La tecnología al servicio de la ignorancia
Caminaba por esta ciudad (como escuché ayer, por esta desordenada ciudad… bien, Oski
) y me cruzo con un grupo de señoras de cuarenta y tantos. La única frase que logro escuchar es:
… la maestra le pide que lean un libro y el caradura, en lugar de hacerlo, se baja el resumen de Internet…
Claro… Internet tiene muchas cosas buenas… y muchas malas. ¿Cómo hacer, como maestra o profesora, para hacer que Internet sea una fuente de información y educación para un chico y, al mismo tiempo, evitar que esta tecnología le ahorre estudiar?
Por ahí había leído que en muchos colegios se le pedían a los alumnos trabajos prácticos impresos y los chicos buscaban textos de internet, hacían “copy-paste” y entregaban. Luego, muchas maestras y profesoras se dieron cuenta y decidieron que todo trabajo práctico sea manuscrito para que, por lo menos, si el chico copia de Internet algún texto, tenga que leerlo mientras lo hace.
Recuerdo que en la facultad, mientras cursaba una materia llamada Seguridad Informática, teníamos que realizar un trabájo práctico. Cada grupo tenía un tema diferente que investigar el cual, luego de aprobado, servían como base de estudio para los parciales y finales de todo el curso. Cada trabajo tenía unas 200 páginas. Eran siete grupos, con lo cual tenías unas 1400 páginas para estudiar. Desmoralizante.
Lo extraño de todo esto fue que, el día que el profesor daba las notas de los trabajos prácticos. Grupo número 1, un siete; Grupo número 2, un cinco, etc. Llegó a uno de los grupos y le dijo algo así como:
-Están desaprobados.
-¿Por qué?-saltó uno de los integrantes.
-Página 32, el tercer párrafo está extraído literalmente de www.[blablabla].com.ar. Desde la página 72 hasta la 80 es un copy-paste de tal página web.
Y así… claro, vaya a saber como hizo el profesor para darse cuenta de semejante copia de información tan descarada. Y es obvio que una maestra en la primaria o en la secundaria no va a hacer semejante análisis para desaprobar a un chico por “copiarse”.
Ahora, ¿cómo hacer para evitar que un chico lea un resumen de un libro escrito por “Don Anónimo” en lugar de leer el libro original?
Difícil, ¿no?



August 21st, 2007 at 9:16 am
La unica clave es no quedarse en el tiempo y evolucionar. COn esto me refiero a varios aspectos. Por un lado, si cada año pedimos un trabajo práctico sobre diferentes autores, disminuimos la probabilidad de encontrar miles de trabajos sobre el mismo libro. Digamos… como que ya es hora de dejar de lleer los mismos libros que en antaño (cuando yo iba al colegio).
Por otra parte, se puede canalizar la energía creadora de los alumnos aceptando el uso de copias textuales. Con dos particularidades.
1) Poner como regla la aclaración de las fuentes
2) Modernización de los profesores para evitar que su desconocimiento de las nuevas tecnologías.
Intentar evitar que ocurra es imposible. Hay que aprovechar “buen uso” de la información disponible para potenciar la creación (Ej. si estamos preparando un trabajo sobre economía y pegamos texual algunos conceptos teóricos pero la conclusión y aplicación práctica es nuestra creación, el objetivo se logró)
Saludos,