Stat rosa pristina nomine, nomina nuda tenemus

Ayer terminé de leer “El nombre de la rosa” de Umberto Eco. Sin dudas el libro me ha dejado sin palabras. El detalle visual que nos propone es abrumador pero llevadero. El lenguaje, por momentos plagado de palabras desconocidas, puede llegar a desesperar al lector, incluso en pasajes enteramente en latín o pequeños pasajes en ¿alemán? Sin embargo estas secciones no son fundamentales para que uno comprenda de que se trata el libro. La historia, que transcurre en una abadía de Italia en el siglo XIV, está plagada de hechos oscuros que esconden este tipo de congregaciones. Asesinatos, relaciones non-sanctas y fanatismo religioso confluyen en esta suerte de historia de Sherlock Holmes versión medieval.

El libro es excelente y me tomó, quizás, mucho más tiempo del que me toma leer un libro de este tamaño. Quizás por culpa del excesivo lenguaje que hizo que tuviera que anotarme cientos de palabras las cuales no conocía su significado. Como dije, el libro es fantástico (si, si… no descubro América). Los que ya habíamos visto la película vemos a Sean Connery cada vez que el libro habla de Guillermo de Baskerville, pero bueno…

Son interesantes las referencias a Sherlock Holmes, Jorge Luis Borges y a Galileo Galilei (esta última no la sabía, pero vieron como es la interné’, ¿no? Hasta los burros parecemos saber ;)).

Libro recontra-recomendado.

Y alrededor de esas figuras, mezclados con ellas, por encima de ellas y a sus pies otros rostros y otros miembros, un hombre y una mujer que se cogían de los cabellos, dos serpientes que chupaban los ojos de un condenado, un hombre que sonreía con malignidad mientras sus manos arqueadas mantenían abiertas las fauces de una hidra, y todos los animales del bestiario de Satanás, reunidos en consistorio y rodeando, guardando, coronando el trono que se alzaba ante ellos, glorificándolo con su derrota: faunos, seres de doble sexo, animales con manos de seis dedos, sirenas, hipocentauros, gorgonas, arpías, íncubos, dracontópodos, minotauros, linces, leopardos, quimeras, cinóperos con morro de perro, que arrojaban llamas por la nariz, ntotiranos, policaudados, serpientes peludas, salamandras, cerastas, quelonios, culebras, bicéfalos con el lomo dentado, hienas, nutrias, cornejas, cocodrilos, hidropos con los cuernos recortados como sierras, ranas, grifos, monos, cinocéfalos, leucrocotas, mantícoras, buitres, parandrios, comadrejas, dragones, upupas, lechuzas, basíliscos, hipnales, présteros, espectáficos, escorpiones, saurios, cetáceos, esquítalas, anfisbenas, jáculos, dípsados, lagartos, rémoras, pólipos, morenas y tortugas.
Umberto Eco - El nombre de la rosa

Acabo de arrancar con “Lo mejor de ‘Fantasy & Science Fiction’ II”, selección de Edward L. Ferman. Como diría el Tumba: ñoñeces. :)

2 Responses to “Stat rosa pristina nomine, nomina nuda tenemus”

  1. IgnacioMarcos Says:

    Si te gustó el nombre de la rosa no dejes de leer El péndulo de focault que es excelente. :)

  2. Mariana Says:

    Baudolino! Baudolino!

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