Archive for May, 2007

Una estufa en el Ártico

Monday, May 28th, 2007

Y si, la televisión nos tiene acostumbrados a mucha programación basura. Muchas luces y gritos junto con otras cientos que acciones vacías en si mismas pero con cantidades de audiencia astronómicas (Ray Bradbury fue todo un visionario en Fahrenheit 451, eh!).

Bueno, más allá de los “por qué” la gente compra “espejitos de colores”, les comento que todos los domingos a la medianoche (lunes a las 00:00) por Telefe, hay un programa, del cual se han emitido 4 capítulos, llamado “Ver para leer”. Un MUY ameno programa de literatura conducido por Juan Sasturain en donde, en cada capítulo, se plantea una pequeña historia la cual, a medida que se va desarrollando, va mostrando libros de distintos géneros, con información del autor y otros títulos conocidos del mismo. Además, se comentan títulos interesantes que pueden ser encontrados en la mesa de saldos por precios accesibles y cada programa cuenta con un invitado al cual se le hace un pequeño reportaje y otro el cual recomienda su libro de cabecera.

Si quieren ver más sobre el mismo, entren a http://www.verparaleer.speedy.com.ar/

Un lindo programa. Algo así como una aspirina entre tanto dolor de cabeza.

Un dique de papel

Thursday, May 24th, 2007

Según esta nota, McDonald’s en el Reino Unido está pidiéndole a la gente que firme un petitorio para que el diccionario de Oxford cambie la definición de la palabra “McJob”, la cual está definida como “un trabajo mal pagado, carente de estímulos y con pocas perspectivas de futuro“.

Según la gente de McDonald’s, la definición debería cambiar a “trabajo estimulante y gratificante, que ofrece serias oportunidades para progresar profesionalmente y proporciona habilidades para toda la vida“.

No se como será en el Reino Unido, pero les puedo decir que en Argentina, las personas que conozco que han trabajado en McDonald’s no ven para nada a éste como un “trabajo estimulante y gratificante“. Es decir, hacer una hamburguesa, pelearse con los clientes que se quejan que los pedidos tardan mucho, pasar el lampazo o limpiar baños no lo veo como algo que alguien haga por gusto o amor a la camiseta, sino más bien como un “no me queda otra”.

Por otro lado, ¿cuántas personas que trabajaron en esta empresa han podido “progresar profesionalmente“?

Eso si, definitivamente “proporciona habilidades para toda la vida“. Siempre es bueno saber hacerse una hamburguesa con dos puntitos de mayonesa…

Digo yo, el vox populi va más allá de las artificios que pueda intentar realizar una empresa para que la gente cambie de parecer. ¿No sería más fácil que cambien la imagen de la empresa con hechos y no con campañas absurdas?

Acá les paso dos “nuevas palabras”:

McMorfi: comida que, según decía la propaganda, era abundante y saludable, pero que al sentarte a la mesa te diste cuenta que es paupérrima y, encima, en varios años tu cuerpo va a empezar a sufrir las consecuencias.

McBoss: persona con cargo ejecutivo que, como no sabe qué hacer para mejorar la imagen de la empresa en la cual trabaja y cambiar el pensamiento general del público, decide “obligarnos” a usar palabras con otros términos. Ah… y seguro que también le debe dar un poco de vergüenza cuando dice dónde trabaja…

Error

Thursday, May 24th, 2007

Las leyes, por lo menos en Argentina, aunque creo que en muchos países es igual, se basan en un postualdo que, a mi entender, es falso.

Primero se da la definición de “Persona física” y “Persona jurídica”. Luego se define: “Todas las personas son iguales”.

No, cráneos, una persona física NO es igual a una persona jurídica. Las pruebas abundan.

“Basarse en postulados falsos nos llevan a conclusiones falsas.”

Testament en Argentina: 29 de abril

Monday, May 14th, 2007

Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii……………

Salí de casa un rato antes de las seis y media de la tarde. Tenías varios colectivos para tomarme y terminé subiendo el primero que se me cruzó: el 2. Llegué al teatro un ratito antes de las siete de la tarde. Las puertas abrían a las seis, lo cual me hizo imaginar que parte del público estaba dentro. ¿Qué hago?, me pregunté, ¿entro de una o espero? No sabía muy bien qué esperar, pero me quedé ahí enfrente “haciendo tiempo”. Durante la espera, en la cual me preguntaron unas siete u ocho veces si tenía entradas para vender, me crucé con un viejo conocido que hacía mil que no veía: Peter. ¡Wow, Peter! Hace mil que no te veía… y estás igual. Fiel a tus chapas, como debe ser :) .

Luego de estar ahí unos quince minutos, decidí entrar por lo menos para escuchar algo de música. Me mandé a la puerta y entré sin esperas. Nunca había estado en el Teatro de Flores y quedé sorprendido. Un lindo lugar con forma cuasi-circular muy bien ambientado. El sector central, un poco más abajo que el resto, permitía que los que estuvieran en la periferia vieran sin problemas. Incluso había un primer piso para mirarlo más tranquilo aún. El lugar, a semi-oscuras, estaba en un 80% lleno (y faltaban más de dos horas para que tocara Testament).

Supuestamente antes de Testament tocaron cuatro bandas: Coalission, Serpentor, Mastifal y Krisiun (esta última, brasilera). Yo llegué en medio del show de Serpentor. Es bastante complicado para mi evaluar a estas bandas. En las tres que vi se notaba mucha coordinación entre los integrantes lo cual denotaba en muchas horas de ensayo pero, la verdad, este tipo de bandas thrash/death metal me saturan.

¿Saben qué? Cada día comprendo más el por qué estos géneros prácticamente se agotaron a principios de la década del 90. Uno ve a estos grupos tan aceitados, tocando rápido, grave, llenos de cambios de ritmo, cortes, etc. y lo que termino escuchando son las mismas ideas de hace 20 años vueltas a explotar una y otra vez. No digo que toquen los mismos riff’s, sino que muchas veces los arreglos se vuelven obvios. Los bateristas, flacos que se nota que tocan bien, hacen los mismos rulos, los mismos juegos de bombos, los mismos cortes. Si hay un medio tiempo, lo tocan con el raid en lugar de usar el hi-hat; y ese medio tiempo, si se repite en más de una vuelta, en la segunda vuelta repiquetean con el doble bombo. Clásico. Los guitarristas, enfrascados en su sonido, afinan lo más grave que les dan las cuerdas. Machacan riff’s los cuales, por momentos se vuelven difíciles más por la velocidad que por la complejidad en sí. Los solos, que se asemejan más a los de Kerry King que a los de Marty Friedman, muestran “lo-rápido-que-tocan” por sobre “las-buenas-ideas”. Los bajistas cumplen, nada más, y los cantantes… bueno, los cantantes son una nota aparte. En este estilo las voces graves, oscuras y en muchos casos dejando de lado algún tipo de melodía, son una constante.

Claro, estos chicos, que hacen un excelente trabajo en base a su objetivo, noto que están demasiados enfocados en recrear una imagen y una pose que tiene 25 años de antigüedad. Uno ve a los guitarristas, bajistas y cantantes poniendo la misma pose “de malos” que sus héroes musicales e incluso utilizan los mismos logos (¿por qué las bandas de Death Metal tienen que tener logos inentendibles y siempre una estrella invertida?), lo cual no me parece mal, pero me suena a mala copia. ¿Se imaginan una banda tocando temas del estilo de los Rolling Stones y vestidos como éstos a mediados de los ‘60? ¿Cómo? ¿Los Ratones Paranoicos? Je… Además, ¿es necesario que los cantantes le hablen al público con la misma voz gutural con la que cantan? Minutos después todos íbamos a escuchar a Chuck Billy, cantante de Testament, hablarle al público con su voz de todos los días (aguda y graciosa como pocas) sin importar si eso lo hacía más heavy o no.

Bue… Como decía, las bandas muy ajustadas, pero nada, creo yo, que trascienda. Alguien me dirá: pero Testament hace algo similar a lo que hacen estas bandas. Si, es cierto, pero Testament lo hizo, al igual que Slayer, Metallica, Anthrax y Megadeth, hace 25 años atrás. Le dieron una vuelta de tuerca al Heavy Metal de esa época y crearon un estilo nuevo (o casi). Pero bueno, gustos son gustos, decía una vieja… ;)

Tal vez, tantos años escuchando este tipo de bandas (creo que en 1987 empecé a prestarle atención) hizo que en un momento notara que todo era casi lo mismo. Casi como la selección natural de la que hablaba Darwin, quedaron en mi corazón las que tenían algún rasgo que considero diferente al resto; resto el cual quedó en la nada.

Ah… Me olvidaba. Cuando el cantante de Krisiun dijo que Quilmes era la mejor cerveza y todo el mundo aplaudió el “cumplido”, les recuerdo que Quilmes es una empresa brasilera… ;)

Luego de ver estas bandas, llegó el momento de Testament. Salí del rinconcito desde donde vi a las bandas soporte y me mandé para adelante. La espera se hizo tensa ya que la banda se retrasó un poco del horario fijado para empezar. Algunos nos amuchábamos delante para intentar ver más de cerca. Finalmente la banda, tranquilamente, tomó el escenario.

The Preacher fue el tema elegido para arrancar y la furia descargada por la banda no se detuvo así nomas. El público explotó de júbilo al verlos. Nick Barker en la batería mostraba solidez y mucha tranquilidad reproduciendo las bases que fueron grabadas años atrás y que cada uno de nosotros conocía a la perfección; Chuck Billy en la voz, con su micrófono al estilo Freddy Mercury, nos volaba los sesos con su voz mientras nos hacía sonreír con su simpatía (tiene pinta de buen tipo, ¿no?); Greg Christian en el bajo, en el día de su cumpleaños, generaba una latido firme; Eric Peterson en la guitarra (sin dudas el gran cerebro detrás de todo) nos daba unos riffs poderosos y contundentes; y el gigantesco Alex Skolnick en la otra guitarra nos revelaba que para tocar este tipo de música no es necesario poner cara de malo, ni ponerse en pose, ni nada de eso. ¿Alguien le prestó atención a su cara? Su sonrisa y sus gestos parecían de alguien que estuviera tocando un tema de Pink Floyd. Según parece, los 10 años en los cuales Alex estuvo metido dentro del Jazz han cambiado su perspectiva sobre como disfrutar la música. Incluso la manera de tocar era muy relajada; se notaba en una mano derecha que prácticamente acariciaba las cuerdas con la púa en lugar de aporrearlas. Inspirador.

Mientras tanto abajo era un caos, oscuros personajes (que en mi barrio les llamamos “tumbas”) bailaban en un pogo fervoroso junto a noveles que disfrutaban de la misma manera. Entre todos ellos estaba yo que, ya con mis 32 años, noto que ya no estoy para estos trotes. Pese a que lo disfrutaba me daba cuenta, con el correr de los minutos, que dentro de algún tiempito voy a tener que empezar a ver a los grupos desde atrás. ¿Algún día podré ver a Testament sentado en primera fila? Y bue… Ahora había que disfrutar. Mientras tanto coreabamos algunas partes de guitarra y sacábamos las primeras sonrisas de la banda.

Engancharon con The New Order, ante la arenga de Chuck que genera más adrenalina en el público, para luego enganchar con The Haunting en dónde Alex y Eric se juntan y frasean como en los viejos tiempos. ¡Mamá! ¡Que buenas versiones! La banda, que empezó sonando a algo más cercano a una bola de ruido, poco a poco mejoró el sonido y todo se empezó a aclarar.

Si hasta el momento el descrontrol se basaba en estos grandes temas de la primera época de Testament, el cuarto fue un caos de fiesta. Los primeros acordes de Electric Crown hicieron que todo el público empezara a tararear la melodía y a cantar cada estrofra del tema. ¡Cómo me gusta este tema, por Dios!

La banda no nos dió respiro durante casi una hora y media. Sins Of Ommission (muy aclamada), D.N.R. (Do Not Resuscitate), 3 Days In Darkness, Trial By Fire (qué pedazo de tema!) y Practice What You Preach (primer tema que escuché de Testament y que me llena al escucharlo), siguieron, una tras otra, dejándonos sin aliento.

En este momento del recital, Chuck nos avisa que era el cumpleaños de Greg y todos empezamos un tímido “Que los cumplas…”. Parecía que no sabíamos si cantarlo en castellano o en inglés. Finalmente, y gracias Chuck, terminamos cantándolo en inglés :)

Claro, en Testament presentar a un bajista es sinónimo de una sola cosa: Souls Of Black (para, papáran, para, papáran, para, panpanpan). Mi garganta no podía más, mis piernas no podían más, mis brazos no daban más… y para colmo de todo mi zapatilla izquierda estába a punto de morir. Lindo si me quedaba en patas, ¿no? ;) Pero por suerte no fue así.

En este punto del recital las cosas se tranquilizaron un poco para escuchar The Legacy, pero todo volvió a la normalidad cuando Into The Pit nos pasó por encima. Y ahi estábamos… into de pit. El riff del estribillo es una de las partes que más me gustan de esta banda, mi garganta ya casi no podía más..

Llegábamos al final del recital de manera muy rápida. Over The Wall, fue el último tema. Una vez más todos cantamos las melodías de guitarra y ya en el final, aplaudimos y gritamos extasiados ante esa masa de sonido.

Se vienen lo bises: Alone In The Dark (donde toda la banda extiende un poco el tema para que cantemos junto a ellos), Disciples Of The Watch (OBEY!!!!!!!!!!!!!!) y Burnt Offerings para cerrar. Fue así, una cachetada de una hora y media, sin efectivismos, sin “show”, adrenalina pura para que disfrutemos y nos vayamos arrantrándonos a casa.

Me encanta ir a los recitales… odio volver… golpeado, transpirado, cansado y sabiendo que al otro día tengo que ir a trabajar, pero contento. Testament pasó, una vez más, por Argentina, y nos brindó un show mágnifico, sólido, compacto y plagado de todo eso que los hicieron lo que son: una banda emblemática de thrash.

La máxima del show fue, a mi entender, Alex Skolnick. Un guitarrista que está un poco más allá de la banda en sí. Su idea no es poner la cara más “mala” sino tocar la música que lo acunó, disfrutando cada nota que tocaba sin importar la velocidad o lo difícil que sea. Me pregunto: En su monitor, ¿Alex tenía los instrumentos distonsionados? No, se… parecía como si escuchara su guitarra libre de efectos. Quizás…

Testament: pasaron unos 17 o 18 años desde que los escuché por primera vez y sus temas siguen llegándome donde otras bandas no llegan. Química, como le dicen…

Y mis oídos, así… sordos…

Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii……………

Absurdos

Thursday, May 10th, 2007

Anteayer terminé de leer “El proceso” de Franz Kafka. Libro raro si los hay, che! Se nota a la legua de dónde sale adjetivo de “kafkiano” para describir situaciones extrañas, ridículas, sin sentido. Y el libro se basa en eso: situaciones en donde el lector no comprende muy bien el por qué de lo que ocurre. Se podría decir que uno no sabe ni el qué, ni el cómo, ni el por qué. Es así y punto. Y el protagonista no intenta responder a las preguntas sino que solamente sigue la línea de las acontecimientos.

Un libro extraño… por momentos, lento… donde se nota que el mismo nunca fue terminado de escribir (se editó de manera póstuma) ya que los capítulos son bastante inconexos entre sí. Y el final… bueno… estem… debe ser el final más rápido en la historia de la literatura ;)

En las notas finales de su amigo Max Brod explica que Kafka le pidió que NO publicara este libro… Y bueno… acá está… publicado a más no poder… Casi, casi una actitud “kafkiana”. ;)

De todas maneras, bien.

Ayer empecé con “Relaciones extrañas” de Philip José Farmer.

Mala persona

Thursday, May 3rd, 2007

Normalmente recibo muchos pedidos de los usuarios en el trabajo. Lo que hago es ir realizándolos uno a uno a medida que los van pidiendo.

Muchas veces esta manera de hacer las cosas “a medida que lo van pidiendo” se cruza con pedidos urgentes que generan que uno le preste atención por sobre los demás. Desgraciadamente la gente tiene la manía de no comprender la diferencia entre una tarea que tiene urgencia de una que no la tiene, entonces, por las dudas, todos te dicen “URGENTE!”.

Debido a esto, cada pedido que me hacen (”urgente”, obviamente) queda en la cola de espera como todos los demás pedidos “urgentes”. Esto da como resultado que alguien me pida algo “urgente” y que luego de 3 ó 4 días todavía no esté terminado. ¿Consecuencia? Me llaman y preguntan:

- ¿Está listo “eso” urgente que te pedí?
- No todavía.
- Pero te dije que era urgente.
- Si, me habías avisado de la urgencia. Lo tengo en la lista de urgentes - digo mientras miro dicha lista y veo que está en el puesto 3 -, lo tengo en el lugar 17. Imagino que entre mañana y pasado estará listo - le aviso mientras lo tacho del lugar 3 y lo pongo en el 17.
- ¿Cómo en el lugar 17? Es urgente.
- Si, si. Como las otras 16 cosas que me pidieron otras personas. Intentaré darle un poco más de prioridad. Yo te aviso cuando esté.

En varios casos se quedan contentos con la frase “Intentaré darle un poco más de prioridad”.

Si, digan que soy una “mala persona”, no hay problema. Pero la gente tiene que aprender que cuando una persona realiza múltiples tareas con múltiples destinatarios, uno NO trabaja de manera exclusiva para ellos. Piensan que son el centro del mundo y no… no lo son… Son un fusible más, como vos o como yo que cuando se quema, se cambia.

PD: incluso le he dado prioridad a las tareas “hacelo cuando puedas” que me caen mucho mejor. :)