Archive for the ‘5 minutos’ Category

Naturaleza ciega

Wednesday, May 14th, 2008

Venía caminando hacia el trabajo cuando, faltando tres cuadras, se me metió una basurita en un ojo. Un momento incómodo por demás ya que la basurita se había ensañado con alguna zona extremadamente sensible de mi ojo que hacía que la molestia pasara a ser un dolor bastante insoportable. El ojo me lloraba a rabiar mientras una de mis manos hacía lo que no hay que hacer: refregar el ojo. Casi no podía abrirlo mientras el otro, que también lagrimeaba, me permitía ver parte del mundo, en su versión 2D, bajo una cortina de agua.

Fueron tres cuadras muy largas hasta que pude llegar a la oficina e ir al baño a verme al espejo e intentar quitar al molesto intruso. Por suerte todo volvió a la normalidad rápidamente y mi ojo me agradeció haberlo liberado del ataque desmedido de una partícula de… “algo”.

Esto confirma mi teoría: el cuerpo humano es una máquina extremadamente perfecta que tiene dos errores graves en su diseño: ojos y dientes.

Los dientes, herramienta básica para poder masticar la comida que te alimenta, se deterioran si no los cuidas con objetos no naturales (cepillos de dientes, dentífricos, hilo dental). ¿La naturaleza no pensó que los dientes se deberían mantener a sí mismos sin necesidad de ayuda externa? Alguien me dijo que, cuando apareció el ser humano, no había chocolates… puede ser.

Por otro lado, no comprendo como los ojos, la base de uno de los sentidos más importantes, están tan expuestos a la aleatoriedad de tu alrededor. Cualquier pavada que vuela por ahí te impide seguir viendo, te impide seguir desenvolvíendote en el mundo de un momento para el otro. No hablar si por algún hecho violento perdés un ojo o simplemente te quedás ciego. Si los gatos o pájaros tienen un tercer párpado, ¿por qué el resto de los animales no los tienen para protejer aún más tan valioso órgano? Me queda claro que nada te va a salvar si tenés un accidente, pero se evitarían muchas molestias tontas si los ojos estuvieran más protegidos.

El cuerpo humano es casi perfecto… casi.

Plan maestro

Friday, April 25th, 2008

Cristina Fernández, presidenta de Argentina.
Aníbal Fernández, Ministro de Justicia, Seguridad y DD.HH de Argentina.
Carlos Rafael Fernández, Ministro de Economía
Alberto Fernández, Jefe de Gabinete de Argentina.

Ya entendí los oscuros planes del poder… Los Fernández está intentando apoderarse de la Argentina. Y siendo que hay muchos Fernández en el país, ya tienen la batalla ganada.

Mañana me cambio el apellido por las dudas…

Primero persiguieron a los González, pero yo no me preocupé porque no era González.
Luego persiguieron a los Pérez, pero yo no me preocupé porque no era Pérez.
Luego…

La degeneración del poder

Wednesday, April 23rd, 2008

Mientras viajaba hoy a la tarde en taxi, escucho una noticia en la radio que me interesó mucho. Llegué a casa y me puse a leer un poquito sobre el tema. Hay varios artículos interesantes, en especial éste escrito por Isabel Lantigua para el diario El Mundo (de donde saqué varias ideas para este post).

David Owen es un ¿ex?-político británico, fundador del partido social demócrata británico, el cual en 2008 publicó un libro llamado “In Sickness and in Power: Illness in Heads of Government During the Last 100 Years”.

Owen estudió la mente de los políticos durante varios años, incluyendo su propia experiencia en el medio, para llegar a los resultados expuestos en su libro. En él plantea un desvío en la manera en la cual actúan los políticos que él denomina el Síndrome de Hibris (en castellano o “Hubris” en inglés). Esta palabra significa, en griego, ‘desmesura’ y alude a tener demasiada confianza en sí mismo. Este síndrome, no reconocido todavía por la medicina, es, según sus conclusiones, el por qué de las decisiones “enfermizas” que toman los políticos.

Para resumirles el tema, toda persona “normal” que llega al poder (reyes, faraones, príncipes, presidentes, primeros ministros, etc.) comienzan teniendo dudas sobre sí mismos y su capacidad ante las situaciones que les plantea el poder. Luego empiezan a recibir aprobación por parte de su entorno (el famoso entorno “chupaculo” que asienten con la cabeza a toda decisión por una cuestión de interés). Esta aprobación les permite, poco a poco, obtener beneficios de todas formas y colores. Imaginen si a cada cosa que decimos, todos responden “si, señor” o “muy bien” o “excelente idea”… Poco a poco nos sentimos Superman.

Acá es donde se entra en la llamada ‘ideación megalomaníaca’ que genera que esta persona empiece a sentirse casi omnipotente y encare proyectos faraónicos. Incluso puede ponerse a hablar en conferencias sobre temas que desconoce o solamente “toca de oído”. Claro, su entorno lo va a aplaudir y a aprobar una vez más.

En este momento, a mi entender, se entra en un estado del cual no hay retorno. Todos los gobernantes en la historia del mundo han tenido críticas y oposiciones. Sin embargo, las personas con este síndrome comienzan a responder a las críticas de manera ‘poco saludable’. Es decir, no aceptan críticas, sino que las rechazan de manera ‘violenta’. Acá es donde comienzan a tomar a las críticas como temas personales y acusan a sus críticos de enemigos. Se vuelve una paranoia. Empiezan a sospechar de todos los que lo critican y se oponen a sus acciones como enemigos personales. Se sienten perseguidos, atacados, totalmente enfermizos. Quien no está a su favor, está en su contra (algo muy común en cualquier régimen opresivo, ¿no?). Poco a poco esto genera un aislamiento de la sociedad. Dejan de escuchar, dejan de oír, dejan de saber qué es lo que ocurre en la realidad. Ellos tienen la razón, son perfectos en todo lo que hacen y nunca se equivocan. Narcisismo en su máxima expresión.

El estado a esta altura es grave: se creen poseedores de la verdad absoluta, toda persona que los critique es su enemigo, siente que todo aquél que no lo apluda está en su contra, entra en un estado de paranoia en donde no entra en razones. Actúa, y si su entorno está en contra de sus decisiones, comienza a “cortar cabezas” y a cambiar de entorno buscando “aliados”. El grito del pueblo es cada vez más ignorado y lo toma como “intereses de la oposición” y que “todo está armado para ‘voltear’ al gobierno”.

¿El resultado? Jefes de Estado absolutamente sordos, ciegos, que se creen omnipotentes, casi dioses y que “sacan-su-espada-para-cortar-las-cabezas-de-todos-sus-enemigos”. Hace varios siglos atrás, la espada la sacaban literalmente. Hoy en día, metafóricamente la siguen blandiendo. Algunos, en algún momento vuelven a la realidad (”Némesis”), gracias a algún fracaso importante (una derrota electoral, por ejemplo).

Conociendo lo poco que sé de historia y viendo la actualidad del mundo me doy cuenta que esta forma de actuar de los gobernantes es tal cual lo investigado por Owen.

Vos, que lees este artículo, pensá en el o los gobernantes que están a tu alrededor. ¿No los notás con este síndrome? ¿No notás que toman decisiones yendo, incluso, en contra de las leyes o de la Constitución? ¿No notás a dichas personas en un estado de narcisismo extremo? ¿No lo escuchás prometiendo obras imposibles de cumplir? ¿No los notás casi omnipotentes, sordos y ciegos de la realidad de un país, paranoicos ante la crítica y la oposición, con aires casi divinos? Esto se puede aplicar a casi cualquier gobernante que haya existido o que exista actualmente.

Al parecer, el poder genera esto: Hibris, tener tanta confianza en sí mismo gracias al poder, que el mismo se degenera en una acción casi fascista. En la antigüedad, los reyes estaban toda su vida en el poder y los ejemplos de estas personas que se creían enviados de Dios abundan. En la actualidad, el poder está pseudo-limitado a cierta cantidad de años pero estoy casi seguro que si a un político lo nombramos presidente de por vida, en unas décadas estaremos adorando a un dios, el cual, si lo criticamos, nos hará perder la cabeza en el primer momento que considere oportuno.

Me pregunto, ¿existirá una manera de evitar algo así? ¿Se le podrá dar a una persona el ‘poder’ de tomar decisiones evitando que se le suba el humo a la cabeza? ¿Sirve darle el ‘poder’ a una persona y que le permita llegar a semejante estado paranoico? ¿Cómo podemos hacer, como sociedad, para encontrar un método que nos permita tener a ciudadanos elegidos que tomen decisiones por nosotros, pero ese poder no degenere su accionar? ¿Existirá ese método? ¿Se podrá aplicar?

Mientras tanto, ¿cómo hacemos para que los políticos bajen a la realidad y escuchen, oigan, vean, comprendan y aprendan? ¿Cómo hacemos para que tengan humildad y sepan decir palabras como “me equivoqué” o “disculpen”?

¿Evolucionaremos lo suficiente para llegar a esto?

Aniquilación masiva

Thursday, April 17th, 2008

Hace varios días que la ciudad de Buenos Aires y sus alrededores está invadida están invadidos por una densa nube de humo que está produciendo grandes complicaciones en toda la zona. Accidentes, rutas cerradas, un aire denso que molesta al respirar, etc.

La causa es la quema de pastizales en el Delta y la acción del viento que trae todo el humo para acá.

Ahora, SIN hacer apología del delito, pienso:

Que fácil que es drogar a toda una ciudad para calmarla… o para excitarla, ¿no? Incluso… que fácil es intoxicar y asesinar a toda una población con un poco de humo.

Se riega una vasta zona con algún químico tóxico “que sirva” y se tira un fósforo…

Claro… el viento tiene que ayudar. ;)

Distorsión

Tuesday, March 25th, 2008

Hace 13 días que en Argentina hay un paro agropecuario que empieza a desabastecer las góndolas de todo el país. La presidenta acaba de dar un discurso que generó que el campo se endurezca aún más en su postura. Son 13 días… y no se sabe cuando termina.

En el obelisco un grupo de personas, hinchas de Racing Club, reclaman para que su club vuelva a ser de los hinchas y la empresa que lo maneja se haga a un costado. Además, reclaman que puedan ver el partido que juegan el viernes (el cual va a ser sin público debido a los último incidentes que protagonizaron) y se quejan de los árbitros, que dicen, son parciales.

Es decir, en un país en plena crisis… un grupo de personas protestan por una pavada.

Queda claro, una vez más, que parte de nuestra sociedad tiene un grave problema en cuanto a su esquema de prioridades.

Y así nos va…

Pequeña serenata a la vergüenza en fa bemol

Friday, December 7th, 2007

Sin dudas, ir a comprar un instrumento musical es una experiencia tan gratificante como embarazosa.

Gratificante porque uno por fin obtiene algo por lo que tanto se esforzó en conseguir. En muchos casos son años de ahorro para poder comprar una guitarra, un bajo, una batería o cualquier otro. El instrumento que terminás comprando va a formar parte de tu vida durante los próximos años y por ende va a ser siempre especial.

Y embarazosa… bueno… por un par de cuestiones que paso a contarles.

Ayer acompañé al Tumba a comprarse su primera guitarra. El objetivo era: una española barata, como para empezar. No había mucha ciencia. Entrar, preguntar precios, probarla y luego decidir si se sigue al local de al lado o no. Y sin dudas el momento más embarazoso es el de probar el instrumento. Acá podemos dividir a “los músicos” en tres clases.

El que no sabe nada. No sabe muy bien que probar, no hay mucho para tocar (ya que todavía no empezó a aprender), con lo cual, el nivel de vergüenza que puede pasar es mínima. No saber tocar es una buena excusa para no probar mucho un instrumento. Son dos minutos sentado y listo.

El que sabe algo. Acá es donde caigo yo. Sé, pero no mucho, entonces uno tiene que tomar, en este caso la guitarra, y “tocar algo” para poder evaluarla. Claro, el local muchas veces está lleno de gente y me ha pasado que alguno se queda viendo como uno toca (sumado a todos los que, indirectamente oyen). Un garrón. Vergüenza al por mayor. Si, señoras y señores, no toco bien. No soy Steve Vai.

El que sabe muchísimo. Sin duda, este grupo de personas son las que tienen menos vergüenza, pero son los que más vergüenza ajena dan. Cuando uno se topa con uno de estos personajes al mando de, por ejemplo, una guitarra, se encuentra con alguien que quiere demostrar a toda costa lo bien que toca. O dicho de otra forma, “que tan larga la tiene”. Millones de notas en un segundo, barridos imposibles, tapping hasta con los dedos de los pies, nunca un acorde, y si lo hacen, nunca va a ser un Do o un Sol, siempre algún acorde disminuido en alguna posición extraña. Y, como siempre, lo más vergonzoso de todo: la pose. Este grupo de Malmsteen’s pseudo-frustrados prueban sus futuras guitarras no solo tocando TODO lo que aprendieron en sus vidas durante HORAS, sino que se ponen en pose y ponen caras para mostrar “toda la técnica y todo el feeling” que tienen.

Y ayer nos cruzamos con una de estas “estrellas de rock”. El flaco estaba probando una guitarra, desmembrándose los dedos tocando más rápido que la velocidad de la luz, recorriendo todo el cuello de la guitarra sin parar un segundo. Iba y venía, iba y venía. Y lo más vergonzoso era la actitud: estaba de frente a la vidriera del local, mirando para afuera y poniendo cara de “a-la-mierda-cómo-toco-la-puta-madre”.

Digo yo, ¿es necesario tanto circo? Digo, cuando sabés tocar un instrumento te das cuenta a los cinco minutos si el mismo es cómodo o no. Es más, cuando sabés, tocás muchos instrumentos durante poco tiempo analizando, contrastando, midiendo, buscando con cual te vas a quedar. No es necesaria TANTA alharaca.

Cuando los veo, me dan mucha vergüenza ajena.

Al final, compramos la guitarra española. Simple, tranqui… como para que el Tumba empiece a dar sus primeros pasos en este maravilloso mundo.

Laberinto

Monday, November 19th, 2007

Esto quizás deba tener más elaboración, pero…

… creo que la juventud te deja una enseñanza.

Durante la misma nos cruzamos con un oscuro laberinto extremadamente peligroso. Formado por altos muros que desorientan a quienes caminan por los interminables y solitarios pasillos y, al mismo tiempo, impide la mirada de los curiosos a los cuales siempre se los invita a entrar… por un ratito… Cada uno de nosotros decidimos, conscientes o no, si entramos en él o nos quedamos afuera. Las consecuencias pueden ser extremadamente dispares y definen nuestro futuro.

Algunos ni siquiera se atreven a acercarse; ni lo miran de lejos. Saben su peligro y se mantienen alejados, pero no conscientes de su existencia y sus peligros, sino con miedo y negación. Nunca vieron sus paredes ni saben de qué se trata. A lo lejos oyen rumores de sus peligros y mantienen esa bandera de no acercarse ni enterarse. A veces, sienten mucho desprecio por quienes están dentro de él. Incluso llegan a opinar sin saber de lo que hablan.

Otro grupo de personas llegan hasta sus puertas, hasta sus muros externos, y son tentados para ingresar, pero nunca lo hacen. Quizás por miedo, quizás por convicción. Saben poco del tema, no mucho más que el color o la altura de los muros o las distintas vías de ingreso, que son muchas y muy variadas. A veces, sienten los olores que emanan estas puertas de acceso y escuchan algunas voces de quienes están dentro, en las cercanías de los muros.

Muchos llegan a entrar. Dan unos primeros pasos y salen velozmente con miedo. Otros se quedan por ahí, en principio, tranquilos. Otros ingresan solamente por pertenencia, por querer demostrar algo, o dicho con otras palabras, por debilidad. No se quieren quedar fuera de su entorno y deciden entrar, aunque saben del peligro. Muchas veces están conscientes y creen que poseen una brújula que los va a guiar hacia a una salida en cualquier momento. Claro, pocas veces saben que una brújula no te libera de un laberinto ya que éste posee su propia física y sus propias reglas. Estar a metros de la salida no te hace nada, dicen, y se vanaglorian de su actitud de “control”. Cada tanto, alguno sale, pero vuelve a entrar. Otros salen para nunca más volver y otros, casi sin querer (o queriendo) se adentran más y más en los pasillos cada vez más oscuros, cada vez más solitarios…

Algunos pocos son capaces de escalar las paredes del laberinto, caminando por sus bordes mirando lo que ocurre dentro, pero sin estarlo. Sin duda, una práctica complicada y arriesgada. Muchos resbalan y caen. Son pocos los que, de esta manera. pueden llegar a ver el centro (casi ninguno, diría yo). Quizás, es una manera de conocer algo del laberinto, sin caer en sus fauces. La mayoría termina volviendo sobre sus pasos para quedarse afuera para siempre, sin estar impregnado del aliento fétido del laberinto.

De los que entran, tenemos a aquellos que sólo se quedan en las cercanías de las salidas, pero otros, casi sin querer, o queriendo, se adentran más y más. A medida que están más adentro, menos posibilidad de salir tienen ya que el camino de salida en un laberinto es casi invisible, y a medida que pasa el tiempo, los sentidos se debilitan para complicar aún más el escape. Cuanto más adentro están, más oscuros y solitarios son los pasillos. Muchos pierden la partida y son retirados del juego en una cajón. Otros, con mucha lucha y esfuerzo, consiguen salir. Y algunos más todavía están ahí… sin querer o sin poder salir, incluso sin saber donde están o hacia dónde van.

Y eso vi la otra vez en el barrio. Viejos conocidos que, en sus treinta y largos, han podido, en apariencia por lo menos, salir del laberinto…

… y otros…

… otros que todavía deambulan como zombies, sin saber dónde están, sin saber que hay un mundo afuera, y cada vez, más cerca de ese centro sin retorno…

Percepciones diferentes

Tuesday, October 23rd, 2007

Anoche, tarde, cuando los sonidos que te rodean desaparecen, me encontraba haciendo el último zapping de la noche. Los últimos clic en el botoncito del control remoto que, seguramente, derivarían en un hasta mañana.

Sin embargo, llegando al final de la interminable e inútil lista de canales me cruzo con la televisión chilena y, específicamente, con un programa… mmmm… ¿periodístico deportivo? Algo así, no presté mucha atención. Sin embargo hablando de un tema que me parecía interesante.

Los conductores, chilenos ellos, planteaban por qué eran tan bueno el presente deportivo de los argentinos. Ejemplificaban con el nivel de la selección de fútbol (bue…), del éxito de Los Pumas en rugby, de Nalbadian en tenis, el gran nivel de Meolans en natación, Las Leonas en hockey sobre cesped femenino, Los Murciélagos en fútbol para no videntes, el básquet que tiene un oro olímpico y jugadores brillando en la NBA, etc. Lo que se dice, un nivel deportivo excelente. Este nivel lo comparaban con el presente chileno y analizaban el tema desde tres aspectos que me sorprendieron.

Primero hablaban de lo popular que es el deporte en general en Argentina. Comentaban que en cualquier ciudad uno podía ver a gente haciendo deportes a cualquier hora del día y que en Chile no existía esa costumbre. Raro, ¿no?

Luego comentaban sobre la mentalidad argentina para los deportes: siempre queremos ganar a todo. Hasta cuando se juega entre amigos, decían que el argentino no acepta perder a nada. Claro, nuestra idiosincrasia de creernos superiores nos hace ser de esa manera.

Pero lo que más me sorprendió fue el tercer aspecto: las políticas deportivas. Según estos periodistas chilenos, Argentina posee, desde mediados del siglo XX, una política deportiva a nivel nacional que permite tener hoy en día a estos exponentes internacionales en su máximo nivel. Aplaudían las políticas argentinas y criticaban duramente las chilenas diciendo que en Chile, el gobierno no tenía un objetivo claro con respecto a este tema a diferencia de Argentina.

Imaginen mi sorpresa al escuchar esto. ¿Políticas deportivas en Argentina? Los que vivimos en Argentina sabemos que acá se le presta atención solamente al fútbol (un deporte que mueve millones de dólares pero que tiene partidos de primera división con estadios cuasi-vacíos) y el resto de los deportes son para quienes quieren vivir una vida plagada de sufrimientos y peleas.

Nadie hace nada por los deportistas extra-fútbol (perdón, extra-fútbol-de-primera-división). El rugby es amateur, los tenistas tienen que pagarse sus viajes y soñar con ganar algún que otro partido relativamente importante para poder pagarlos, el básquet tiene muy poco apoyo, etc. En general, los deportistas en Argentina tienen que luchar contra un sistema deportivo absolutamente deficiente e inoperante, teniendo que entrenar en lugares que no son los adecuados para dicha actividad o teniendo que salir a buscar sponsors de manera particular para poder viajar a algún país a participar de algún torneo.

Sin embargo, en Chile piensan que tenemos todo muy aceitado para que tengamos estas estrellas deportivas. Raro, ¿no? ¿A qué se deberá? ¿Quizás vemos a nuestro país de manera equivocada? ¿Quizás los periodistas sean ignorantes en el tema y dijeron cualquier cosa? (muy probable, por definición de periodismo) ¿Quizás en Chile sus políticas son peores que las de Argentina y por eso piensan que nosotros hacemos todo bien?

Quizás sea una cuestión estadística: a mayor cantidad de habitantes, mayor posibilidades de contar con buenos exponentes en alguna rama aunque, claro, eso no te asegura nada.

Realmente quedé sorprendido del punto de vista chileno de la realidad deportiva argentina.

Me encantaría pensar que sí existe una política nacional deportiva pero, desgraciadamente tengo que centrarme en la idea de que estos periodistas decían cualquier cosa.

¿En cuántos otros temas tendrán, en el exterior, una visión errónea sobre la Argentina?

Mer de noms

Monday, October 1st, 2007

A la hora de componer letras de temas, existen autores que tienden a centrar su obra en algún tipo de tema. Algunos componen siempre sobre amor; algunos, sobre guerra; otros, sobre temas personales, etc. Al analizar esas letras, uno se da cuenta cuales son los temas que más le fascinan a cada uno de ellos.

Les Claypool, para quienes no lo conocen, es un músico estadounidense que ha sido reconocido por ser fundador de Primus y estar al frente de múltiples proyectos paralelos como Sausage, Les Claypool And The Holy Mackerel, Oysterhead, Colonel Les Claypool’s Fearless Flying Frog Brigade, Les Claypool’s Frog Brigade, Colonel Les Claypool’s Bucket Of Bernie Brains y últimamente como solista. Si, los nombres de sus bandas son una ensalada de frutas… :)

Una de las características de este compositor, cantante y bajista, aparte de su forma tan particular de cantar y su manera tan compleja de tocar el bajo, es el nombre que le da a sus temas. Su manía: utilizar nombres propios. Si, increíblemente a lo largo de sus ya casi 20 años en la música, proliferan los temas con nombres de personas (John, Bob, etc.) o pseudo-nombres (Mr. Knowitall, algo así como Señor Sabelotodo). Sin dudas, Claypool le da a sus bandas una identidad única que hace que ante los primeros compases uno ya sea que es alguna banda de él. Bueno, además sus temas hablan casi siempre de una persona y eso queda reflejado en el título de éstos.

Para muestra, un botón:

  • John The Fisherman
  • Tommy The Cat
  • Harold Of The Rocks
  • Mr. Knowitall
  • You Can’t Kill Michael Malloy
  • Sathington Willoby
  • Sgt. Baker
  • Jerry Was A Race Car Driver
  • Sathington Waltz
  • My Name Is Mud
  • Bob
  • Mr. Krinkle
  • Hail Santa
  • Professor Nutbutter’s House Of Treats
  • Mrs. Blaileen
  • Wynona’s Big Brown Beaver
  • Captain Shiner
  • The Return Of Sathington Willoughby
  • Bob’s Party Time Lounge
  • Arnie
  • Electric Uncle Sam
  • Natural Joe
  • Mary The Ice Cube
  • The Last Superpower aka Rapscallion
  • My Friend Fats
  • Calling Kayle
  • George E. Porge
  • El Sobrante Fortnight
  • Me And Chuck
  • Carolina Rig
  • David Makalaster
  • David Makalaster II
  • Buckethead
  • Junior
  • Scott Taylor
  • Vernon The Company Man
  • Iowan Gal
  • Oz Is Ever Floating
  • Mr. Oysterhead

Y eso que he dejado afuera temas en donde se nombre a alguien sin usar un nombre propio, como por ejemplo Granny’s Little Yard Gnome, Grandad’s Little Ditty, Natural Boy o The Pressman.

Extraño…

Precio

Thursday, September 20th, 2007

Sabemos que la sociedad en la que vivimos tiene muchas falencias, muchas necesidades sin colmar, muchos errores difíciles de corregir. Cada uno de esos cambios que pedimos o anhelamos son extremadamente difíciles de conseguir debido a que, en líneas generales, la sociedad se mueve como un burro frente a una zanahoria: tiene un objetivo personal y lo que está alrededor no importa. Por otro lado tenemos un amor propio que no nos permite ver nuestros errores y, claro está, cuando alguien nos los muestra, reaccionamos de manera negativa. Y… es obvio. A nadie le gusta que le estén diciendo que uno está equivocado o que su punto de vista es tan sólido como el Titanic.

Sin embargo, a veces pienso que algunos de los grandes males que tiene la sociedad son, inconscientemente, culpa de cada uno de nosotros. Somos, con nuestras palabras y nuestras acciones, un caldo de cultivo para ciertas actitudes que repercuten de manera negativa en la sociedad.

¿Qué quiero decir con ésto? Sabemos que la sociedad tiene sus falencias y sus manchas y sabemos que mucha gente actúa como no debería hacerlo. Uno de los problemas que enfrentamos como parte de la sociedad es que tendemos a aceptar ciertas actitudes y considerarlas como normales. Claro… luego nos quejamos cuando alguien tiene una actitud de ese tipo.

Ejemplos para explicar esto hay muchos, pero voy a hacer incapié en uno. Hay una frase muy usada por la gente a la hora de intentar explicar ciertas actitudes comerciales.

Todo el mundo hace todo por dinero. Toda persona tiene un precio. Sólo hay que encontrarlo.

Si, una frase de mierda a la cual muchos me dirán: “pero es verdad, todos tenemos un precio”.

¿Saben lo que pasa? Esta frase no la dicen con el tono “que mal que está hacer todo por dinero”, sino que la dicen con el tono “el mundo es así, querido, a bancársela”. Cuando como sociedad nos quejamos de los gobernantes que nos meten la mano en el bolsillos, de los sindicalistas que hacen sus negocios, de los secuestradores que nos joden la vida por plata o algunos empresarios que ponen en riesgo nuestras vidas sólo por dinero, no nos damos cuenta que esa frase es la justificación de sus actos. ¿Quieren políticos honestos? ¿Por qué? Según esa frase, que recién ustedes pensaron que es correcta, está bien que un político haga sus negocios por plata o que un empresario perjudique a todo un pueblo para obtener más ganancias en su empresa. Todo el mundo hace las cosas por dinero. Todos tienen un precio.

En cuanto alguien dice: “no, yo no tengo precio”, intentando demostrar una forma de ser, enseguida te responden “todos tienen un precio”, intentando decirte que todos somos una mierda que seguimos a la zanahoria y que el resto nos chupa un huevo. Es más, cada vez más gente “aprendió” esa frase y la repite como loro sin saber las consecuencias indirectas que trae.

-¿Harías [inserte-aquí-un-acto-de-dudosa-moralidad]?
-Y… depende cuanto haya.

¿Se dan cuenta? Esa frase (mitad en chiste, mitad “si es negocio, agarro viaje”) está plagada de todo eso que no queremos que nos hagan a nosotros. En cuanto la conversación es:

-¿Harías [inserte-aquí-un-acto-de-dudosa-moralidad]?
-No.
-¿Y por [ingrese aquí un monto de dinero]?
-Tampoco.
-Dale, todos tenemos un precio.

… la gente no te cree o te considera un tarado.

Yo propongo que cambiemos la frase a:

Todo el mundo que tiene una moral cuestionable hace todo por dinero. Toda persona débil y con con pocos escrúpulos tiene un precio. Sólo hay que encontrarlo.

De esta manera dejaríamos en evidencia a cada uno que intentente justificar acciones de este tipo.

Claro, alguien me dirá que hay personas que tienen necesidades y que, debido a éstas, tienen que hacer cualquier cosa por dinero. Es totalmente comprensible. Pero, lo más triste, es que esta frase no la repiten los linyeras… la repiten personas de clase media para arriba y que son capaces de muchas cosas “feas” con tal de ganar dinero.

¿Cambiar una forma de hablar cambia a una sociedad? No, para nada. Cambiar de actitudes cambia a las sociedades.

Cambio

Saturday, September 8th, 2007

Digo yo… luego de la espectacular victoria de Los Pumas sobre Francia en el mundial de rugby, que demostró una vez más el concepto de “la garra puma”, ¿qué les parece si echamos a los jugadores de la selección de fútbol por amargos y hacemos que Los Pumas jueguen en lugar de ellos?

Por lo menos, van a poner más huevos.

Basile, ¡teléfono!

Cruzar o no cruzar, pt. 2

Friday, July 20th, 2007

Si, continúo confirmando la teoría que comenté en el post de ayer.

Hoy caminé por la vereda impar muy tranquilo. Cada tanto miraba para la vereda par y ésta era un mar de gente.

Rarezas del mundo…

Cruzar o no cruzar

Thursday, July 19th, 2007

Hace algunos días que nos mudamos con la empresa de edificio. Un movimiento de un par de cuadras que me permite no hacer combinaciones en el subte. De esta manera, mi viaje matutino que se basaba en tres cuadras a pie, siete estaciones del subte A, una caminata para hacer la combinación, cuatro estaciones del subte C y tres cuadras más a pie se transformaron en tres cuadras a pie, diez estaciones del subte A y siete cuadras más a pie (si… parece más, pero tardo menos que antes).

Lo extraño se produce cuando camino desde Plaza de Mayo hasta la oficina. Lo hago por la calle 25 de mayo, desde su nacimiento en Rivadavia. Es increíble la diferencia de volumen de peatones que hay entre la vereda par de la vereda impar. Acá es donde alguien puede pensar lo aburrido que puedo estar al caminar… y bue… ;)

Hace algunas semanas que nos mudamos ya, y todas las mañanas hago la misma prueba. Camino las siete cuadras por la vereda par y al dia siguiente hago las mismas siete cuadras por al vereda impar. La diferencia es notable. Por la vereda par la gente se amucha, camina lento, se empuja, algunas se bajan a la calle para poder pasar. Por la vereda impar uno camina muy tranquilo. Hay menos personas y no es necesario bajar a la vereda para sobrepasar a alguien.

¿A qué se deberá esto? ¿Casualidad? ¿La vereda par es más angosta que la impar? ¿Muchos, como yo, salen del subte y la vereda en la cual “caen naturalemente” es en la par? ¿El mundo está inclinado? ¿Estoy desvariando?

No se…

La contradicción de la intolerancia

Thursday, July 5th, 2007

Manifestación que pasa cerca de una de las oficinas de uno de los clientes en donde trabajo. El comentario generalizado de la “gente bien” que trabaja en estas oficinas es: “estos negros de mierda que quieren ganar plata sin trabajar”. Algunas de las personas que emiten semejante opinión las veo todos los días en estas oficinas.

Me guardo a silencio.

Pasan las horas y los días, los temas van y vienen. Finalmente llega el momento en donde la lógica de una persona entra en un laberinto sin salida.

La charla se basaba en el cansancio diario, las pocas ganas de trabajar, etc. Una de las personas arriba detalladas dice:

- Ah… que ganas de ganarme un Loto para largar todo.

Me es imposible contenerme.

- Che, hace unos días te quejabas de “los negros de mierda que quieren ganar plata sin trabajar”. Sin embargo hoy estás pidiendo que te regalen plata sin trabajar.
- ¿Qué?
- Digo… Según vos, está mal lo que hacen “esos negros”, pero vos hacés los mismo: querés que te regalen la plata sin trabajar. Ponete de acuerdo, che.
- Es diferente.
- Claro… la mayoría de ellos reclaman para poder tener un ingreso… y vos te quejás de gordo, nomás. Esa es la diferencia.
- Pero ellos no trabajan, yo si.
- Sin embargo los dos reclaman. Unos reclaman un plato de comida y otros dormir en una cama más cómoda. Por lo menos tenés el ombligo siempre limpito…
- Lo que pasa es que…
- No, no… no es necesario que me expliques tu punto de vista. Es claro como el agua.

Género

Tuesday, June 19th, 2007

Algo me sigue sin cerrar. En la campaña política de Macri, los carteles dicen “Va a estar bueno Buenos Aires”.

¿Por qué “bueno” en masculino? Buenos Aires, ¿es masculino o femenino? ¿No es LA ciudad? ¿No debería ser “buena”? ¿O se usa otro sustantivo para Buenos Aires?

Gardel, allá por la década del ‘30, cantaba “Mi Buenos Aires querido”… Es decir, ¿no debería ser “Mi Buenos Aires querida”?

¿Cuál es el sustantivo que se usa para acompañar a Buenos Aires y ponerle género? ¿Ciudad, Distrito, Pueblo… ?

No entiendo…

Un dique de papel

Thursday, May 24th, 2007

Según esta nota, McDonald’s en el Reino Unido está pidiéndole a la gente que firme un petitorio para que el diccionario de Oxford cambie la definición de la palabra “McJob”, la cual está definida como “un trabajo mal pagado, carente de estímulos y con pocas perspectivas de futuro“.

Según la gente de McDonald’s, la definición debería cambiar a “trabajo estimulante y gratificante, que ofrece serias oportunidades para progresar profesionalmente y proporciona habilidades para toda la vida“.

No se como será en el Reino Unido, pero les puedo decir que en Argentina, las personas que conozco que han trabajado en McDonald’s no ven para nada a éste como un “trabajo estimulante y gratificante“. Es decir, hacer una hamburguesa, pelearse con los clientes que se quejan que los pedidos tardan mucho, pasar el lampazo o limpiar baños no lo veo como algo que alguien haga por gusto o amor a la camiseta, sino más bien como un “no me queda otra”.

Por otro lado, ¿cuántas personas que trabajaron en esta empresa han podido “progresar profesionalmente“?

Eso si, definitivamente “proporciona habilidades para toda la vida“. Siempre es bueno saber hacerse una hamburguesa con dos puntitos de mayonesa…

Digo yo, el vox populi va más allá de las artificios que pueda intentar realizar una empresa para que la gente cambie de parecer. ¿No sería más fácil que cambien la imagen de la empresa con hechos y no con campañas absurdas?

Acá les paso dos “nuevas palabras”:

McMorfi: comida que, según decía la propaganda, era abundante y saludable, pero que al sentarte a la mesa te diste cuenta que es paupérrima y, encima, en varios años tu cuerpo va a empezar a sufrir las consecuencias.

McBoss: persona con cargo ejecutivo que, como no sabe qué hacer para mejorar la imagen de la empresa en la cual trabaja y cambiar el pensamiento general del público, decide “obligarnos” a usar palabras con otros términos. Ah… y seguro que también le debe dar un poco de vergüenza cuando dice dónde trabaja…

Error

Thursday, May 24th, 2007

Las leyes, por lo menos en Argentina, aunque creo que en muchos países es igual, se basan en un postualdo que, a mi entender, es falso.

Primero se da la definición de “Persona física” y “Persona jurídica”. Luego se define: “Todas las personas son iguales”.

No, cráneos, una persona física NO es igual a una persona jurídica. Las pruebas abundan.

“Basarse en postulados falsos nos llevan a conclusiones falsas.”

Otro color, el mismo olor

Thursday, April 26th, 2007

En Argentina, el Banco Río cambió de nombre (¿de manos?) y ahora se llama Santander Río. Obviamente están a toda pompa hablando del gran beneficio que tenemos sus clientes (incluso los “obligados”, como yo) de este cambio. Sito textual de la carta de presentación:

Santander Río forma parte de Santander, uno de los bancos más grandes del mundo por capitalización bursátil y la primera entidad financiera en cantidad de sucursales a nivel mundial, con más de 10.600 en dos continentes. Avalado por 150 años de trayectoria, con presencia en más de 40 países y con 69 millones de clientes, Santander afirma su liderazgo a nivel internacional.

¡A la perinola!, dije, ¡que cantidad de pergaminos que tiene este banco!.

En otro de los folletos que trae dicha correspondencia dice:

Ningún accionista de capital extranjero responde por las operaciones del banco, en exceso de su integración accionaria.

Je, je… es decr que todo el aval que tiene este banco: tamaño, capitalización bursátil, sucursales, años de trayectoria, presencia y clientes, no sirven de nada si, por ejemplo, se viene un corralito como el del 2001 o si el banco quiebra.

La ecuación es simple.

[SUPOSICIÓN ON]

El banco de acá tiene ganancias que distribuye en parte entre los accionistas de acá (cinco gatos locos que cobran miserias) y la mayor parte de las ganancias se transfieren (como otros conceptos) a entidades extranjeras. Si el banco quiebra la cantidad de accionistas extranjeros que tiene la entidad en el país es casi nula. Que te pague Montoto.

[SUPOSICIÓN OFF]

Es decir: somos el mismo ente sin cara que te va a chupar todo el dinero posible y si nos vamos a la lona, no va a haber nadie que te pague un sólo centavo.

Definición de marketing: El arte de la mentira.

PD: disculpen si esto molesta a alguien, pero hace 5 años algunas personas jurídicas estafaron a muchísimas personas físicas. El que se quemó con leche, ve una vaca y llora…

Delitos

Thursday, April 26th, 2007

¿Alguien me puede explicar algunas cosas que no entiendo de la “Justicia” argentina?

Hacer algo inconstitucional, ¿es ilegal? Siendo que la Consitución es la “Ley Magna” imagino que si, ¿no?

Según esta nota, declararon inconstitucionales los indultos a Massera y Videla lo cual me parece algo excelente (como siempre, la caca tiene que estar en el inodoro).

Me pregunto, la persona que FIRMÓ el decreto, ¿no debería ser juzgada por cometer un delito? Es decir, Carlos Saúl I (no digo el apellido para que no se me caiga la página), ¿no debería ser juzgado por cometer un delito TAN grave como realizar un acto inconstitucional?

¿Yo puedo hacer algo inconstitucional y que nadie me juzgue?

No sé, pregunto desde la ignorancia.

Tomate el 98 en Once…

Wednesday, April 25th, 2007

Según ésta nota descubrieron un planeta “habitable” a “sólo” 20 años luz de distancia.

20 años luz…

Un año luz = 299792 km/s

Si la luz recorre en un año 9454240512000 kilómetros, significa que este planeta está a 189084810240000 kilómetros de distancia. Si tuvieramos una nave espacial que viajara a 100000 km/h (una barbaridad de velocidad hoy en día) haríamos el viaje en 1890848102.4 horas, es decir, 78785337.6 días, es decir 215850.24 AÑOS!!!!!

Casi 216000 años para llegar a él.

Ufa… me voy a tener que bancar vivir en este planeta nomás!