Archive for September, 2007

Un gran trabajo

Saturday, September 29th, 2007

Hay cosas que a veces valen la pena comentar. En este caso les recomiendo el trabajo de un amigo de la casa: Disconnect.

Su pasión es tomar temas y películas que le gustan y hacer un video que mezcle ambos. Tomen en cuenta que esto está realizado como un hobby y no de manera profesional, sin embargo los resultados son asombrosos.

Cuando tengan un rato, péguenle una mirada.

Tiempos

Wednesday, September 26th, 2007

17 horas seguidas de trabajo…

5 horas de sueño…

Así no hay cuerpo que aguante…

Color

Friday, September 21st, 2007

Sabemos que los algunos medios de transporte públicos proveen a ciertas personas permisos para poder viajar “sin comprar el pasaje”. De esta manera hay gente que cuenta con alguna credencial que les permite pasar sin necesidad de abonar importe alguno. La modalidad es bastante conocida por todos: mostrás la credencial y te dejan pasar. Simple.

Hoy a la mañana me tomé el subte como todos los días para ir a trabajar. Mientras bajo la escalera veo un chico de unos 20 años que muestra una de estas credenciales a los empleados que estaban en la boletería y luego pasa por la puerta que se usa para la salida de emergencia para quedarse parado en el andén, ahí a dos metros, esperando el subte. Al parecer mostró muy rápido la credencial porque un empleado de Metrovías salió disparado como si le hubieran matado a la madre al grito de “pará! pará!”. Otro empleado salió corriendo tras él mientras el policía que estaba en la estación casi se le tiró encima al pibe para detenerlo.

El pobre flaco no entendía nada. El policía lo agarraba del brazo mientras los tres le pedían que se vaya del andén. La cara de susto del pibe daba pena. Sacó entre sus cuadernos la credencial que había mostrado mientras estas tres personas lo seguían “invitando” a abandonar el andén. El pibe, tranquilo, seguía mostrando su credencial hasta que uno de los empleados de Metrovías tomó la credencial y la vió…

No sé que decía la misma ya que no la leí, pero rápidamente lo soltaron, le devolvieron la credencial y lo dejaron en paz para que viajara.

Seguramente el flaco debió haber sido más claro a la hora de mostrar la misma pero… ¿a qué no adivinan por qué lo detuvieron y lo trataron de esa manera?

Si, si… el chico es negro y su ropa, aunque prolija, mostraba que no era ni muy buena ni muy nueva. Algo así como una persona que tiene que vestirse “bien” pero no cuenta con ropa acorde, entonces hace lo que puede. Y en este caso se notaba las buenas intenciones.

Más allá de dichos comentarios “visuales” y absolutamente inútiles, está claro que al flaco se le tiraron encima porque “tenía pinta rara”.

Digo yo, ¿era necesario semejante circo? Del policía nada nos sorprende. Poseen una única forma de pensar chata y discriminatoria (y si existe algún policía bueno, lo siento, sus compañeros se esfuerzan en hacer que su imagen sea mala). Y los empleados de Metrovías, en lugar de abalanzarce sobre el pibe, hubieran ido mucho más relajados a pedirle que muestre la credencial, ya que se notaba que no tenía intenciones de escaparse (además, ¿a dónde te vas a escapar cuando entrás a un andén del subte?),

Es obvio como somos, ¿no? Somos una mierda como sociedad. Vemos a alguien que “no nos gusta” y cruzamos la calle, caminamos más rápido, miramos para atrás para ver si nos siguen, etc.

Y si sos “negrito” seguro que la policía y la gente (noten como diferencié entre ambos ;) ) te van a mirar con cara de asco o te van a detener porque presumimos que sos culpable.

Si, una mierda…

Precio

Thursday, September 20th, 2007

Sabemos que la sociedad en la que vivimos tiene muchas falencias, muchas necesidades sin colmar, muchos errores difíciles de corregir. Cada uno de esos cambios que pedimos o anhelamos son extremadamente difíciles de conseguir debido a que, en líneas generales, la sociedad se mueve como un burro frente a una zanahoria: tiene un objetivo personal y lo que está alrededor no importa. Por otro lado tenemos un amor propio que no nos permite ver nuestros errores y, claro está, cuando alguien nos los muestra, reaccionamos de manera negativa. Y… es obvio. A nadie le gusta que le estén diciendo que uno está equivocado o que su punto de vista es tan sólido como el Titanic.

Sin embargo, a veces pienso que algunos de los grandes males que tiene la sociedad son, inconscientemente, culpa de cada uno de nosotros. Somos, con nuestras palabras y nuestras acciones, un caldo de cultivo para ciertas actitudes que repercuten de manera negativa en la sociedad.

¿Qué quiero decir con ésto? Sabemos que la sociedad tiene sus falencias y sus manchas y sabemos que mucha gente actúa como no debería hacerlo. Uno de los problemas que enfrentamos como parte de la sociedad es que tendemos a aceptar ciertas actitudes y considerarlas como normales. Claro… luego nos quejamos cuando alguien tiene una actitud de ese tipo.

Ejemplos para explicar esto hay muchos, pero voy a hacer incapié en uno. Hay una frase muy usada por la gente a la hora de intentar explicar ciertas actitudes comerciales.

Todo el mundo hace todo por dinero. Toda persona tiene un precio. Sólo hay que encontrarlo.

Si, una frase de mierda a la cual muchos me dirán: “pero es verdad, todos tenemos un precio”.

¿Saben lo que pasa? Esta frase no la dicen con el tono “que mal que está hacer todo por dinero”, sino que la dicen con el tono “el mundo es así, querido, a bancársela”. Cuando como sociedad nos quejamos de los gobernantes que nos meten la mano en el bolsillos, de los sindicalistas que hacen sus negocios, de los secuestradores que nos joden la vida por plata o algunos empresarios que ponen en riesgo nuestras vidas sólo por dinero, no nos damos cuenta que esa frase es la justificación de sus actos. ¿Quieren políticos honestos? ¿Por qué? Según esa frase, que recién ustedes pensaron que es correcta, está bien que un político haga sus negocios por plata o que un empresario perjudique a todo un pueblo para obtener más ganancias en su empresa. Todo el mundo hace las cosas por dinero. Todos tienen un precio.

En cuanto alguien dice: “no, yo no tengo precio”, intentando demostrar una forma de ser, enseguida te responden “todos tienen un precio”, intentando decirte que todos somos una mierda que seguimos a la zanahoria y que el resto nos chupa un huevo. Es más, cada vez más gente “aprendió” esa frase y la repite como loro sin saber las consecuencias indirectas que trae.

-¿Harías [inserte-aquí-un-acto-de-dudosa-moralidad]?
-Y… depende cuanto haya.

¿Se dan cuenta? Esa frase (mitad en chiste, mitad “si es negocio, agarro viaje”) está plagada de todo eso que no queremos que nos hagan a nosotros. En cuanto la conversación es:

-¿Harías [inserte-aquí-un-acto-de-dudosa-moralidad]?
-No.
-¿Y por [ingrese aquí un monto de dinero]?
-Tampoco.
-Dale, todos tenemos un precio.

… la gente no te cree o te considera un tarado.

Yo propongo que cambiemos la frase a:

Todo el mundo que tiene una moral cuestionable hace todo por dinero. Toda persona débil y con con pocos escrúpulos tiene un precio. Sólo hay que encontrarlo.

De esta manera dejaríamos en evidencia a cada uno que intentente justificar acciones de este tipo.

Claro, alguien me dirá que hay personas que tienen necesidades y que, debido a éstas, tienen que hacer cualquier cosa por dinero. Es totalmente comprensible. Pero, lo más triste, es que esta frase no la repiten los linyeras… la repiten personas de clase media para arriba y que son capaces de muchas cosas “feas” con tal de ganar dinero.

¿Cambiar una forma de hablar cambia a una sociedad? No, para nada. Cambiar de actitudes cambia a las sociedades.

El alma con sabor

Friday, September 14th, 2007

¿Puede haber algo más frustrante que tener la posibilidad de elegir un bombón de una caja de bombones y que, luego del análisis visual en busca de “el más rico”, uno muerde y se da cuenta que el mismo es un bloque sólido de chocolate?

¿Para qué hacen bombones SIN relleno? ¿No saben que la gente dice para sus adentros “ufa, que bombón de mierda”?

Señores fabricantes de bombones: los mismos SIEMPRE deben tener algún relleno cautivador que genere que el sabor del chocolate que lo rodea se mezcle con el interior, el cual puede ser frutal, menta o incluso alguna pasta de chocolate de otra variedad.

Pero un bloque de chocolate duro, que se hace más duro si la caja viene de la heladera, es un punto negativo.

Yo propongo que, si los bombones con licor son diferenciados con vivos papelitos de colores, los bombones duros y uniformes, sean identificados con otro papelito (en este caso, claro está, opaco y triste). De esta manera podremos: primero, disfrutar de los bombones ricos y dejar para el final esos despreciables bloques de chocolate sin alma.

Gracias.

Cambio

Saturday, September 8th, 2007

Digo yo… luego de la espectacular victoria de Los Pumas sobre Francia en el mundial de rugby, que demostró una vez más el concepto de “la garra puma”, ¿qué les parece si echamos a los jugadores de la selección de fútbol por amargos y hacemos que Los Pumas jueguen en lugar de ellos?

Por lo menos, van a poner más huevos.

Basile, ¡teléfono!

Grito de alegría encubierta

Thursday, September 6th, 2007

Hoy tenía agendada una reunión con un cliente. Son de esas reuniones que no me gusta tener. Entre la gran cantidad de trabajo y el malhumor por esa reunión, el día se estaba haciendo pesado de llevar.

Me llega un mail del cliente en cuestión que dice que se suspende la reunión, me pide perdón y que la misma se va a reagendar.

Respondo el mail y la primera palabra que escribo es “Excelente!!!!!”… Je, je… Borro la palabra mientras pienso que casi demostré por mail que estaba feliz y contento de dicha suspensión.

Ya más serio, cambié el texto por un “No hay problema. Avisame de la nueva fecha… ” y bla, bla, bla…

Casi, casi…