Grito de alegría encubierta
Hoy tenía agendada una reunión con un cliente. Son de esas reuniones que no me gusta tener. Entre la gran cantidad de trabajo y el malhumor por esa reunión, el día se estaba haciendo pesado de llevar.
Me llega un mail del cliente en cuestión que dice que se suspende la reunión, me pide perdón y que la misma se va a reagendar.
Respondo el mail y la primera palabra que escribo es “Excelente!!!!!”… Je, je… Borro la palabra mientras pienso que casi demostré por mail que estaba feliz y contento de dicha suspensión.
Ya más serio, cambié el texto por un “No hay problema. Avisame de la nueva fecha… ” y bla, bla, bla…
Casi, casi…


