Archive for the ‘Ænima’ Category

Creo que…

Friday, July 4th, 2008

… me podría pasar horas y horas y horas con música en mis oídos, escuchando cada sonido, cada nota, cada arreglo, cada rítmo, escuchando cada instrumento que sale por cada canal. Dejando que por mis venas corra cada unión entre sonidos, cada mezcla de tiempos, cada superposición de notas.

En silencio.

En tinieblas.

En paz.

Sintiendo cada corchea, cada blanca, cada silencio.

Flotando…

(Subo el volumen y me acomodo).

Floto…

Más cachetazos a la industria discográfica

Monday, May 5th, 2008

El año pasado, Radiohead sorprendió a todos publicando su nuevo disco, In Rainbows, para descarga directa por el precio que cada usuario deseara. Dicen que facturaron diez palos verdes…

Este año, Nine Inch Nails publicó un disco doble instrumental, Ghost I-IV, bajo una licencia Creative Commons a precios entre 0 y 300 dólares, dependiendo el formato. Dicen que en una semana facturaron 1,6 millones de dólares…

Hace unos días, Nine Inch Nails vuelve a dar la noticia: su nuevo disco, The Slip, está disponible para ser bajado de manera gratis desde su página web. Una vez más, bajo una licencia Creative Commons.

Queda claro, ¿no?

Héroes

Friday, April 25th, 2008
You wrote the soundtrack to my life
Europe - Hero

En 2004 Europe le dedicó esta letra a Thin Lizzy.

Cuando escribís un tema dedicado a tus héroes musicales, una frase de este tipo es práctimente perfecta y encierra todo lo que uno puede sentir cuando la música te acompaña por la vida.

Hermoso tributo.

Perfección

Monday, March 3rd, 2008

Escuchar The Wall un sábado lluvioso a la tarde es casi perfecto.

La perfección se alcanza cuando se larga una copiosa lluvia justo en el momento en el cual comienza Comfortably Numb.

I turned to look but it was gone
I cannot put my finger on it now
The child is grown,
The dream is gone.

Pequeña serenata a la vergüenza en fa bemol

Friday, December 7th, 2007

Sin dudas, ir a comprar un instrumento musical es una experiencia tan gratificante como embarazosa.

Gratificante porque uno por fin obtiene algo por lo que tanto se esforzó en conseguir. En muchos casos son años de ahorro para poder comprar una guitarra, un bajo, una batería o cualquier otro. El instrumento que terminás comprando va a formar parte de tu vida durante los próximos años y por ende va a ser siempre especial.

Y embarazosa… bueno… por un par de cuestiones que paso a contarles.

Ayer acompañé al Tumba a comprarse su primera guitarra. El objetivo era: una española barata, como para empezar. No había mucha ciencia. Entrar, preguntar precios, probarla y luego decidir si se sigue al local de al lado o no. Y sin dudas el momento más embarazoso es el de probar el instrumento. Acá podemos dividir a “los músicos” en tres clases.

El que no sabe nada. No sabe muy bien que probar, no hay mucho para tocar (ya que todavía no empezó a aprender), con lo cual, el nivel de vergüenza que puede pasar es mínima. No saber tocar es una buena excusa para no probar mucho un instrumento. Son dos minutos sentado y listo.

El que sabe algo. Acá es donde caigo yo. Sé, pero no mucho, entonces uno tiene que tomar, en este caso la guitarra, y “tocar algo” para poder evaluarla. Claro, el local muchas veces está lleno de gente y me ha pasado que alguno se queda viendo como uno toca (sumado a todos los que, indirectamente oyen). Un garrón. Vergüenza al por mayor. Si, señoras y señores, no toco bien. No soy Steve Vai.

El que sabe muchísimo. Sin duda, este grupo de personas son las que tienen menos vergüenza, pero son los que más vergüenza ajena dan. Cuando uno se topa con uno de estos personajes al mando de, por ejemplo, una guitarra, se encuentra con alguien que quiere demostrar a toda costa lo bien que toca. O dicho de otra forma, “que tan larga la tiene”. Millones de notas en un segundo, barridos imposibles, tapping hasta con los dedos de los pies, nunca un acorde, y si lo hacen, nunca va a ser un Do o un Sol, siempre algún acorde disminuido en alguna posición extraña. Y, como siempre, lo más vergonzoso de todo: la pose. Este grupo de Malmsteen’s pseudo-frustrados prueban sus futuras guitarras no solo tocando TODO lo que aprendieron en sus vidas durante HORAS, sino que se ponen en pose y ponen caras para mostrar “toda la técnica y todo el feeling” que tienen.

Y ayer nos cruzamos con una de estas “estrellas de rock”. El flaco estaba probando una guitarra, desmembrándose los dedos tocando más rápido que la velocidad de la luz, recorriendo todo el cuello de la guitarra sin parar un segundo. Iba y venía, iba y venía. Y lo más vergonzoso era la actitud: estaba de frente a la vidriera del local, mirando para afuera y poniendo cara de “a-la-mierda-cómo-toco-la-puta-madre”.

Digo yo, ¿es necesario tanto circo? Digo, cuando sabés tocar un instrumento te das cuenta a los cinco minutos si el mismo es cómodo o no. Es más, cuando sabés, tocás muchos instrumentos durante poco tiempo analizando, contrastando, midiendo, buscando con cual te vas a quedar. No es necesaria TANTA alharaca.

Cuando los veo, me dan mucha vergüenza ajena.

Al final, compramos la guitarra española. Simple, tranqui… como para que el Tumba empiece a dar sus primeros pasos en este maravilloso mundo.

La doncella en Ferro

Saturday, December 1st, 2007

7 de marzo, Iron Maiden en Ferro.

Y ya tengo mi entrada :)

En producción NO se prueba

Monday, November 26th, 2007

Esto se me pasó de postearlo en su momento. Hace unos días atrás entré a la página de Metallica y me encontré, entre las noticias de la banda, con lo siguiente:

Metallica - Website

¿Perdón? ¿Hacen pruebas en los servidores de producción? No, no, no… Un tirón de orejas para el webmaster…

Cachetazo

Wednesday, November 14th, 2007
No Bullshit
No Slaveship
No Muthafucking Hootie & The Blowfish
Soulfly - No

Je, je… Que manera de reirme… :D

Björk en Argentina: 4 de noviembre

Monday, November 5th, 2007

La verdad es que ir a un recital un domingo a la noche no es una de las cosas más lindas que puede haber. Uno vuelve a casa diciendo “mañana hay que trabajar”. Por suerte si el recital fue lo suficientemente bueno, uno tiene imágenes y sonidos para recordar durante toda la noche.

Llegó Björk a la Argentina y se presentó ayer en el teatro Gran Rex (la segunda fecha es éste miércoles). No es fácil intentar explicar lo que siente uno ante un recital de un artista del cual uno no es seguidor. Claro, Björk no es santo de mi devoción, pero respeto tanto su música que ahí estaba, mezclado entre los fans y los no tanto.

Llegué junto con Laura y Valentina un ratito antes de que empiece el show. Teníamos asientos en Super Pullman (primer piso, fila 4, casi en el centro). La ubicación era muy buena, claro, no como si uno estuviera abajo, pero bue… Si me traen un artista tras otro de afuera y me arrancan un ojo de la cara por cada uno, se hace difícil pagarlos, ¿vio? (¿Cómo decía la propaganda? Viene The Police y todavía no terminaste de pagar U2… :P ). El público era 100% Björk, en sus dos extremos: chicos y chicas jóvenes, con una estética “rave” y gente ya más grandecita y con anteojos (repito, las computadoras están cegando a la juventud… y dándoles mucha plata a los oftalmólogos).

A las 21:45, más o menos, se apagaron las luces y empezaron los gritos del público. Se abrió el telón y vimos una escenografía que mezclaba banderas y estandartes de la época medieval, junto con elementos tecnológicos como pantallas y computadoras. El recital comenzó bien abajo, con un grupo de bronces de 10 integrantes (tuba, trombones, cornos y trompetas, si es que no me olvido de ninguno) todos vestidos como ¿arlequines? (o algo así) y Björk cantando muy lentamente, descalza y enfundada en un vestido lleno de volados que la asemejaba a un pollito. Si, clásico de ella.

Los primeros temas estuvieron bien abajo, lentos, tranquilos. Björk, los bronces y luego el agregado de un tecladista, un baterista/percusionista y dos integrantes más que se encargaban de sampleos, programación, etc (disculpen que no conozca los nombres de todos). Sin duda este arranque de recital fue sorprendentemente grato para mi. Aquí es el punto en donde este tipo de música… mmmm… ¿cómo llamarla? mmmmm…. ¿electrónica, para simplificar? más me atrae. Ese punto en donde el objetivo de los temas no es bailar como entes descerebrados, sino disfrutar de un clima sonoro, de un ambiente placentero (y a veces, no tanto) de música.

Acá es donde tengo que hacer una aclaración al margen con una afirmación que nos va a doler a todos. Björk comprende la música de una manera absolutamente distinta a como la comprendés vos o yo. Ella está a otro nivel (ojo, no está hablando una persona que le encante la música de Björk, eh!). Esos sonidos que uno escucha deben sonar de manera diferente a oídos de esta mujer (iba a decir ‘chica’, pero ya tiene 41 años). Su música e ideas son extremadamente personales y no se condicen ni con otro músico ni con otro estilo musical. Es totalmente personal y único.

Imaginen este escenario: un ritmo sincopado lento, casi imperceptible (olvídense del concepto de un baterista tocando una batería, ¿si?); súmenle pequeños ruiditos, algunos electrónicos y otros “mecánicos” (es decir, el baterista tocando unas pequeñas campanitas… con cadenas, por ejemplo) que no tienen que ver con el ritmo que los antecede; agrégenle armonías sonoras extrañas; un piano que toca otra melodía; bronces que, en gran parte, aportan un complemento sonoro distinto al resto de los instrumentos; y a todo eso, súmenle a Björk que canta OTRA melodía totalmente distinta. Si a esta mezcolanza sonora, le suman a la cantante que se mueve A OTRO RITMO, el resultado es desorientador: un hermoso caos sonoro y visual. Es casi como escuchar cinco CD’s a la vez de cinco músicos distintos, mientras obsevás las imágenes de otra cosa.

Así siente Björk la música.

El recital fue una pendiente en subida. Habíamos dicho que empezó muy abajo, y así se mantuvo durante muchos temas (¿diez?). Yo estaba asombrado. Varios temas no los conocía, pero los que conocía eran versiones distintas a las comúnmente escuchadas. Y esto es otro punto a favor de la pequeña islandesa: ella hace constantemente covers de sus propios temas. Imagino lo fascinante que debe ser tener distintos bootlegs de Björk ya que los teman deben ir mutando a través de los años. Algo muy interesante. Es más, algunos temas los reconocí por la letra, ya que la música… bueno… era totalmente diferente.

Luego del cuarto o quinto tema, Björk se cansó bastante de la cantidad de gente que sacaba fotos y les pidió que paren de hacerlo, ya que era casi imposible actuar en esas condiciones. Todos estos niños TAN enfermos de la tecnología, ¿todavía no aprendieron que una foto en un recital sale mucho mejor si la sacan SIN flash? De esta manera pueden retratar el juego de luces que influye mucho en el espectáculo. Y además, no dejan ciego a los artistas. Y bue… Parece que el tirón de orejas sirvió ya que el volumen de flashes bajó considerablemente.

Como les dije antes, el recital fue en línea recta en subida. Cada tema era un poco menos tranquilo y un poco más movido. La transición se hizo casi imperceptible. Solamente nos dimos cuenta cuando, sobre el final del recital, el teatro se convirtió en una “rave”. Muchas luces, papelitos y un PUM, PUM, PUM, PUM constante mientras los más jóvenes (y algunos no tanto), bailaban como si estuvieran en el boliche de moda.

Claro, esta es, sin dudas, la parte que menos me atraía del show. Toda esa calma e introspección de la primera parte del espectáculo había sido reemplazada por esta sección mucho más festiva y… “liviana”. Lo interesante llegó sobre el final. El clímax máximo estaba ahí. La “rave” estaba en su máxima expresión, pero en este momento me empecé a dar cuenta de la complejidad de lo que estaba sonando. De golpe, Björk y su banda, en la parte más “dance” del recital, dejaba de lado las raíces pop para sonar más parecidos a Nine Inch Nails (sin distorsión, claro). Acá es donde quedé gratamente sorprendido. El final, apoteótico, con una base muy fuerte, mientras los bronces, divididos en dos grupos sonoros, tocaban estructuras diferentes entre si (en ritmos diferentes), mientras Björk susurraba otra melodía en otro ritmo. Wow, pensé, Björk, Nine Inch Nails y Tool en un solo escenario :D . Claro, mucha gente bailando, saltando y yo ahi, quieto, admirando a esas 15 personas arriba del escenario, cada una en un mundo diferente, dando un producto único.

Y acá es donde tengo otra aclaración al margen. Hay momentos en donde esta música parece que fuera un caos sonoro. Una catarata de notas y ruidos aparentemente descontrolados en donde importan más el ritmo que otra cosa… pero no. En varios momentos del show, la banda generaba un caudal de sonidos bastante caótico. Incluso parecía que era “cualquier cosa”, pero si uno miraba a Björk, la notaba reaccionando ante pequeños sonidos dentro de ese caos sonoro. Imaginen una bola de ruido y una persona que se mueve antes los pequeños “chin-plin-toing” que se esconden por ahí. Cada ruidito estaba seriamente calculado sin dejar nada al azar.

De la voz de Björk hay poco para decir, más que es impecable. Son pocos los cantantes que luego de los 40 años pueden mantener su voz casi intacta, y este era uno de los casos. La voz de Björk es sumanente particular y, tanto en los momentos de calma como de agitación, llega a las notas casi sin esfuerzo. Un placer verla cantar así. El único punto malo del show fue la duración del mismo: una hora y veinte minutos, más o menos. Muy corto para un espectáculo internacional en pleno año 2007. Un total de 18 temas y un solo bis suena a mucho, pero tomando en cuenta que sus temas no duran más de 4 o 5 minutos, el total es bastante pobre.

En resumen: una voz prodigiosa, un sonido muy personal, una balance justo entre tranquilidad y caos y composiciones extrañas hicieron del show de Björk un espectáculo único.

Y nos volvimos a casa, sin tomar en cuenta que al día siguiente era lunes y pensando en que creo que es la primera vez que voy a un recital sin guitarras ni bajos… :P

Notas

Monday, November 5th, 2007

¿Cómo explicar algo que no tiene explicación? Lo que me hace sentir la música es prácticamente inexplicable, entonces, ¿cómo expresarlo en palabras?

Play…

Un tema, instrumental éste, que comienza con unas bellas cuerdas muy lentamente. Una base suave y oscura debajo de una dulce melodía que, luego de pasar por un puente, nos conduce a un bello estribillo el cual parece que quiere llegar hasta… hasta… pero no. Nos deja ahí.

Una batería, suave, acompaña la segunda vuelta. El estribillo, un poco más allá nos intenta hacer llegar hasta aquel clímax dos veces… pero nos deja ahi…

Un pequeño interludio va cressendo poco a poco para desembocar en las últimas vueltas del estribillo. Este nos va llevando lentamente en una pendiente hacia la cima. Una cima que no vamos a alcanzar. La primera vez parece que llegamos… Casi, casi… Pero no… nos vuelve a dejar ahí, a un paso.

Vuelve el estribillo a subir, con más fuerza que nunca, intentando llegar a la cima, poco a poco, nota a nota. Hasta que…

(me derrumbo… siento mi corazón latir mientras mi piel se eriza, la garganta se me seca y los ojos se me humedecen. me encuentro ahi arriba. estoy en medio del climax. un grupo de notas lentas, agudas, casi silenciosas se contrapone con la grave y poderosa base que empuja el sonido. aquellas notas débiles suben una octava y los sentimientos se multiplican y me dejan allá, cada vez más desprotegido, más débil, con los sentimientos a flor de piel. el sonido, lentamente, se va desvaneciendo mientras deseo que nunca termine. las notas se desvanecen dejándome alejado de la realidad, sin comprender qué es lo que genera que unos pequeños sonidos toquen ciertos centros nerviosos tan escondidos).

Farewell - Apocalyptica

Un moscardón histórico

Wednesday, October 10th, 2007

UPDATE 2007-10-11: solucionado el problema que había con los videos.

Nikolai Rimsky-Korsakov fue un reconocido compositor ruso que vivó entre 1844 y 1908 que, entre otras cosas, formó parte del conocido “Grupo de los cinco” que agrupaba a cinco grandes compositores rusos que basaban sus obras en las tradiciones populares de Rusia.

Entre sus obras podemos nombrar una que, sin dudas, lo ha llevado al reconocimiento popular. Se trata de “El vuelo del moscardón” o “El vuelo del abejorro” (llamado también “The flight of the bumblebee”, en inglés). Éste pequeño interludio de la ópera “The tale of Tsar Saltan” ha sido interpretada por miles de músicos desde su composición de las más variadas maneras, utilizando múltiples instrumentos, ritmos, etc.

Músicos de distintos ambientes han “peleado” ante esta partitura debido a la complejidad de la misma, producto de la gran velocidad que hay que tener en el instrumento para poder interpretarla. El fraseo asemeja, justamente, al vuelo de un moscardón.

Como todo músico sabe, la velocidad conspira con la forma de interpretación y esto genera una mezcla que lleva al tema a un nivel de interpretación muy elevado.

En este blog no soy de colocar videos debido a que… bue… no sé… nunca me interesó cargar a la página con más cosas de las toneladas de letras que ya tiene. Pero en éste caso voy a hacer una excepción. Les dejo varios videos del tema realizadas por músicos de distintos géneros para que vean las distintas maneras en la que esta extraña pieza es interpretada. He colocado tanto músicos profesionales como amateurs para mostrar distintas facetas en la manera de interpretar esta pieza. Guitarras elécticas, españolas, bajos, trompetas, acordeones, pianos

Kee Marcello
[video]http://www.youtube.com/v/x73u1sJrxdI[/video]

Jennifer Batten
[video]http://www.youtube.com/v/LZBuzbe9xCo[/video]

José Feliciano
[video]http://www.youtube.com/v/uOs1HC29zh4[/video]

Orquesta Filarmónica de Berlín dirigida por Zubin Mehta
[video]http://www.youtube.com/v/y41DykcpgRg[/video]

Maksim Mrvica
[video]http://www.youtube.com/v/h6A-JYbu1Os[/video]

Seis Cuerdas
[video]http://www.youtube.com/v/ClkhKcp_hT0[/video]

8 pianos
[video]http://www.youtube.com/v/xXHd-ZLN_ew[/video]

The Ventures
[video]http://www.youtube.com/v/FGPSnB93vo4[/video]

Rafael Mendez
[video]http://www.youtube.com/v/gUij8FCg0z8[/video]

Un chico coreano
[video]http://www.youtube.com/v/9OqmDbx3p7o[/video]

John Petrucci
[video]http://www.youtube.com/v/N11sxVbaJzg[/video]

Luis Moreno
[video]http://www.youtube.com/v/TArUbWwjcWI[/video]

Alexander Dmitriev
[video]http://www.youtube.com/v/NVbuIZ-5-8o[/video]

Jeff Corallini
[video]http://www.youtube.com/v/5vAalqCpqCA[/video]

Edgar Hira
[video]http://www.youtube.com/v/xoBhaWyq7O0[/video]

2 marimbas
[video]http://www.youtube.com/v/PAasauxMTuI[/video]

Adam Gyorgy
[video]http://www.youtube.com/v/4wWUs7RC1H4[/video]

Harry James
[video]http://www.youtube.com/v/fkZ2qOpPZXc[/video]

Y bue… hay miles de videos más. Estos son sólo algunos de los que me gustaron más. Disfruten.

Festival Guitarras del Mundo

Tuesday, October 9th, 2007

Desde el 9 al 21 de octubre se realizará en Argentina la XIII edición del Festival Guitarras del Mundo. Se desarrollará en 79 ciudades argentinas y contará con más de 120 músicos de Argentina y del mundo que tocarán gratis durante todo el festival.

El diario Clarín abrió un weblog con información del festival desde donde, además, se podrán bajar partituras para guitarra en .pdf de manera gratuita.

¡A aprovecharlo!

Reacción

Thursday, October 4th, 2007

A los 12 años le compraron su primera guitarra y se sentía feliz. Eran los albores de la etapa rebelde de un joven común y corriente como vos, como yo. Empezó, poco a poco, a conocer el instrumento, a familiarizarse con él; quería ser como sus héroes musicales.

Todas las tardes, cuando salía del colegio, corría hasta su casa y casi sin saludar, se encerraba en su pieza para ponerse a practicar. Se pasaba horas repitiendo una y otra vez los mismos acordes. Algunos le costaban mucho. Durante los primeros días empezó a dudar de su futuro con la guitarra. Las yemas de sus dedos estaban lastimadas y le costaba mucho tocar; se sentía frustrado. No comprendía como hacer para tocar y no lastimarse los dedos. Claro, no sabía que esas pequeñas heridas formaban parte de la formación como guitarrista. Dejó pasar algunas semanas y volvió a tomar el instrumento con resultados similares en sus yemas. La frustración había aumentado. Pero no deseaba rendirse.

Entre sus amigos, su nuevo pasatiempo lo empezaba a convertir en una pequeña celebridad. Todos le preguntaban si sabía tocar la guitarra y el asentía. Claro, todavía no sabía tocar nada reconocible, pero le encantaba decírselo a todo el mundo. Él no se daba cuenta, pero estaba empezando a utilizar su instrumento como medio para mostrarse como algo que no era: un héroe.

Los años pasaron y su técnica fue mejorando, aunque no mucho. No todos nacen para la música, pero ese impedimento no lo iba a detener. Sabía que no era virtuoso pero no le importaba; se sentía importante gracias a su guitarra. Sin embargo, ese sentimiento de importancia empezó a mutar lentamente. Con el correr de los años el sentirse importante entre sus amigos empezó a ser sentirse superior. Poco a poco empezó a cerrarse en su música y a sentirse, entre comillas, poderoso ante los demás. Distorsionaba su guitarra intentando hacer más y más ruido. Se reía de los que no eran como él y los consideraba seres de menor nivel.

Su gusto por la música se había transformado en una vía para mostrarse diferente ante los demás. El odio que sentía por su entorno se multiplicaba cada día más y lo expresaba en su forma de ser, en su música.

El volumen en su casa sonaba cada vez más alto…

With all our screaming
We’re gonna rip right through your brain
We got the lethal power
It’s causing your sweet pain, oh sweet pain
When we start to rock we never
Want to stop again

Se sentía importante… pero no lo era…

Mer de noms

Monday, October 1st, 2007

A la hora de componer letras de temas, existen autores que tienden a centrar su obra en algún tipo de tema. Algunos componen siempre sobre amor; algunos, sobre guerra; otros, sobre temas personales, etc. Al analizar esas letras, uno se da cuenta cuales son los temas que más le fascinan a cada uno de ellos.

Les Claypool, para quienes no lo conocen, es un músico estadounidense que ha sido reconocido por ser fundador de Primus y estar al frente de múltiples proyectos paralelos como Sausage, Les Claypool And The Holy Mackerel, Oysterhead, Colonel Les Claypool’s Fearless Flying Frog Brigade, Les Claypool’s Frog Brigade, Colonel Les Claypool’s Bucket Of Bernie Brains y últimamente como solista. Si, los nombres de sus bandas son una ensalada de frutas… :)

Una de las características de este compositor, cantante y bajista, aparte de su forma tan particular de cantar y su manera tan compleja de tocar el bajo, es el nombre que le da a sus temas. Su manía: utilizar nombres propios. Si, increíblemente a lo largo de sus ya casi 20 años en la música, proliferan los temas con nombres de personas (John, Bob, etc.) o pseudo-nombres (Mr. Knowitall, algo así como Señor Sabelotodo). Sin dudas, Claypool le da a sus bandas una identidad única que hace que ante los primeros compases uno ya sea que es alguna banda de él. Bueno, además sus temas hablan casi siempre de una persona y eso queda reflejado en el título de éstos.

Para muestra, un botón:

  • John The Fisherman
  • Tommy The Cat
  • Harold Of The Rocks
  • Mr. Knowitall
  • You Can’t Kill Michael Malloy
  • Sathington Willoby
  • Sgt. Baker
  • Jerry Was A Race Car Driver
  • Sathington Waltz
  • My Name Is Mud
  • Bob
  • Mr. Krinkle
  • Hail Santa
  • Professor Nutbutter’s House Of Treats
  • Mrs. Blaileen
  • Wynona’s Big Brown Beaver
  • Captain Shiner
  • The Return Of Sathington Willoughby
  • Bob’s Party Time Lounge
  • Arnie
  • Electric Uncle Sam
  • Natural Joe
  • Mary The Ice Cube
  • The Last Superpower aka Rapscallion
  • My Friend Fats
  • Calling Kayle
  • George E. Porge
  • El Sobrante Fortnight
  • Me And Chuck
  • Carolina Rig
  • David Makalaster
  • David Makalaster II
  • Buckethead
  • Junior
  • Scott Taylor
  • Vernon The Company Man
  • Iowan Gal
  • Oz Is Ever Floating
  • Mr. Oysterhead

Y eso que he dejado afuera temas en donde se nombre a alguien sin usar un nombre propio, como por ejemplo Granny’s Little Yard Gnome, Grandad’s Little Ditty, Natural Boy o The Pressman.

Extraño…

Un gran trabajo

Saturday, September 29th, 2007

Hay cosas que a veces valen la pena comentar. En este caso les recomiendo el trabajo de un amigo de la casa: Disconnect.

Su pasión es tomar temas y películas que le gustan y hacer un video que mezcle ambos. Tomen en cuenta que esto está realizado como un hobby y no de manera profesional, sin embargo los resultados son asombrosos.

Cuando tengan un rato, péguenle una mirada.

Eclipse parcial

Saturday, August 25th, 2007

El 20 de enero de 1972, Pink Floyd tocó en vivo en The Dome, Brighton, Inglaterra. Fue el primer intento de tocar Dark Side Of The Moon, disco que todavía no habían empezado a grabar y que saldría a la venta un año y medio después. Es más, en esta época este “concepto” se llamaba Eclipse. Quizás la nota de color es que fue un “intento” nada más, ya que no pudieron terminar Money por problemas técnicos.

Esos temas, que los he escuchado cientos de veces en cientos de versiones, están incorporados a mi torrente sanguïneo, sin embargo escuchar esta versión en formato “estamos tocando un demo en vivo” suena interesante ya que se la podría comparar a un auto que nunca puede poner segunda. Corcovea, tose, se frena… Digamos que la banda se arrastra intentando tocar los temas.

Una joya de la historia de la música.

Todo o nada

Friday, August 10th, 2007

Madrugada. El sueño venía lentamente mientras alguien golpeaba las vías. Televisión en uno de los pocos canales de música. Mágicamente empiezan a sonar las primeras notas de The Great Gig In The Sky de Pink Floyd, tomado de P.U.L.S.E.

Hermoso tema, de más está decirlo.

Temina el video y, obviamente, cambian a otro tema y otra banda. Laura, entre sueños, compone una muy buena frase con un dejo de enojo.

-Debería estar prohibido que den algún tema de P.U.L.S.E. O dan todo el recital completo o que no den nada.

Je, je… Totalmente de acuerdo. Te dejan con ganas de verlo todo.

Y los golpes en las vías continuaban…

Joya!

Friday, August 3rd, 2007

¡Ya tenemos las entradas para ver a Björk!

Bue… en realidad lo único que tengo es una deuda del valor de las entradas y un comprobante que dice que las compré… nada más. Pero en unos días las voy a buscar. :)

Dos de Floyd

Saturday, July 21st, 2007

1) En 1988, Pink Floyd estaba de gira presentando A Momentary Lapse Of Reason. Durante enero y febrero estuvieron de gira por Oceanía. Es más, entre el 27 de enero y el 24 de febrero estuvieron tocando en Australia. (silencio) Hicieron 23 fechas… (silencio más largo aún) 23… (Otro silencio más) En el mismo país. Creo que si Pink Floyd viene a mi país y toca 23 fechas me corto las bolas. ¿Cómo hago para pagar 23 fechas? Creo que tengo dos opciones: salgo a robar o lo mato a Gilmour para que no toquen. 23 fechas… ¡Mamá!

2) Estaba escuchando un recital de Pink Floyd en 1989 en Italia, en lo que era la última etapa de la gira antes mencionada. Sobre el final, cuando estaban tocando Comfortably Numb y Gilmour se despachaba con “EL” solo (pongo “EL” así escrito porque el solo se lo merece), decía, mientras sonaba ese monstruoso solo… se corta el sonido de TODOS los instrumentos menos una guitarra acustica que sigue su viaje. La banda no deja de tocar y a los pocos segundos el sonido vuelve. Creo que estar viendo a Floyd en medio de semejante tema y que se corte el sonido… Estem… Bueno… Sería como estar en medio del mejor sueño del mundo y que suene el despertador para ir a trabajar… un lunes… de invierno… a la madrugada… con lluvia…

Testament en Argentina: 29 de abril

Monday, May 14th, 2007

Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii……………

Salí de casa un rato antes de las seis y media de la tarde. Tenías varios colectivos para tomarme y terminé subiendo el primero que se me cruzó: el 2. Llegué al teatro un ratito antes de las siete de la tarde. Las puertas abrían a las seis, lo cual me hizo imaginar que parte del público estaba dentro. ¿Qué hago?, me pregunté, ¿entro de una o espero? No sabía muy bien qué esperar, pero me quedé ahí enfrente “haciendo tiempo”. Durante la espera, en la cual me preguntaron unas siete u ocho veces si tenía entradas para vender, me crucé con un viejo conocido que hacía mil que no veía: Peter. ¡Wow, Peter! Hace mil que no te veía… y estás igual. Fiel a tus chapas, como debe ser :) .

Luego de estar ahí unos quince minutos, decidí entrar por lo menos para escuchar algo de música. Me mandé a la puerta y entré sin esperas. Nunca había estado en el Teatro de Flores y quedé sorprendido. Un lindo lugar con forma cuasi-circular muy bien ambientado. El sector central, un poco más abajo que el resto, permitía que los que estuvieran en la periferia vieran sin problemas. Incluso había un primer piso para mirarlo más tranquilo aún. El lugar, a semi-oscuras, estaba en un 80% lleno (y faltaban más de dos horas para que tocara Testament).

Supuestamente antes de Testament tocaron cuatro bandas: Coalission, Serpentor, Mastifal y Krisiun (esta última, brasilera). Yo llegué en medio del show de Serpentor. Es bastante complicado para mi evaluar a estas bandas. En las tres que vi se notaba mucha coordinación entre los integrantes lo cual denotaba en muchas horas de ensayo pero, la verdad, este tipo de bandas thrash/death metal me saturan.

¿Saben qué? Cada día comprendo más el por qué estos géneros prácticamente se agotaron a principios de la década del 90. Uno ve a estos grupos tan aceitados, tocando rápido, grave, llenos de cambios de ritmo, cortes, etc. y lo que termino escuchando son las mismas ideas de hace 20 años vueltas a explotar una y otra vez. No digo que toquen los mismos riff’s, sino que muchas veces los arreglos se vuelven obvios. Los bateristas, flacos que se nota que tocan bien, hacen los mismos rulos, los mismos juegos de bombos, los mismos cortes. Si hay un medio tiempo, lo tocan con el raid en lugar de usar el hi-hat; y ese medio tiempo, si se repite en más de una vuelta, en la segunda vuelta repiquetean con el doble bombo. Clásico. Los guitarristas, enfrascados en su sonido, afinan lo más grave que les dan las cuerdas. Machacan riff’s los cuales, por momentos se vuelven difíciles más por la velocidad que por la complejidad en sí. Los solos, que se asemejan más a los de Kerry King que a los de Marty Friedman, muestran “lo-rápido-que-tocan” por sobre “las-buenas-ideas”. Los bajistas cumplen, nada más, y los cantantes… bueno, los cantantes son una nota aparte. En este estilo las voces graves, oscuras y en muchos casos dejando de lado algún tipo de melodía, son una constante.

Claro, estos chicos, que hacen un excelente trabajo en base a su objetivo, noto que están demasiados enfocados en recrear una imagen y una pose que tiene 25 años de antigüedad. Uno ve a los guitarristas, bajistas y cantantes poniendo la misma pose “de malos” que sus héroes musicales e incluso utilizan los mismos logos (¿por qué las bandas de Death Metal tienen que tener logos inentendibles y siempre una estrella invertida?), lo cual no me parece mal, pero me suena a mala copia. ¿Se imaginan una banda tocando temas del estilo de los Rolling Stones y vestidos como éstos a mediados de los ‘60? ¿Cómo? ¿Los Ratones Paranoicos? Je… Además, ¿es necesario que los cantantes le hablen al público con la misma voz gutural con la que cantan? Minutos después todos íbamos a escuchar a Chuck Billy, cantante de Testament, hablarle al público con su voz de todos los días (aguda y graciosa como pocas) sin importar si eso lo hacía más heavy o no.

Bue… Como decía, las bandas muy ajustadas, pero nada, creo yo, que trascienda. Alguien me dirá: pero Testament hace algo similar a lo que hacen estas bandas. Si, es cierto, pero Testament lo hizo, al igual que Slayer, Metallica, Anthrax y Megadeth, hace 25 años atrás. Le dieron una vuelta de tuerca al Heavy Metal de esa época y crearon un estilo nuevo (o casi). Pero bueno, gustos son gustos, decía una vieja… ;)

Tal vez, tantos años escuchando este tipo de bandas (creo que en 1987 empecé a prestarle atención) hizo que en un momento notara que todo era casi lo mismo. Casi como la selección natural de la que hablaba Darwin, quedaron en mi corazón las que tenían algún rasgo que considero diferente al resto; resto el cual quedó en la nada.

Ah… Me olvidaba. Cuando el cantante de Krisiun dijo que Quilmes era la mejor cerveza y todo el mundo aplaudió el “cumplido”, les recuerdo que Quilmes es una empresa brasilera… ;)

Luego de ver estas bandas, llegó el momento de Testament. Salí del rinconcito desde donde vi a las bandas soporte y me mandé para adelante. La espera se hizo tensa ya que la banda se retrasó un poco del horario fijado para empezar. Algunos nos amuchábamos delante para intentar ver más de cerca. Finalmente la banda, tranquilamente, tomó el escenario.

The Preacher fue el tema elegido para arrancar y la furia descargada por la banda no se detuvo así nomas. El público explotó de júbilo al verlos. Nick Barker en la batería mostraba solidez y mucha tranquilidad reproduciendo las bases que fueron grabadas años atrás y que cada uno de nosotros conocía a la perfección; Chuck Billy en la voz, con su micrófono al estilo Freddy Mercury, nos volaba los sesos con su voz mientras nos hacía sonreír con su simpatía (tiene pinta de buen tipo, ¿no?); Greg Christian en el bajo, en el día de su cumpleaños, generaba una latido firme; Eric Peterson en la guitarra (sin dudas el gran cerebro detrás de todo) nos daba unos riffs poderosos y contundentes; y el gigantesco Alex Skolnick en la otra guitarra nos revelaba que para tocar este tipo de música no es necesario poner cara de malo, ni ponerse en pose, ni nada de eso. ¿Alguien le prestó atención a su cara? Su sonrisa y sus gestos parecían de alguien que estuviera tocando un tema de Pink Floyd. Según parece, los 10 años en los cuales Alex estuvo metido dentro del Jazz han cambiado su perspectiva sobre como disfrutar la música. Incluso la manera de tocar era muy relajada; se notaba en una mano derecha que prácticamente acariciaba las cuerdas con la púa en lugar de aporrearlas. Inspirador.

Mientras tanto abajo era un caos, oscuros personajes (que en mi barrio les llamamos “tumbas”) bailaban en un pogo fervoroso junto a noveles que disfrutaban de la misma manera. Entre todos ellos estaba yo que, ya con mis 32 años, noto que ya no estoy para estos trotes. Pese a que lo disfrutaba me daba cuenta, con el correr de los minutos, que dentro de algún tiempito voy a tener que empezar a ver a los grupos desde atrás. ¿Algún día podré ver a Testament sentado en primera fila? Y bue… Ahora había que disfrutar. Mientras tanto coreabamos algunas partes de guitarra y sacábamos las primeras sonrisas de la banda.

Engancharon con The New Order, ante la arenga de Chuck que genera más adrenalina en el público, para luego enganchar con The Haunting en dónde Alex y Eric se juntan y frasean como en los viejos tiempos. ¡Mamá! ¡Que buenas versiones! La banda, que empezó sonando a algo más cercano a una bola de ruido, poco a poco mejoró el sonido y todo se empezó a aclarar.

Si hasta el momento el descrontrol se basaba en estos grandes temas de la primera época de Testament, el cuarto fue un caos de fiesta. Los primeros acordes de Electric Crown hicieron que todo el público empezara a tararear la melodía y a cantar cada estrofra del tema. ¡Cómo me gusta este tema, por Dios!

La banda no nos dió respiro durante casi una hora y media. Sins Of Ommission (muy aclamada), D.N.R. (Do Not Resuscitate), 3 Days In Darkness, Trial By Fire (qué pedazo de tema!) y Practice What You Preach (primer tema que escuché de Testament y que me llena al escucharlo), siguieron, una tras otra, dejándonos sin aliento.

En este momento del recital, Chuck nos avisa que era el cumpleaños de Greg y todos empezamos un tímido “Que los cumplas…”. Parecía que no sabíamos si cantarlo en castellano o en inglés. Finalmente, y gracias Chuck, terminamos cantándolo en inglés :)

Claro, en Testament presentar a un bajista es sinónimo de una sola cosa: Souls Of Black (para, papáran, para, papáran, para, panpanpan). Mi garganta no podía más, mis piernas no podían más, mis brazos no daban más… y para colmo de todo mi zapatilla izquierda estába a punto de morir. Lindo si me quedaba en patas, ¿no? ;) Pero por suerte no fue así.

En este punto del recital las cosas se tranquilizaron un poco para escuchar The Legacy, pero todo volvió a la normalidad cuando Into The Pit nos pasó por encima. Y ahi estábamos… into de pit. El riff del estribillo es una de las partes que más me gustan de esta banda, mi garganta ya casi no podía más..

Llegábamos al final del recital de manera muy rápida. Over The Wall, fue el último tema. Una vez más todos cantamos las melodías de guitarra y ya en el final, aplaudimos y gritamos extasiados ante esa masa de sonido.

Se vienen lo bises: Alone In The Dark (donde toda la banda extiende un poco el tema para que cantemos junto a ellos), Disciples Of The Watch (OBEY!!!!!!!!!!!!!!) y Burnt Offerings para cerrar. Fue así, una cachetada de una hora y media, sin efectivismos, sin “show”, adrenalina pura para que disfrutemos y nos vayamos arrantrándonos a casa.

Me encanta ir a los recitales… odio volver… golpeado, transpirado, cansado y sabiendo que al otro día tengo que ir a trabajar, pero contento. Testament pasó, una vez más, por Argentina, y nos brindó un show mágnifico, sólido, compacto y plagado de todo eso que los hicieron lo que son: una banda emblemática de thrash.

La máxima del show fue, a mi entender, Alex Skolnick. Un guitarrista que está un poco más allá de la banda en sí. Su idea no es poner la cara más “mala” sino tocar la música que lo acunó, disfrutando cada nota que tocaba sin importar la velocidad o lo difícil que sea. Me pregunto: En su monitor, ¿Alex tenía los instrumentos distonsionados? No, se… parecía como si escuchara su guitarra libre de efectos. Quizás…

Testament: pasaron unos 17 o 18 años desde que los escuché por primera vez y sus temas siguen llegándome donde otras bandas no llegan. Química, como le dicen…

Y mis oídos, así… sordos…

Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii……………