nosotros teníamos ubicaciones para el campo VIP (en el campo, adelante, pero sentados), en el sector D, fila 18, asientos 4 y 6. Es decir, justo en el sector que estaba delante del escenario. Prácticamente no había lugares mejores… Bueno, 17 filas delante nuestro eran supuestamente mejores, pero con el correr del recital me daría cuenta que estar MUY adelante no era lo mejor.

Luego de caminar como vacas al matadero durante varias cuadras y escuchar las mismas frases de siempre (”una fila, chicos”, “con la entrada en la mano”, “vamos, vamos”), entramos al estadio. Una gordita con cara de “estoy podrida” nos ubicó en nuestros asientos mientras nos despedía con un “que disfruten el show”, sin gracia.

Las ubicaciones eran excelentes. Justo en el centro del escenario a no más de 20 metros del mismo. La primera impresión fue genial. ¿Qué era lo que estaba sobre el escenario? ¿Una pantalla o escenografía? (Y bue… uso anteojos, che! :P ). Era, obviamente, una pantalla. La imagen esta ahí… quieta. Un primer plano del dial de una radio antigua. Frente a ella, una botella de whisky medio vacía (¿o medio llena? ;) ), un vaso en el mismo estado y un cenicero; sobre la radio, una cajita de fósforos, un avioncito de guerra de juguete y un soldadito. Todo iluminado por una luz que provenía de la derecha. Hermosa imagen. Me daba una sensación de comodidad grandiosa.

A esperar, entonces. Faltaba más de una hora y cuarto. Durante ese tiempo el estadio se fue poco a poco, llenando de gente. Claro, en el sector donde estábamos nosotros la fauna era extraña. Familias que pueden pagar 5 entradas de 400 pesos cada una por un lado y gente que fue sola ya que, obviamente, no todos pueden pagar más de una. Dos filas delante nuestro se ubicó una de esas familias. La conversación entre el marido y la mujer tuvo unos matices interesantes. Voy a comprar algo para tomar, ¿querés algo?, le pregunto él a ella. Si hay champagne, traeme. No, no fue un chiste, fue en serio. ¡Wow! No se si había o no champagne, de hecho no vi a esta señora “cincuentona-que-cree-que-todavía-tiene-20-años-y-que-queda-como-ridícula” tomándolo. Lo único que se es que hice una cola de diez minutos para comprar tres hamburguesas y una botellita de agua. Luego de la veloz comida, estábamos listos para que todo comenzara. El estadio estaba casi lleno y la hora se acercaba. Rezábamos para que la gente que estaba delante de nosotros no se parara durante el recital o para que no nos toque delante el equipo nacional de básquet. :P.

A las nueve y cuarto, los plomos de la banda salieron a probar sonido por última vez. Guitarras, bajos, baterías, micrófonos, teclados, todo en su lugar. Un rato antes de la hora señalada, dos flacos subieron por una escalera enrollable por el costado del escenario y se ubicaron en una de las vigas de luces que estaba por el techo. ¿Su función? Mover un par de reflectores tanto para iluminar a los músicos como para crear ciertos efectos (You! Yes, you! Stand still laddy!).

Acá es donde empezó lo interesante. Puntualmente, a las 22, la música de fondo aumentó su volumen de manera sospechosa. Las luces del estadio seguían prendidas mientras la gente seguía conversando, parada, caminando, hablando por celular. Sin embargo, aunque no lo supiéramos, el recital ya había comenzado. Eran temas de la década del ‘50. Mucho rock and roll, blues, etc. Mientras esperábamos y veíamos como empezaban a llenar el escenario de humo, noté una línea de humo de color diferente. Miré con atención y observé que la pantalla se estaba moviendo y que el humo era de un cigarrillo que estaba en la filmación. Si, si. El recital había comenzado hacía rato, pero recién ahora nos estábamos empezando a dar cuenta. Varios temas después vino el primer “¡wow!” del estadio. Una mano cambió el dial de la radio buscando algún tema “que le gustara”. Sonaron varios. Recuerdo a “Roll over Beethoven” y “Johnny B. Goode” de Chuck Berry, entre otros. La mano volvió, tomó la botella, se sirvió whisky y se llevó el vaso. Luego volvió el vaso vació y apagó el cigarrillo. Cada tanto, cambiaba el dial. Estaba todo listo.

Live for today, gone tomorrow, that’s me…

A las 22:15 las luces del estadio se apagaron mientras la mano seguía cambiando el dial. El estadio explotó en gritos. La banda entró despacio al escenario como sombras recortadas sobre la luminosa pantalla. Se venía el momento esperado (mientras escribo esto se me pone la piel de gallina). Waters, delante de su micrófono y en el medio del escenario mientras manteniía en alto su brazo derecho, estaba listo. Ahora si.

“Ein, zwei, drei, Alle!!!”

!PUM! Empezó el recital. In the flesh era la canción elegida para arrancar. La pantalla mostraba a los famosos martillos en donde el color blanco dominaba la escena y nos enceguecía. ¡Por Dios! La adrenalina del público bullía. No lo pude evitar: subí los brazos y crucé las muñecas entre sí.

So ya, thought ya, might like to go to the show.

¡PUM! ¡PUM! El sonido era increíble. La pantalla, hace un momento toda blanca, mostraba a los mismos martillos pero en rojo… y TODO el estadio se mimetizaba. Y volvía al blanco. No lo podíamos creer. Roger Waters estaba de vuelta en Argentina quemándonos la cabeza. Las imágenes, las luces, los músicos, la adrenalina, todo confluía en un único objetivo: el show.

Ahí estaban sobre el escenario P. P. Arnold en los coros, Graham Broad en la batería y percusión, Jon Carin en los teclados, guitarras y voces, Andy Fairweather-Low en la guitarra y bajo, Carol Kenyon en los coros, Dave Kilminster en la guitarra, voces y bajo, Katie Kissoon en los coros, Harry Waters (el hijo de Roger) en los teclados y Snowy White en la guitarra. Luego se sumaría Ian Ritchie en el saxo y otros vientos.

El primer tema pasó volando y luego de semejante inyección de adrenalina llegó un tema increíble: Mother.

Mother do you think they’ll drop the bomb?
Mother do you think they’ll like this song?

La imagen de la pantalla volvió a la radio del comienzo, pero empezó a moverse y mostrar la habitación que la contenía. Una habitación desordenada con un único ocupante. Waters con una guitarra acústica nos hacía flotar. En este momento siento que la música tocó algún nervio muy sensible en mí. Muchas veces he estado en recitales en donde me he emocionado, pero nunca había llorado como un chico. Por suerte tenía a Lau para contenerme. Hermoso tema. El solo interpretado por Dave Kilminster fue prácticamente perfecto. Muy bien, dije entre los mocos. Hermoso.

Al final de ese tema, la pantalla pareció prenderse fuego poco a poco. Set the controls for the heart of the sun nos hizo volver a 1968. Increíble. Este tema tiene 40 años de existencia y sigue sonando. Waters seguía con la acústica y en la pantalla otra agradable sorpresa: una foto en blanco y negro de Pink Floyd circa 1968. Barrett, Gilmour, Manson, Waters y Wrigth juntos… y el estadio se vino abajo en aplausos. Las fotos en blanco y negro se sucedían (al igual que el tema). En el intermezzo del mismo, Ian Ritchie hizo un excelente solo con su saxo mientras en la pantalla las formas de colores chillones hechas con ¿aceite? nos transportaban a la década del ‘60. Éramos todos hippies vestidos con túnicas con una gran nube de humo volando sobre nosotros. El trance hipnótico era mágico. Al final del tema volvieron las imágenes en blanco y negro pero esta vez en movimiento hasta que vimos a un muy joven Waters desmayarse sobre en el pasto (creo que estas imágenes son las mismas que usó en la gira anterior que lo trajo a estas tierras).

El efecto de la pantalla “quemándose” que daba paso al tema anterior se repitió en sentido inverso mientras un acorde en Sol menor daba paso a una imagen de un universo estrellado. Los primeros “¡¡¡No!!!” de sorpresa se empezaron a escuchar: Shine on you crazy diamond llegaba para llenarnos de alegría.

Remember when you were young,
You shone like the sun.
Shine on you crazy diamond.

Y ahi, luego de esas primeras frases, la pantalla se llenó con la cara de Syd Barrett, suficiente para que el estadio explotara en aplausos. Syd estaba siempre presente en el corazón de Waters y en el nuestro. (Si, si… algunos me dirán que Waters hizo más por Floyd que Barrett, y tienen razón. Pero uno encuentra mucho por qué alabar a Barrett). El tema, sin el solo del comienzo, lo cual me pareció mala idea, fue perfecto. Según noté fue tocado con un tiempo diferente, quizás un poco más lento, pero la sensación fue la misma. En el comienzo una cantidad increíble de burbujas salieron frente al escenario y se interpusieron entre él y nosotros. Ver este tema “entre burbujas” fue algo que jamás hubiera esperado. Fue mágico. El tema fue tocado a la perfección con un MUY buen solo de Kilminster que me hizo dar cuenta que el flaco ha hecho lo posible por sonar “como Gilmour”. Muchos pensarán que lo mejor es que suene como él mismo y no como otro, pero la verdad, a los que nos gusta Floyd sabemos que el puesto de Gilmour es imposible de reemplazar y que es MUY necesario escuchar algo que sea lo más parecido al tema original (una constante en esta banda).

El tema terminó con la imagen de una galaxia en donde la mayor concentración de estrellas estaba en el ángulo superior izquierdo. Poco a poco se fue apagando hasta llegar a la oscuridad absoluta. Lluvia de aplausos en el estadio.

Ahora el caos de imágenes tomaba por asalto el escenario mientras sonaba Have a cigar. La voz de Waters, muy forzaba, hacía lo imposible por seguir el tema. Las imágenes abrumaban: luces, calle, noche, autos, cigarros y humo bailaban en una única danza.

Come in here, dear boy, have a cigar.
You’re gonna go far, fly high,
You’re never gonna die,
You’re gonna make it if you try;
They’re gonna love you.

El tema, como siempre, excelente. El final, para el recuerdo, lo interpretaron EXACTAMENTE como está en el disco. Kilminster realizando el último solo cuando de repente ese sonido “zrrrrrummm” (qué difícil reproducirlo acá) daba paso al sonido de la guitarra como en una radio… y eso era lo que nos mostraba la pantalla: la misma radio del principio susurrando las últimas notas. Aplausos a rabiar.

Claro, tenemos una radio, escuchamos Shine on… y Have a cigar uno tras otro… y lo que venía era casi obvio: una sucesión de sonidos radiales conocidos por todos que nos hizo aplaudir a rabiar. Y luego, claro, una de las introducciones más conocidas de la historia del rock: Sol, La-Si, Re-Mi… Snowy White nos introducía a Wish you were here mientras Kilminster metía ese primer solo que Gilmour inmortalizó hace 20 años atrás.

So, so you think you can tell
Heaven from Hell
Blue skys from pain
Can you tell a green field
From a cold steel rail?
A smile from a veil?
Do you think you can tell?

Durante el tema, la pantalla se mantuvo mostrando la ya famosa radio mientras una mano prendía una pequeña vela delante de ésta. Casi todo el tema estuvo así. El público cantaba muy fuerte.

How I wish, how I wish you were here.
We’re just two lost souls
Swimming in a fish bowl,
Year after year,
Running over the same old ground.
What have we found?
The same old fears.
Wish you were here.

Poco a poco la pantalla se llenó de velas encendidas mientras unas ¿flores? llovían sobre ellas. A los costados, el sonido cuadrafónico nos hacía sentir el viento que hizo apagar poco a poco a cada una de las velas. Sin palabras.

Transición de la imagen a un campo y en primer plano una flor. Waters se sentó en una sillita, se calzó una guitarra acústica y empezó la primera parte bélica del show. Southampton Dock, en una versión hermosa, se apoderó de todos. La pantalla mutaba en la imagen de un portaaviones mientras el público silbaba.

They disembarked in 45
And no-one spoke and no-one smiled
There were to many spaces in the line.

El tema mutó lentamente en The Fletcher Memorial Home. Aquí las imágenes de la pantalla eran hermosas. Una habitación ¿de un hospicio? con un hombre en él. Las paredes con frases “famosas” que son una mierda.

Death solves all problems. No man, no problem.
Joseph Stalin

Sometimes democracy must be bathed in blood
Augusto Pincochet

I just want you to know that, when we talk about war, we’re really talking about peace.
George Bush

Mientras tanto, varias fotos pegadas en la pared levantan silbidos en el público: Osama Bin Landen, George Bush, Saddam Hussein y varios terroristas más. Excelente el mensaje. El recital estaba en medio de un trance increíble y el tema siguiente era propicio para mantenerlo: The perfect sense, pt. 1 mostraba el primer tema de la noche de Waters como solista. Lástima que fueron tan pocos de esta época, pero bien de todas formas.

Este tema me encanta. La pantalla mostraba imágenes de un astronauta en el espacio mientras un muñeco con forma de astronauta se ponía delante de la misma. Las frases que se susurran al comienzo del tema son gloriosas y te meten lentamente en el clima del tema.

Stop Dave
Will you stop Dave?
Stop Dave
I’m afraid
I’m afraid

Cuando Roger empieza a cantar, el muñeco del astronauta se va del escenario y sobre las pantallas imágenes satelitales de la tierra la cubren por completo. Sin duda la letra de este tema es espectacular y la actuación de una de las chicas del coro fue genial (disculpen, no puedo distinguir cual de las tres era). Su voz, al igual que las otras dos, es magnífica.

And they gave him command of a nuclear submarine
Sent him back in search of the Garden of Eden

El estadio se vino abajo en aplausos. La imagen de la pantalla se transformó en un estadio inundado con un submarino bajo el agua. The perfect sense, pt. 2 empezaba a caldear el ambiente. Roger, muy lentamente, nos derramaba las primeras palabras.

Can’t… you… see….

El tema fue, poco a poco subiendo hasta llegar al clímax máximo en donde el sonido llega al punto de saturación. Éste, que reproduce a un público supuestamente efusivo, canta un sonoro…

Can’t you see
It all makes perfect sense
Expressed in dollars and cents,
Pounds, shillings and pence
Can’t you see
It all makes perfect sense

Mientras tanto, las bombas lanzadas por el submarino hacían impacto y se producían las explosiones en el escenario. Todo el estadio temblaba mientras el humo, producto de la explosión, subía en forma de hongo por el escenario. Increíble. El súmmum máximo de esta parte se hacía paso y la adrenalina y la piel de gallina me colmaba. Los aplausos parecían interminables. Waters agradecía, pero el público no paraba de gritar “Olé, olé, olé, olé”. Roger utilizaba su frase marca registrada intentando que lo escucharamos: “Well, thank you”.

Cambiamos de atmósfera. Todo nos sentamos y escuchamos a Roger, en su acento británico, comentar sobre el próximo tema: Leaving Beirut. Un tema nuevo que hablaba sobre un viaje que hizo a los 17 años a Medio Oriente en el cual, durante su estadía en Beirut, Líbano, pasó una noche hospedado por una familia de dicha ciudad. Durante el tema, la pantalla mostraba una historieta en blanco y negro en donde se cuenta el relato en viñetas. Los textos en inglés daban la pauta de lo ocurrido en aquel viaje: Waters siendo hospedado por una familia compuesta por el marido cojo, la esposa jorobada y el hijo de ambos: un bebé al cual le faltaba un ojo. El tema en si es durísimo y muestra la amabilidad de esta familia que le dio no sólo un lugar donde dormir, sino una cena (mientras ellos mismos no comían). Waters se pregunta “Is this a mountain that we really want to climb?”. Hermosa frase.

El tema, en donde se le pega sin miramientos a Bush y a Blair:

Oh, George!
Oh, George”
That Texas education must have fucked you up
when you were very small!

Y termina con un Waters sorprendido ante tanta amabilidad y se pregunta “What’s wrong with us?”. Para que todos pensemos un poco por qué somos como somos. El “timing” del tema es excelente. Por momentos me hace acordar a esos temas tocados en un oscuro bar londinense bajo una densa capa de humo de cigarros… Emocionante.

Bien. El recital se embarcaba en el último tema de la primera parte. Los primeros acordes del piano marcaban el camino: Sheep. Sorpresa generalizada. Que tema, !por Dios! La primera mitad mostraba un grupo sólido, compacto. El bajo de Waters machacaba la cabeza sin miramientos (pará Flin Flun!). La versión, perfecta. En el intermezzo del tema, una gran sorpresa. Desde el lado derecho del escenario un cerdo gigante de unos 10 metros, más o menos, surcaba el cielo de Buenos Aires. El mismo, que era manejado con unos hilos por uno o dos flacos, tenía varias inscripciones en él: “Encierren a Bush antes de que nos mate a todos“, “Galtieri, Videla, Bush y Thatcher, dan asco“, “El miedo construye paredes” (gran frase), “¿Dónde está Julio López?“, “Nunca más desaparecidos” y “Kafka rules“. En el cuello del cerdo había una línea de puntos y la frase “Corte aquí“. El tema siguió mientras el cerdo volaba (¿vieron que los cerdos vuelan?) mientras en el escenario varias llamas de dos o tres metros de altura se prendían en el fondo, hasta llegar al clímax máximo en donde dos GIGANTESCAS llamaradas a los costados del escenario se prendían e iluminaban el estadio. !!!WOW!!! Las llamas eran más altas que el mismo escenario y uno sentía el calor que lo quemaba (recuerden que estábamos en la fila 18). Esas llamas se prendieron varias veces más. Era increíble. Mi primera reacción tuvo un ápice de miedo. Sentía los cachetes calientes producto de las llamas.

El tema finalizó entre aplausos ensordecedores mientras Waters se disculpaba por no poder liberar al cerdo (que lo hacían siempre en otros lugares) debido a la proximidad del Aeroparque de la ciudad. En este momento anunció que se iba a hacer una pausa de 15 minutos y que luego se venía Dark side of the moon. ¡Mamá!

Se prendieron las luces del estadio mientras la pantalla quedaba en negro… con un pequeño puntito blanco en el medio. Obviamente la gente se empezó a parar y a comentar lo que había visto. Estábamos todos azorados. Con Lau comentábamos lo que habíamos visto hasta el momento y faltaban las palabras para explicarlo. Al ratito miramos la pantalla y notamos que el puntito estaba más grande. Un momento… esto se sigue moviendo. ¿Es que la pantalla no va a dejar de sorprenderme? Mientras conversábamos le seguíamos echando un ojo a la misma para intentar ver qué era ese puntito. Y si… definitivamente era la Luna. Nos estábamos acercando hacia ella. La zona donde estábamos se había despoblado parcialmente y, por un momento pensé lo bueno que sería que toda esa gente no volviera… Je… Egoísta me llaman ;) Bue…

And I am not frightened of dying, any time will do I don’t mind. Why should I be frightened of dying? There’s no reason for it, you’ve gotta go sometime.
I never said I was frightened of dying.

Casi 15 minutos luego de la finalización del primer set teníamos a una Luna GIGANTE que ocupaba casi toda la pantalla. Finalmente las luces se volvieron a apagar mientras que la inmensa Luna nos iluminaba. El público se estremeció. Un casi imperceptible puntito rojo empezaba a latir a la izquierda de la Luna siendo acompañado por un TÚN, TÚN - TÚN, TÚN - TÚN, TÚN - TÚN, TÚN. Si, si… el latido de corazón de Speak to me estaba entre nosotros. El sonido era monstruoso. El piso temblaba ante cada latido. Era alucinante. El puntito rojo poco a poco iba creciendo para mostrarnos que formaba parte de un satélite que se alejaba de la Luna mientras se acercaba a nosotros (¿o nosotros nos acercábamos a la Luna y al satélite?). TÚN, TÚN - TÚN, TÚN - TÚN, TÚN - TÚN, TÚN. El caos del tema iba en aumento. La Luna, blanca, nos miraba fijamente. La introducción llega a su punto máximo para descargar suavemente en Breathe. La Luna, en tono amarillo ahora, nos acompaña ante este GRAN de tema.

Breathe, breathe in the air.

Hermoso. Creo que me sentía flotar ante semejante belleza. ¿Cuánto duró el tema? ¿3 segundos? Se me pasó volando. El enganche fue perfecto. La Luna se volvió roja mientras dejaba de tener su textura para convertirse en un círculo dominado por ese color. On the run a escena. En el escenario quedaron solamente Broad, Carin y Waters Jr. mientras se desarrollaba. El primero, con los ojos cerrados siguiente el ritmo en su hi-hat mientras que Carin y Waters Jr. estaban extremadamente concentrados en su trabajo (incluso éste último estaba de espaldas al público).

Las imágenes eran surrealistas. Luces de muchos colores daban vueltas por la pantalla mientras entrábamos en trance con el tema. Si, un tema simple, plagado de sintetizadores, pero increíble. El volumen estaba terriblemente alto y por momentos se agregaban imágenes de un tren que, con su ruido, tapaba el sonido del tema. Lo mismo ocurría con las imágenes de unos autos de carrera (¿Nascar?) y con unos disparon. El rojo lo seguía dominado todo mientras se mezclaba con luces blancas y amarillas. Parecía que estábamos volando a través de un camino de estrellas. (Volando… ¿Recuerdan las imágenes de éste mismo tema en P.U.L.S.E.? ;) ). El final del tema, para alquilar balcones: una violenta explosión en la pantalla que mezclaba luces blancas, rojas y amarillas mientras el blanco lo abarcaba todo. ¡Impresionante!

Y ahí estábamos nosotros, el público, a los gritos, mientras la explosión se esfumaba lentamente. Nuestros ojos posados en el escenario a la espera de que sucedería. Waters toma su bajo, con su mano izquierda tapa las cuerdas y… tic-tac-tic-tac-tic-tac-tic-tac-tic-tac-tic-tac… Explosión en el estadio. La Luna, azul ya, nos maravillas con unos relojes que flotan sobre él. De repente, el estadio se llena de relojes sonando. Aquí, allá y acullá. Adelante, atrás, a la derecha, a la izquierda. Un caos. El publico, a los gritos. Time. Graham Broad se despachó con una alucinante introducción (con malabarismo incluido para poder llegar a la batería y poder empezar el tema), lo cual le valió una ovación bárbara.

Tired of lying in the sunshine staying home to watch the rain
You are young and life is long and there is time to kill today
And then the one day you find ten years have got behind you
No one told you when to run, you missed the starting gun

Bello tema y bella letra. El enganche con Breathe (Reprise) fue mágico y dejó todo listo para un momento especial de la noche: The great gig in the sky. En este momento, la Luna se tiñó de rosa y se acomodó en un ángulo de la pantalla mientras ésta era llenaba de nubes rosas (o fucsias, como quieran…). En éste momento una de las chicas del coro (una vez más, no puedo diferenciarlas) se despachó con una excelente versión del tema. Claro, no es fácil intentar superar la versión original cantada por Clare Torry, pero bien de todas maneras. El momento mágico estuvo y todo el estadio flotaba ante los gritos desgarradores de la cantante. Al terminar el tema Lau y la piba que estaba dos filas adelante se pararon y aplaudieron a rabiar. Parece que les encantó la versión :) .

El show no nos daba respiro mientras millones de monedas tintineantes empezaban a sonar en cada rincón del estadio. El escenario y la Luna se pintaban de verde mientras ésta se transformaba en un vinilo. Money, el tema en 7/8 más famoso de la historia del rock, comenzaba a rodar. Tunturún… tún, tún, tún, tún, tún… Tunturún… tún, tún, tún, tún, tún…

Money, get away.
Get a good job with good pay and you’re okay.

La voz de Kilminster estaba muy bien, pese a que en un momento no se lo que pasó, pero dejó de cantar una de la estrofas. Miró a las minas del coro, éstas lo miraron, pero todo siguió su curso normal. Yo le pegué una mirada a Waters (que estaba caminando por el lado derecho del escenario mirando a la gente y saludando mientras tocaba) pero ni se inmutó. Cosas que pasa, ¿vio? El final del tema, tal cual el disco, fue bajando poco a poco mientras las “voces” retumbaban por el estadio. Kilminster, cual Gilmour, tocaba algunas notas mientras las respondía con su voz. Muy bien en ésa.

Us and them empezaba lentamente a entrar en nuestras venas.

Us and Them
And after all we’re only ordinary men

La Luna, roja, mostraba imágenes de personas caminando (si, si, la misma filmación de P.U.L.S.E. Perdonen la comparación; es inevitable). El recital cayó en un hermoso pozo de tranquilidad y descanso. En el estribillo, luces blancas prendidas en sentido del público nos cegaban y generaban que todos cantemos mientras levantábamos las manos. Gran tema. El público cantaba con fervor mientras la Luna mostraba a varios “ellos”. Bush se llevó, obviamente, los mayores silbidos.

Any colour you like nos mostró una pantalla saturada de colores mientras una nueva sorpresa tomaba forma. En la parte superior del escenario, pero fuera de él, se había formado un prisma con lásers. El efecto, para que tomara forma, necesitaba mucho humo el cual, producto del viento, tendía a no acumularse con lo cual el prisma a veces perdía su forma. Éste, que iba cambiando de color, rotaba lentamente. Acá es dónde me di cuenta que teníamos un muy buen lugar. Las personas que estaban sentadas en las primeras filas tenían el prisma sobre sus cabezas en cambio nosotros lo veíamos excelente (al igual que el resto del estadio). La cantidad de formas y colores que se mostraban en la pantalla era alucinante. Arco iris digitales navegaban entre las formas formando círculos, espirales, etc. Sobredosis de imágenes, para variar.

Llegábamos al final del viaje. Las primeras notas de Brain damage empezaban a sonar entre los aplausos de la gente.

The lunatic is on the grass
The lunatic is on the grass
Remembering games and daisy chains and laughs
Got to keep the loonies on the path

Un cerebro y pastillas dominaban la pantalla. La manera en que TODOS cantábamos la frase “I’ll see you on the dark side of the moon” producía escalofríos. Que lindo tema, por Dios. Ahora si, llegábamos al final del viaje… ¡y de qué manera!

Eclipse nos hizo llegar al súmmum. El prisma, que seguí ahí, emitió un rayo de luz blanca de un lado y el arco iris del otro… mientras giraba. Esto fue mágico.

All that you love…

Era increíble. Ver la tapa de dark side of the moon en vivo era como ver caminando a la Pantera Rosa… Se me había puesto la piel de gallina. El prisma giraba mientras iluminaba a las tribunas y al campo. Mágico, mágico, mágico, la puta madre!!!!! ¡¡¡Mágico!!!. Estábamos todos hipnotizados cantando como una única voz.

And everything under the sun is in tune
But the sun is eclipsed by the mooooooooooooooooooooooooooooooooon.

Y todos de pie para aplaudir y gritar. ¡Mi Dios! ¡¡¡Acabábamos de ver Dark side of the moon completo!!! ¿Se dan cuenta? ¡Dark side of the moon! Claro, en casa vuelvo a poner Play… acá no puedo, pero bueno… ¡¡¡¡Increíble!!!!

La banda dejó sus instrumentos, se juntó en el centro del escenario y saludó al público mientras aplaudíamos hasta reventarnos las manos. La banda se fue, poco a poco, mientras Waters seguía saludando un poco más. Finalmente el escenario quedó vacío. Minutos después volvieron a entrar ante una nueva oleada de aplausos. Waters volvió a agradecer mientras, en castellano (ojo al piojo) presentó a los chicos del Instituto River Plate que iban a subir al escenario. Acá es donde sale nuestra enfermedad por el fútbol y algunos descerebrados gritaron “aguante River” o “aguante Boca”. Bue…

Los chicos (¿30?) se colocaron en medio del escenario detrás de Roger. Estaba todo listo para los bises y el encargado de las luces del escenario esperaba la orden de Waters. “Ok”, dijo Waters y las luces de apagaron de inmediato. Todo a oscuras… menos UN reflector que se movía mientras el sonido de un helicóptero nos hacía volar la peluca. Una pequeña luz iluminó a Waters mientras nos decía:

You!
Yes, you!
Stand still laddy!

¡Wow! Más piel de gallina en mi carne. TÚN… tucutún-tucutún-tucutún-tucutún… TÚN… tucutún-tucutún-tucutún-tucutún… The happiest days of our lives era el elegido para empezar los bises.

Well, when we grew up and went to school,
There were certain teachers,
Who would hurt the children in any way they could

Es increíble como este pequeño tema es la introducción perfecta para un clásico entre los clásicos. El coro nos ponía en posición mientras, lentamente, ingresábamos en Another brick in the wall, pt. 2. Acá el público se “descontroló” (si, entre comillas. Es un recital de Roger Waters, no de Slayer). Todos de pie a los saltos y a los aplausos mientras cantaban a más no poder.

We don’t need no education.
We don’t need no thought control.

Las imágenes mostraban un muro (¿Berlín? ¿Otro?) con la leyenda “The wall - We don’t need no thought control“. El público no paraba de cantar, gritar y saltar. Emocionante.

Al finalizar el tema, los chicos y chicas fueron saliendo uno a uno. Las primeras chicas despedían a Roger con un beso. El primero chico que quiso besar a Roger hizo que éste se corriera bruscamente para evitar el beso y sólo le dio un abrazo. Claro, en Argentina los hombres nos saludamos con un beso, pero en Inglaterra parece que no. Je, je… me pregunto qué habrá pensado Waters. Los demás chicos se le acercaban y Roger los abrazaba evitando el beso. Una nota pintoresca, sin dudas.

Waters volvió a tomar el centro del escenario y comenzó con las primeras notas de Vera mientras una imagen de Vera Lynn ocupaba parte de la pantalla. Que hermoso tema.

Does anybody here remember Vera Lynn?

Lástima que el tema dure tan poco. Claro, todos estamos acostumbrados a The Wall y al redoble de tambores que siguen… y si… los redobles comenzaron para darnos una versión extendida de Bring the boys back home. El escenario se transformó en un campo de batalla mientras violentas explosiones se producían en el fondo del escenario. El estadio temblaba ante cada bomba mientras pequeños hongos de humo flotaban hacia el techo del escenario.

Una vez más… Vera, Bring the boys… todo dicho, ¿no? En imagen un pasillo con una persona al final de él, de espaldas. Bring the boys… termina mientras el órgano queda a modo de colchón (si, si… como en The Wall). La imagen empieza poco a poco a apagarse mientras el acorde sube, sube y sube… Si, si…




Is there anybody out there?…

!!Wow!! La piel de gallina me carcome… La pantalla en negro… Se viene… No lo puedo creer… La luz vuelve a la pantalla con un primer plano del “ocupante de la habitación” :) que está con la mirada perdida… ¡No, no! Un oscuro acorde de Si menor me parte al medio: Comfortably Numb. ¡¡Ah!! Las venas al aire, una vez más.

Hello.
Is there anybody in there?
Just nod if you can hear me.
Is there anyone home?

El estadio canta a más no poder. Todos de pie a los gritos, con los brazos levantados. Las imágenes de la pantalla, para el recuerdo. Es IMPOSIBLE que les pueda explicar como un par de imágenes TAN simples pueden explicar TAN bien lo que “siente” el tema.

There is no pain, you are receding.

La mirada perdida, los movimientos lentos, el humo que se mueve mucho más rápido de lo esperado… y ahí estaba él: confortablemente adormecido. El solo final, uno de los grandes momentos de la historia de Floyd, nos mostró a un Kilminster realizandolo de manera MUY similar al de Gilmour. White, sin embargo, sigue embarcado en hacerlo a su manera y a mi no me gusta. El final, de esos que parecen no terminar más y que cuando terminan uno siente lo rápido que pasó. Mágico.

Fin del recital. La pantalla nos volvía a mostrar la radio con la cual nos había dado la bienvenida. La banda se vuelve a unir en el frente del escenario y se abrazan en un único saludo mientras el estadio, de pie, aplaude a rabiar. El primer recital de Roger Waters en Argentina en el 2007 había finalizado y mientras las luces se prendían nos mirábamos con Lau sin poder creerlo. No teníamos palabras para expresar lo que habíamos sentido (bueno… aquí hay algunas miles ;) ).

Nos quedamos ahí, repasando lo que había sido. El público del lugar se fue rápido mientras nosotros seguíamos ahí. En el ínterin nos encontramos con Herny el cual, con su tarjetita colgada al cuello, tenía acceso a estar “un poco más allá” de lo que podíamos estar los mortales :). Mientras nos pedían amablemente que nos vayamos, fuimos hacia la salida casi flotando…

La salida, como siempre, caótica. Nos encontramos con una pareja amiga y nos fuimos a comer a Carlitos en una noche que terminó a las 5 de la mañana. Mañana tenía que volver al estadio para ver a Waters otra vez, pero desde el campo. Otro día, otro recital.

Magia…

I was in the right!
Yes, absolutely in the right!
I certainly was in the right!
I was definitely in the right. That geezer was cruising for a bruising!
Why does anyone do anything?
Yeah!
I don’t know, I was really drunk at the time!
I was just telling him, he couldn’t get into number two. He was asking why he wasn’t coming up on freely, after I was yelling and screaming and telling him why he wasn’t coming up on freely. It came as a heavy blow, but we sorted the matter out.

Parte 2 –>

Belleza

Tuesday, March 13th, 2007

Buenos Aires es una linda ciudad, pero que está plagada de cosas que no soporto. A saber:

- El calor húmedo que te aplasta contra el piso.
- Los colectiveros que manejan para el culo.
- Los taxistas que manejan para el culo.
- Los particulares que manejan para el culo.
- Los motociclistas que manejan para el culo.
- Los ciclistas que manejan para el culo.
- La gente que de manera frenética va realizando su día pasando por encima a los demás, muchos de los cuales caminan empujando a los demás.
- Los bocinazos.
- Los mal que se viaja en el subte (gente + calor + muchas veces deja de funcionar).
- Los mal que se viaja en el tren (gente + muchas veces deja de funcionar).
- Los mal que se viaja en los colectivos (gente + algunos no vienen nunca o vienen llenos).
- La mugre que genera cada uno de los que creen que los papelitos se tiran en la calle.
- El hijo de puta del kiosko que ayer me cobró $4 y hoy $3,75. (No. Hoy no fue bueno, ayer me cagó).
- Los aire acondicionados de las oficinas que gotean a la calle y uno termina lleno de gotitas de agua no tan refrescante. (Y si usás anteojos, vendría bien un limpia parabrisas).
- El amontonamiento de gente en los mismos lugares, los mismos días, a las mismas horas y utilizando los mismos medios de transporte.
- Las colas en todos lados.
- El ruido.
- El estrés.
- Los bocinazos… (… viaja en los…) Los colectivos… Los gritos. Los bocinazos… (… me cobró $4 y h…) Los aire acondicionados… El hijo de puta… (Los aire acondicionados…) El subte…
- Las colas… (La calle (Los gritos…)…) La calle. Los gritos… El amontonamiento de (Los gritos…) gente en los mismos lugares, los mismos días (los colect..), a las mismas (…ivos.) horas y utilizando los mismos medios (El ruido…) de transporte. Los gritos… El ruido. El ruido. El rui…

STOP!
I wanna go home
Take off this uniform and leave the show
But I’m waiting here in this cell because I have to know
Have I been guilty all this time?

Pink Floyd - Stop

Coldplay en Argentina: martes 20 de febrero

Monday, February 26th, 2007

Y llegó el día en el cual se presentaba Coldplay por primera vez en Argentina. Tenía que apurarme. Mi idea era salir del trabajo a las 18:30 para ir a casa, cambiarme, pasar a buscar a Lau por su trabajo y luego ir para el teatro Gran Rex. Claro, como ocurre en estos casos, la vorágine laboral hizo que saliera de la oficina a las 19 y generó que apurara el paso para recorrer todo el camino.

Llegué a casa y me cambié en cinco minutos para salir corriendo hacia la estación de subte. Es bastante relajado tomarse este medio de transporte a esa hora y en dirección céntrica: viaja muy poca gente. Me bajé en la estación correspondiente y caminé a paso veloz (si, si… raro en mi) las cuatro cuadras que me separaban del trabajo de Lau. Esperé un par de minutos hasta que bajó y partimos raudamente para tomarnos otro subte (esta vez la línea B).

Llegamos al teatro unos 45 minutos antes del comienzo previsto del espectáculo. Vimos que había mucha gente en la puerta del teatro, pero ya estaban ingresando al mismo. Ni lerdos ni perezosos, decidimos entrar de una. ¿Para qué quedarse afuera parados? Sacamos las entradas del bolsillo y nos mandamos. Primer control: nos pedían las entradas y se fijaba si era el sector correcto (en nuestro caso, platea). Nos dan el OK. Antes de ingresar al teatro hay un segundo control… el ya famoso “las chicas por la izquierda los varones por la derecha”. Me revisaron para ver si no llevaba cámaras y grabadores (perdón, los que tienen celulares que sacan fotos, graban, se conectan a Internet y sirven mate, ¿tienen coronita?). Bue… Llegamos hasta un tercer control, bastante moderno. Un flaco tomó las entradas y las pasó por un ¿lector de códigos de barras? con el que verificaron vaya a saber uno qué (luego de escribir esto me enteré que cada entrada que pasaban por ese aparatito quedaba marcada para que no haya duplicadas). Llegamos hasta la puerta de la sala y esta vez nos cortaron las entradas y entramos… donde nos recibió el acomodador. Flor de julepe nos pegamos cuando éste nos dice que esperemos un segundo. Lo único que faltaba, pensé, que nos digan que las entradas son truchas. Las había comprado en el mismo teatro, así que no debía haber problemas. Por suerte no era nada.

Llegamos hasta nuestro asiento (fila 18) y nos sentamos. Bien, dijimos, se ve muy bien desde acá. La sala tiene una pequeña inclinación a esa altura, lo cual nos permitía ver sin que los de adelante nos taparan… mucho. La espera se hizo bastante corta mientras charlábamos y veíamos a los especímenes que nos rodeaban. En especial, estábamos preocupados por la parejita que estaba delante nuestro. ¿Nos van a tapar cuando ellos se paren? Mmmmm… En medio de la espera, esta pareja se paró para comprar unos caramelos. Aprovechamos velozmente para pararnos durante escasos segundos y controlar que sus cabezotas no nos taparan. ¡Excelente! Se veía todo.

El público que poblaba la platea era poco variada. Mucha clase media-alta y clase alta que desfilaban con sus celulares último modelo, los chicos con sus pelos artificialmente desprolijos y las chicas “re-top” (léase “re-taaaap”) . Interesante, ¿no? Tuve que haber llamado a los “muchachos del rioba” para decirles que había buena pasta entre el público y que los vengan a buscar a la salida. :D (Un momento… yo estaba ahí… ¡No! ¡Me he convertido en uno de ellos! A ver…). Entre el público se divisaban personajes famosos… no, no… famosos, no… conocidos, o mejor dicho, pseudo-conocidos. Ahora si. Y claaa…. en un recital así el target es muy alto. Muchos de estos personajes tenían muy buenas ubicaciones, a excepción de alguno que otro que estaba varias filas detrás mío (cómete ésta Ari Paluch! :P).

Los plomos iban y venían por el escenario. Guitarras, bajos, teclados, batería, lo clásico. Finalmente el momento de la verdad se acercaba. Los plomos ya habían dado el OK y el escenario estaba despejado. Sólo faltaba la banda.

La música de fondo subió y todos nos preparamos. Finalmente, diez minutos después del horario pautado, las luces se apagaron. Los gritos se volvieron ensordecedores mientras un tema “medio-rapeado” sonaba por los altoparlantes. La entrada se demoraba, quizás a la espera de generar el ambiente, quizás porque todavía no estaban listos.

Por fin la banda fue entrando al escenario. Guy Berryman, Jonny Buckland y Will Champion tomaron el escenario ante los gritos de todo el teatro. Tomaron sus instrumentos y arrancaron: Square One fue el elegido para el comienzo. El público enloquecía, pero llegó al súmmum cuando Chris Martin empezó a cantar. Los gritos ensordecedores hacían difícil escuchar la voz. Berryman y Buckland desempeñaban un papel con un perfil muy bajo. Martin, obviamente, flotaba sobre el escenario cantando y yendo de aquí para allá y Champion… bueno, creo que Will Champion merece un capítulo aparte. Es INCREÍBLE la potencia que tiene este flaco para tocar la batería. Un fierro el pibe (me hacía acordar físicamente a Sergio de Los Natas). Es decir, si querés que tu banda suene con si fuera una bazooka ante cada golpe de redoblante, hablá con este flaco.

La gente aplaudía, saltaba, gritaba, era el caos (es decir, caos en recital de Coldplay, no caos en recital de Slayer, ¿si?). Segundo tema: Politik. Aquí la presencia de Champion era mucho más notoria. Las luces brotaban dejándonos, por momentos, casi ciegos. Mucha luz, mucho laser. El tercer tema hizo que el teatro explotara: Yellow. Me sorprendió que lo tocaran en este momento. La gente cantaba muy alto y esto sorprendía a Martin que se sentía desbordado por el “calor del público”. Al principio de este tema ocurrió algo extraño: unos globos grandotes bajaron desde alguno de los pisos superiores. Cuando los vi pensé que lo extraño que en el tercer tema tiren globos. Miré a la banda y creo que ellos estaban más extrañados que yo. No es normal que en un espectáculo se tiren globos en el tercer tema. Si al final, pero no al principio. La gente se desconcentra del recital en sí y empieza a pegarle a los globos para jugar. La banda no se notaba muy contenta. Miré los globos: no eran de muy buena calidad. Miré a los músicos y éstos ignoraban prácticamente a las redondas gomas con aire, quizás intentando que no sigan molestando. Quedé extrañado. ¿Esos globos NO forman parte del espectáculo? ¿Quién los ingresó? ¿Los que los ingresaron pensaron que quedaba “bien”? No se.

El show corria con mucha velocidad: Speed Of Sound (al final de este tema los plomos entrarons y sacaron los molestos globos del escenario), God Put A Smile Upon Your Face (¡cómo me gusta este tema!), What If, Sparks, Don’t Panic, White Shadows se sucedían manteniendo una misma tónica. Tres músicos estancados en sus lugares y un cantante que recorría el escenario y, por momentos, las escaleras laterales del teatro. Me daba pena por Berryman, Buckland y Champion ya que cuando Martin se iba a un costado de la sala todo el mundo miraba al rubio cantante dejándolos a ellos casi abandonados en medio del escenario. Me hubiera gustado estar más adelante para, en estos momentos, quedarme viéndolos para que sintieran que alguien les prestaba atención.

Finalmente llegó un tema que es, sin lugar a dudas, el que más me “llega”: The Scientist. La versión que hicieron fue muy emotiva y generó que, por momentos, se me pusiera la piel de gallina:

Nobody said it was easy
It’s such a shame for us to part
Nobody said it was easy
No one ever said it would be so hard
I’m goin’ back to the start

Coldplay - The Scientist

Lo único que no me gustó de la versión es que la melodía del final (”ahoooo”) es hermosa pero Martin la cambió (como lo viene haciendo desde hace tiempo). Esa melodía me parece la columna vertebral del tema, pero bue… Un punto interesante: el tema dice “I’m goin’ back to the start” y el famoso video del tema transcurre en retroceso. ¿Alguien notó que al final del tema, en el recital, se escucha este tema de adelante para atrás? Una pavadita, pero bien pensado.

Acá es donde me preocupé. Estaban despidiéndose. Iban 10 temas, nada más. Una hora de recital. ¿Ya se venían los bises? Si. Al parecer, si.

Los cuatro muchachos volvieron al escenario y se colocaron en una de las escaleras laterales del teatro para, alrededor de un micrófono, cantar un temita acústico. Green Eyes fue el elegido (y Lau chocha :) ). Martin pidió, por favor, silencio, ya que las guitarras NO estaban enchufadas y lo único que se amplificaba era lo que llegaba al micrófono. Claro, somos argentinos y como todo nos chupa un huevo, los gritos y los “te amo” no paraban (¿alguien puede darle un cachetazo a la gordita que estaba a mi izquierda que gritaba como desesperada “te amo, te amo”?). Martin seguía pidiendo silencio y, durante el tema, la gente hacía pequeños huecos de silencio que eran interrumpidos por gritos descolgados.

Los temas siguieron: Clocks (con una coreografía de lasers), Talk, Trouble y In My Place (estas dos últimas MUY coreadas) cerraron el primer grupo de bises. Para terminar tocaron Swallowed in the Sea y Fix You, otra muy coreada, pero que, otra vez, me cambiaron un muy buen final. Muchachos, esos finales son fundamentales para que mis neuronas liberen la endorfina correspondiente. Gracias.

Como conclusión puedo decir que Coldplay no es una de mis bandas preferidas pero generaron buenos momentos en mi. Como músicos no tienen mucho que ofrecer. Todas las miradas están depositada en Chris Martin y los otros tres cumplen sin mayores problemas ni riesgos. Las tontas comparaciones con U2 no valen la pena hacerlas por la misma razón que Chris Martin, pese a su gran carisma, está lejos de Bono. Y a Jonny Buckland todavía le faltan siglos para llegarle a The Edge. Pero bue… son jóvenes y todavía tienen tiempo de jugársela y encontrar su propio estilo. ¿Quizás su próximo disco no tenga nada que ver con los primeros tres?

El recital estuvo muy bien. Tal vez fue un poco corto ya que una hora con cuarenta minutos me parece poco para un banda de este tamaño.

Coma of souls

Wednesday, February 21st, 2007

Kreator - Coma of souls

Winter turns to summer
Then the seasons disappear
No one needs a prophet
To explain what’s all too clear
Oceans overflowing
Islands drowning everywhere
Leaders wouldn’t admit it
Now they’re crying in despair

Kreator - When the sun burns red

Clawfinger

Thursday, February 15th, 2007

Clawfinger - Clawfinger

The bigger the loss
The bigger the cost
The bigger the cross
And its crimes

Clawfinger - Two sides

Afirmación

Monday, February 12th, 2007

“Los Rolling Stones hacen música para saltar”.

No se por qué a quienes les gusta esta banda se quejan ante esta afirmación.

Una pregunta sin respuesta

Friday, January 5th, 2007

¿Qué hace Andy Kusnetzoff en un video de U2?

Igualito que en Argentina

Thursday, December 28th, 2006

Esta noche una radio sueca va a transmitir el recital que dio Iron Maiden en ese pais el 18 de noviembre de este año. Lo interesante es el horario en el cual empieza la programación (tomado de Blabbermouth):

An audio recording of IRON MAIDEN’s November 18, 2006 concert at Globen in Stockholm, Sweden will be broadcast on the Swedish national radio channel P3 tonight (Thursday, December 28) beginning at 8:03 p.m. (2:03 p.m. EST).

Je, je… Comienza a las 8:03!!! ¿Leyeron? 03!!!! Apuesto $5 a que arranca en punto. Los productores de TV de la Argentina podrían aprender, ¿no? Digo…

PD: a quien le interese escucharlo, haga clic acá.

Fórmula

Tuesday, December 26th, 2006

Les voy a contar un pequeño secreto para que, cuando formen una banda, puedan trascender. Si, si… se que la cantidad de variables que se deben dar son muchas e incluye una muy compleja que es “ese-no-se-qué-que-hace-a-una-banda-especial“. Al menos les voy a dar una pequeña ayuda.

Quizás algunos sean cuestionables y falten varios ejemplos más, pero el concepto está ahí. Anoten:

- Angus Young + Malcom Young = AC/DC
- Joe Perry + Steven Tayler = Aerosmith
- Charlie Benante + Scott Ian = Anthrax
- Tony Iommi + Ozzy Osbourne = Black Sabbath
- Damon Albarn + Graham Coxon = Blur
- Jon Bon Jovi + Richie Sambora = Bon Jovi
- John Petrucci + Mike Portnoy = Dream Theater
- Gene Simmons + Paul Stanley = Kiss
- Jimmy Page + Robert Plant = Led Zeppelin
- James Hetfield + Lars Ulrich = Metallica
- Liam Gallagher + Noel Gallagher = Oasis
- David Gilmour + Roger Waters = Pink Floyd
- Geoff Barrow + Beth Gibbons = Portishead
- Brian May + Freddie Mercury = Queen
- Jonny Greenwood + Thom York = Radiohead
- Chuck Billy + Eric Peterson = Testament
- John Lennon + Paul McCartney = The Beatles
- Ian Astbury + Billy Duffy = The Cult
- Stewart Copeland + Sting = The Police
- Mick Jagger + Keith Richards = The Rolling Stones
- Roger Daltrey + Pete Townshend = The Who
- Bono + The Edge = U2

Una pavada, ¿no? De nada. ;)

Pensamiento independiente

Friday, December 15th, 2006

En pleno recital:

- Repeat with me: think for yourself.
- Think for yourself.
- Cuestion authority.
- Cuestion authority.
- Try to be different.
- Try to be different.
- Try to be unique.
- Try to be unique.
- Never repeat what they ask you to repeat.

Aplauso cerrado…

Maynard James Keenan

Je… todo un personaje Maynard. ;)

Frágil

Friday, November 17th, 2006

ATENCIÓN: lo que están por leer fue escrito en una hora, cuarenta y tres minutos que es el tiempo de duración de un disco desde que puse “play” hasta que terminó. Lo que leen acá es lo que pude escribir mientras mi cerebro iba teniendo las sensaciones al escuchar música. El texto no tiene estructura, tal como tampoco tiende a tenerla el cerebro. Luego de escribirlo le hice algún arreglo al texto desde el punto de vista visual (cursivas, etc.), pero mantuve los errores propios de escribir “on-line”.

Es crudo… Y quizás duele leerlo. Quien se atreva… adelante!

Cierro los ojos. O(b)scuridad. Trance.

Izquierda. Unas cuerdas comienzan, muy despacio, a llenar el ambiente. Un ritmo ¿sincopado? se acopla y comienza, con algunos ruidos más, a tomar forma. Algo dañado por acá… so impressed with all you do, tried so hard to be like you. Ocho golpes y un silencio. This machine is obsolete. Más ruidos secundarios; la distorsión crece. Estamos en una pequeña pendiente: subimos, subimos, pero parece que nunca vamos a llegar. too fucked up to care anymore (… pequeño silencio… a oscuras… ). Los ruidos se multiplican. Se escuchan los pequeños gemidos de las voces. Y de repente… tranquilidad. Unas cuerdas por ahí (clin). Ahora abajo, in the back off the side far away is a place where I hide where I, volvemos poco a poco a subir, pero siempre despacio. El camino es largo y parece que nunca vamos a llegar. Es más, estámos en el punto más alto… pero no llegamos… where the fuck were you?

Colchón… Transición… Una distorsión, algo tosca, llena el lugar. Cuan, cuan, cuan, cuan… Silencio… Susurros… I’d listen to the words he’d say but in his voice I heard decay… Estamos en el día en el que el mundo se fue… Estamos con los ojos cerrados, en total oscuridad, cada vez en más y más silencio… Shhhh… Shhhh… Silencio… ¡Arriba, otra vez! Acordes toscos. Na, na, naaaaaaa… Na, na, naaa, naaaa… Abrimos los ojos. Despliego una sonrisa mientras miro alrededor. Me siento grande, gigantesco. ¿Terminará esto? Si, claro… de golpe.

Un piano solitario llega a cada una de las terminaciones nerviosas. El frágil. Muy abajo, muy callado, entrando en clima. Vengan, entren… Con cuidado… Estamos casi adentro… Silencio. Un colchón nos ayuda… subiendo poco a poco.

Ahora si… ritmo parejo… lento… hipnótico… and now you’re one of us… Estamos ante el desdichado… Vamos poco a poco subiendo, una vez más. Una vez más… ya casi llegamos… casi… Y… now… you know… this is what it feels like. Siento ganas de estar allá arriba… pero el ritmo hipnótico no me lo permite. Es raro, ganas de gritar… pero en cámara lenta. … sinking, spinning. Puente, una vez más… Vamos subiendo y… now… you know… caemos vertiginosamente… pero en cámara lenta, una vez más… Un poco de distorsión como un pequeño puente llevando al trance hipótico para caer en unas notas de un piano seco. Llegamos al final… this is what it feels like… Seguimos con ganas de gritar… pero despacio… Raro. Silencio… unas notas, como resbaladizas, nos anuncian el final…

Un ruido crece repitíendose. Ritmo y sonido en síncopa. Distorisión. Silencio. Estamos en esto juntos. I’ve become impossible… La melodía es hermosa. the two of us (all used) all used and beaten up. Volumen!!! you and me… Saturación… pero sin perder esa hermosa melodía… Frenamos… Y volvemos a caminar… Un ruidito nos acompaña… y luego otro y otro más… y otro… Subimos… Vamos… you and me… we’re in this togheter now… Los acordes nos sirven de contención. El ritmo golpea a tiempo y un poquito antes… va y viene… lentamente… Susurros que nos anuncian el caos. Distosión y acordes… pero sin un descontrol desmedido. Todo ruido está en su lugar. Nos preparamos para salir… Vamos… you and me… estamos en el final… el estribillo es pegajoso. we will make it through somehow. Salida… hermosa… ¿lo mejor de todo? Trance hipnótico… unas pocas notas muy lentas, bajas, oscuras, casi silenciosas… mi cuerpo flota ante ellas. Siento que mis pies no tocan el suelo… tan, tan, tan… Me siento desfallecer… Por favor… que melodía cautivante. tan, tan, tan, tan… Las luces se apagan lentamente. Oscuridad…

Frágil… Entramos en el final de un cápitulo… Fragile, she doesn’t see her beauty. Una vez más empezamos a subir, sin llegar a ningún lugar específico. I won’t let you fall apart. Epa… falta un tiempo… precioso… Se que no se va a repetir esa falta y pese a que la voy a extrañar, queda excelente. Susurros, aliento… If I could fix myself I’d………………….. but it’s too late for me. Increíble lo que se puede transmitir sin pronunciar palabra. Silencio sólo cruzado por unos pequeños ruidos… una pequeño intermezzo. Las puertas se están a punto de abrir. Y se abren… El ritmo, lento y pegajoso, nos transporta en medio de la melodía distorsionada. It’s something I have to do. Termina…

Salimos al aire libre. Es como te lo imaginaste. Notas cruzadas entre instrumentos. Los ruidos y las distorsiones están ahí, creando un clima incomodamente cómodo (o cómodamente incómodo). Un piano hace de las suyas para luego volver a unirse en una coctelera de sonidos poco claros, pero bellos. Cuan, cuan, cuan, cuan… Colchón… Caemos… en un mar de sonidos. La melodía está ahí, ¿la escuchan? Parararán… Parararán… Y de repente… tranquilidad. Últimos acordes de un piano limpio con unos pequeños ruidos. Fade out…

Uf… Incluso más profundo. ¿Más profundo aún? Wow! I woke up today to find myself in the other place. Y eso es a lo que se refiere. ¿Las venas al aire? I wish I felt something. Si, totalmente. Los sonidos son fantasmagóricos. for once in my life I feel complete and I still want to ruin it. Increíble los sentimientos que despiertan estos sonidos. Subimos un poco… it runs even deeper… subimos cada vez a mayor profundidad… Y en el borde… Silencio… It runs… Unas ¿cuerdas? flotan en el aire como blancos espectros… Es como estar parado en medio de una calle solitaria… con un viento helado que nos cala los huesos. Un pequeño corte que nos devuelve al ritmo del momento. Susurros que nos hacen, lentamente salir del tema… poco a poco… con sonidos flotando por aquí y por allá.

Y acá estoy parado en medio de esa calle. A lo lejos se acerca una carvana ¿un circo? La peregrinación se hace presente. Empiezan a pasar frente a mi poco a poco. El público, sin rostro, forma parte del espectáculo. Los payasos, sin risas, con sus pinturas demacradas y chorreantes, hacen piruetas sin risas… Los animales flacos, no quieren moverse. La caravana pasa frente a mi… y se alejan… Los dejo irse… pero antes, me doy vuelta y los vuelvo a ver. Los payasos (¿Pennywise?) siguen son sus piruetas y sus ropas chillonas, pero no hay alegría. El público, sentado, aplaude y grita siguiendo un ritmo. Los enanos, la mujer barbuda, todos en silencio. Se alejan… poco a poco… sólo escucho las palmas…

Estamos a punto de ingresar a un lugar complicado. Durísismo. No, vos no. smiling in thier faces while filling up the hole. Quizás por primera vez encontramos bastante violencia. Las ganas de gritar y saltar se hacen presentes… pero el lento ritmo complica el tema. Necesito gritar hasta que me exploten las venas del cuello… (but not this time) no, you don’t!! Las luces de colores dan vueltas por todo el lugar haciendo círculos, pero cuando volvemos al camino, las luces parpadean de manera frenética. no, you don’t!! Casi insoportable. Entramos en la recta final. no, you don’t!! no, you don’t!! Las luces se preparan, cada vez más violencia. La saturación llega al máximo. Una únca luz blanca lo colma todo. Saturación. Distorsión. Me lastima los ojos… NO!!! YOU DON’T!!!! NO!!! YOU DON’T!!!!

Silencio… En medio de la oscuridad se prende una pequeñá luz que atraviesa una gota de agua… Esta cae en el celeste mar… Una voz femenina nos lleva a viajar por las frescas olas. El ritmo, sincopado, se hace presente. Un bajo nos guía. Las olas nos golpean suavemente pero con vehemencia. Damos vueltas ante tanta maravilla de la naturaleza. Nos dejamos llevar… hasta que el mismo mar nos hunde en sus profundidades. Intentamos respirar ondo mientras el sonido, lentamente, nos abandona…

staring at the sea… Estamos aqui abajo en la gran profundidad… Los sonidos son hipóticos. El trance se acrecienta… El agua y su sonido nos envuelve. ocean pulls me close… and whispers in my ear. Los sentimientos salen a la luz… las palabras crecen hasta que… in the great below… (¡Dios!) Calma… Bella… Casi silenciosa… I can still feel you even so far away (bella frase). Es dejarse flotar, dejemos que el mar nos lleve… even so far away… Nos dejamos llevar… Ah… que belleza… Sonidos… lejanos… casi imperceptibles… Silencio…

Derecha. Ahora hay que empezar a salir. La salida es a través de… ¿Escuchan? Pequeños sonidos… se arman y se unen en una estructura poco ordenada. Parece que se caen, que no pueden estar juntos. Se mueven de un lado al otro… El volumen empieza a subir. Se hacen presentes más imagenes. Ahora si. Distorsión. underneath it all we feel so small… Si, pequeños… y, una vez más, casi en silencio… Unas notas descolgadas nos anuncian el final…

¿Dónde estamos? Sonidos percutivos y unas cuerdas nos anuncian hacia donde vamos. Estamos en el vacío. Ritmo, recto y pegajoso. Susurros… tried to save myself but myself keeps slipping away. Vamos. Estamos aquí, en línea recta. Pa, papa, pan… Que linda estructura. Y volvemos a recorrer el camino de subida y, como siempre, no llegamos a ningún lado. tried to save myself but myself keeps slipping away (tried to save myself but myself keeps slipping away) tried to save myself but myself keeps slipping away (tried to save myself but myself keeps slipping away). Shhh… Abajo… Escondidos… Que no nos vean… Shhh… Ahora si… otra vez afuera… Los sonidos se mezclan… Y llegamos casi al limite. Corte abrupto… tried to save myself but myself keeps slipping…

Densidad. ¿Dónde están todos? Unas cuerdas casi desafinadas nos guían… Volamos… Flotamos… Vamos y venimos… Dejamos que el corazón siga el ritmo, nos dejamos volar. El estribillo, sin graves, es pegajoso. Sólo UNA nota de un extraño bajo golpea y deja sus marcas. open my eyes? maybe I wish I could try… Volvemos a entrar… where is everybody? Dejamos que una doble y triple voz se separen y luego vuelvan a unirse… where is everybody? Vamos cerrando… Los últimos crudos sonidos se van apagando…

Y si… La marca ha sido hecha. Y eso se nota. Unos pocos sonidos comienzan a transportarnos. Unas cuerdas por aquí y por allá… Hasta que una guitarra extraña nos susurra unas notas que son el preludio de un golpe crudo y rítmico. Cuan, cuaaaaaaaan, cuaaaaaaaannn…. Los sonidos se empiezan a juntar hasta que se detienen… otra vez con poco volumen… El ritmo no se fue… pero estamos ahí. Entra una progresión distorsionada que nos hace caer lentamente. Los demás se acoplan poco a poco, el volumen sube. Me siento caer cada vez más vertiginosamente, pero no hay fondo. Sigo cayendo… Y caigo… Y caigo… Hasta que pierdo la noción de la caída… Ahora siento como si flotara… Silencio…

Por favor. Estoy aquí parado para decirlo todo, eh! this is how it begins. Unos sonidos cambiantes marean… just like now. Si, marea… El volumen sube y satura para volver a calmarse… never be enough to fill me up. Una linda transición.

Histeria industrial. Una compañia de estrellas. Superposición de palabras casi como si hubieran sido grabadas de manera independiente. My god sits in the back of the limousine. La violencia se apodera de la escena frenéticamente. ¡Starfuckers! El trance corta violentamente para quedar allá abajo… don’t you? don’t you? don’t you? … abajo… don’t you? don’t you? y saltar abruptamente DON’T YOU? El éxtasis llega al final, como debe ser, sin embargo una suave voz genera un dicotomía adorable now I belong, i’m one of the chosen ones.

Entramos en una etapa de complicaciones. Los sonidos se amalgaman frenéticamente bajo una misma progresión. Algunos ruidos le dan colores diferentes a medida que pasan los segundos. Muchas imágenes cruzan mis sentidos… hasta que alguien cierra una puerta… quedan los sonidos de aquel lado… los cuales van desapareciendo.

Se vuelven a apagar las luces. Un ritmo extraño junto con un bajo oscuro, grave, crudo acompaña a una voz susurrante ante la espera con ansias de la unión. as black as the night can get everything is safer now. Los graves bajan mientras los medios tienden a subir… the smell of sunshine, I remember sometimes. Terminamos acá… encerrados en esta cajita… en la oscuridad… I remember sometimes… Transición…

Nos desarmamos. Intentamos agarrarlo pero se nos escapa de las manos. Las cuerdas se mueven de un lado para otro. Es la gran caída. there is a game I play try to make myself okay. La melodía se hace presente mientras seguimos intentando agarrarlo, pero se nos cae… there is no place I can go there is no way I can hide… muchos sonidos extraños, casi imposibles de descifrar. Silencio… Ruido intermitente… ¿Volvemos? Seguimos esperando… Shhhh… Sigue el ruido… C-run… C-run… C-run… Volvemos al ruedo intentando agarrar eso inagarrable. Se escurre.

Debajo de todo nos encontramos con algo extraño. Un resorte que rebota una y otra vez mientras unas hermosas voces nos relegan a un estado de somnoliencia. all I do, I can still feel you… Mantenemos el estado intentando subir… pero sin lograrlo… Vamos llegando…

Finalmente estamos maduros, pero deteriorados. Miramos al piso en silencio mientras unas húmedas notas nos golpean. ¿Lluvia? Parece, pero no puedo asegurarlo. Siendo el viento que, en aumento, golpea mi piel. Es casi la última conmoción. Es dejar que los sonidos se apoderen de uno. Un piano se desbanda y nos lleva a un corto silencio rápidamente cubierto. Acá estamos de nuevo, recibiendo sonidos. Levanto la cara y noto que es un final duro de soportar. Muy abajo… muy lento… con algo de triteza. Una nota no nos deja ir… otra vez… otra… Un acorde como colchón nos sostiene. Ruidos… Unas voces fantasmagóricas nos anuncian un final… El ruido crece y se multiplica. Unas cuerdas blandas nos despiden…

Silencio.

Abro los ojos…