Archive for March, 2007

La vuelta al mundo en una nuez

Friday, March 30th, 2007

Acabo de terminar de leer “Historia universal - Tomo XIII: La era de los descubrimientos europeos. Las luchas de religión.” de Editorial Salvat. El libro abarca desde la conquista del mar por parte de los portugueses hasta la muerte de Galileo Galilei, pasando por la aparición del protestantismo y las luchas de religión producto de la reforma y la contrarreforma. Sin duda, todo lo referente a los descubrimientos, ya sea de tierras o astronómicos, me fascinaron. Creo que de los trece tomos de esta colección que llevo leídos (me faltan leer 7) fue el que más rápido terminé.

Excelente.

Próximo libro: “Lo mejor de ‘Fantasy & Science Fiction’ III”, selección de Edward L. Ferman. Tercera y última parte de esta antología de la famosa revista Fantasy & Science Fiction.

Siete años y medio…

Monday, March 26th, 2007

… esperando estos subtítulos.

Metallica - A year and a half in the life of Metallica

El 17 de noviembre 1992, Metallica editó dos videos en formato VHS llamados “A year and a half in the life of Metallica” y “A year and a half in the life of Metallica (Continued)”. Básicamente el primer video describía las idas y venidas de la grabación del disco negro, comenzando desde octubre de 1990 hasta su edición en agosto de 1991. La segunda parte se basaba en lo que fue la primera parte de la gira de promoción de dicho disco.

Si mal no recuerdo, compré ambos videos en algún momento de 1997, pero nunca tuve una video cassettera para poder verlos. En 1999 estos VHS se editaron en DVD. Raudamente corrí y me lo compré en edición “Made in USA”. Venía sin subtítulos. La mayoría de los DVD que eran reediciones de VHS en ésa época no traían subtítulos lo cual me pareció normal. Por fin pude ver estos videos. Pero claro… duran casi 4 horas y todos en inglés. Muchas partes no las entendía y otras me quedaban rengas.

Tiempo después de comprar el DVD empecé a buscar los subtítulos en Internet. Primero en español, pero como no tuve éxito los empecé a buscar en inglés; tampoco. Los años pasaron y cada vez que veía estos videos me preguntaba si existirán los subtítulos. Era feo veo que había otras personas que también los buscaban y no tenían suerte.

Finalmente me cansé. Me conseguí un ripeo de los VHS originales subtitulados en español y me tomé el trabajo de re-tipear todos los subtítulos. Intenté usar OCR, pero supuse que iba a tardar menos en re-tipear todo que en hacer malabarismos para que el OCR funque bien. Así que luego de casi 40 horas netas de trabajo me pude armar una versión de los subtítulos para poder ver el DVD original.

Los subtítulos que venían en los VHS son una porquería. Muchos están mal traducidos o le faltan cosas. Intenté ajustarme a los que decían estos pero en algún que otro momento tuve que meter mano y traducir bien. Seguramente haya varios errores pululando, pero bue… Sientánse libres de bajarlos, modificarlos y usarlos para ver su DVD original que no posee subtítulos en castellano.

Para editar los subtítulos pueden usar el Subtitle Workshop, un excelente software libre uruguayo que vale la pena descargar y usar.

Para ver el DVD original con el agregado de los subtítulos, les recomiendo el KMPlayer, un software coreano, si no me equivoco. Otro excelente software libre para la reproducción multimedia que está creciendo mucho.

Bueno, espero que le sirva a alguien, por lo menos ahora yo puede ver el video y entenderlo.

Descargar subtítulos en español de “A year and a half in a life of Metallica”.

PD: disculpen señores de Metallica si lo que estoy haciendo NO es legal. Tengo TODA su discografía y videografía original, pero ustedes me vendieron un DVD sin subtítulos. Algo tengo que hacer para disfrutarlo como se debe. Gracias.

Roger Waters en Argentina, pt. 2: domingo 18 de marzo

Monday, March 26th, 2007

I mean, they’re not gonna kill ya, so if you give ’em a quick short, sharp, shock, they won’t do it again. Dig it? I mean he got off lightly, ’cos I would’ve given him a thrashing, I only hit him once. It was only a difference of opinion, but really…I mean good manners don’t cost nothing do they, eh?

Me desperté bastante cansado después de un sábado emocionante y agotador. Por mi cabeza daban vuelta mil imágenes de lo que había ocurrido e intentaba unirlas para formarme una idea de lo que había vivido, parte de lo cual lo pueden ver en lo que fue el primer día. No se preocupen, esta segunda parte no va a ser tan extensa como la primera debido a que muchas de las emociones fueron similares pero, de todas maneras hay varias cosas para contar.

Esta vez el recital iba a empezar una hora antes (a las 21). Salí de casa un buen rato antes por las dudas debido a que tenía entrada para el campo, pero atrás y como el volumen de gente es mayor, tenía miedo que ocurriera lo que a veces ocurre con la entrada al campo cuando se acerca la hora del recital: caos. Por suerte hoy tampoco fue así. Una vez más salí de casa y me tomé el 15 haciendo el mismo recorrido que el día anterior. Viajé muy rápido… pero el colectivo terminó su recorrido en Barrancas de Belgrano, con lo cual tuve que bajar y caminar hasta el estadio. Paré en el mismo kiosco pero para comprarme unas pastillas y un chocolate. El camino se hizo un poco largo y apuré el paso.

Cuando llegué a la intersección de las avenidas, encaré para el lado del campo. La fila iba rápido y en menos de 15 minutos estaba adentro; eran las 19:00. Hoy el escenario se veía diferente… lejano. La pantalla, al igual que el día anterior, brillaba con la misma imagen de la radio. Sonaba música muy fuerte. Que raro, pensé. Me fui del lado izquierdo y me empecé a acercar a la valla. No había mucha gente achurada ahí adelante así que me arrimé lentamente. ¿Qué hago?, pensé, ¿me quedo cerca de la valla o me voy para atrás de todo y lo veo desde las tribunas? Interesante disyuntiva. Me acerqué al vallado y me di cuenta que veía más o menos bien (tenía 2 personas delante mío). Si me iba a la tribuna iba a ver peor ya que mis ojos no son los que tenía cuando veía bien ;) .

Cuando me puse en puntitas de pie, vi que había una banda tocando: Mimí Maura. Estem… Bueno, con razón el volumen de la música. Por suerte escuché los últimos dos o tres temas y se fueron. Bueno… el recital arrancaba a las 21… y eran las 19 y monedas. Uf… una laaaaaaaarga espera tenía por delante. Y bue… a esperar.

Es increíble lo lento que puede pasar el tiempo cuando no hay nada que hacer. Parado, sin nadie con quien hablar, mirando la fauna que me rodeaba, devorándome el paquetito de D.R.F. de naranja que me había comprado, escuchando conversaciones que ni entendía, etc. Quizás en este momento confirmo que el mito que solamente los que no son petisos ven el recital de manera perfecta es mentira. Si no me ponía en puntitas de pie había siempre una cabeza que me tapaba.

Poco a poco nos íbamos apretujando más y más ahí adelante. Durante la espera, tres chicas se desmayaron por el intenso calor y tuvieron que ser sacadas por sobre la valla. Como siempre había un par que querían estar en mejor lugar a los empujones… y a esos no había que dejarlos pasar. Flaco, cuando se apaguen las luces, hacé lo que quieras… pero ojo que yo también te voy a codear, eh!

Cerca de las 9 de la noche, y sabiendo lo que había ocurrido el día anterior, me puse en puntitas de pie para ver la pantalla y poder ver el primer movimiento de la pantalla. Todo el mundo seguía hablando, mirando para otro lado o sentados en el piso, mientras yo espiaba. La música subió una vez más mientras la pantalla seguía fija. Pasaron los temas mientras el público se mantenía, obviamente, en otra cosa. Al cuarto o quinto tema empecé a ver el humito de la filmación. Con toda la gente en otra cosa, ver el escenario era fácil, pero no iba a ser así durante toda la noche.

Finalmente las luces se apagaron y la banda tomó el escenario. Nos apretujamos ahí adelante mientras todos, en puntitas de pie, hacíamos un esfuerzo sobrehumano para ver. Hacía mucho calor y mi cuerpo empezaba a sentirlo. In the flesh volvía a ser el puntapié inicial (el setlist iba a ser exactamente el del día anterior). Desde esta posición los comentarios de la gente eran diferentes. Acá había más “rocanrol” y en muchos pasajes la gente intentaba saltar “cual-recital-de-rock”… pero no. La música no daba para saltar. Se sucedieron Mother (esta vez hubo emoción, pero no tanta como el día anterior); Set the controls for the heart of the sun, con un público frío que, en su mayoría, parecía no conocer el tema; Shine on you crazy diamond, con aplausos fervientes pero las burbujas casi ni se veían (luego comprobé con gente que estuvo lejos que nunca se enteraron de la presencia de burbujas); Have a cigar generó poco entusiasmo a mi alrededor.

Llegó un momento intenso cuando tocaron Wish you were here. Miles de celulares se prendieron para acompañar el tema. ¿Se acuerdan cuando se prendían los encendedores? Había que tener huevos para prender un encendedor y bancarse la quemadura durante cinco minutos… Hoy en día no tiene gracia :P . Desde donde estaba yo se escuchaba mucho mejor el ruido del viento que acompaña al final del tema. Me di cuenta que estando atrás se escuchaba más los parlantes secundarios que estaban a los costados que los principales. Por momentos, el cántico de la gente tapaba la propia música lo cual era bastante molesto.

La primer parte bélica del concierto se desarrolló con mucha tranquilidad. Se notaba que la gente donde estaba yo no tenía o no le gustaba mucho The final cut ya que estaban casi todos calladitos… menos la chica que estaba unos metros a mi derecha y que se sabía todas las letras y quería que Waters lo supiera… a los gritos :) . Southampton dock y The fletcher memorial home se juntaron con bellas imágenes.

El recital seguía en línea recta: The perfect sense, pt. 1, The perfect sense, pt. 2, Leaving Beirut y Sheep cerraban la primera parte. En este último tema volvió a salir el cerdo (que esta vez tenía, además de los mismos mensajes que el día anterior, varias imágenes de Bush con las orejas de ratón alla Mickey Mouse). Las llamaradas se sentían MUY fuertes pero, claro, no tan fuertes. De todas maneras, estar a 50 metros del escenario y sentirlas era sorprendente. Escuche un “uy, lo que deben sentir los de adelante!”. Ni que lo digas, flaco. Si te contara…

Finalizó la primera mitad del espectáculo y nos quedamos todos ahí, paraditos, apretujados a más no poder. Mis piernas no querían más.

I can’t think of anything to say except…
I think it’s marvelous!

La segunda parte fue igual de sorprendente que el día anterior. Quizás me costó un poco más poder ver el recital debido a que “la-persona-más-alta-del-planeta” se había parado delante de mí. Durante los primeros temas pude correrme un poco y ver mejor. El público alucinaba. Speak to me, Breathe, On the run (increíble, una vez más), Time, Breathe (Reprise), The great gig in the sky (en este caso noté a la chica que cantó un poco “ronca”… pero se desenvolvió bien de todas maneras), Money (sin el error del primer día), Us and them, Any colour you like (con prisma y todo que hizo que la gente aullara de emoción), Brain damage (uh… que loco!, decía uno) y Eclipse volvieron a hacerme flotar. Durante este último tema, cuando el prisma emite el arco iris y empieza a rotar, las luces de colores tocan al público. Poco a poco, este arco iris se acercaba a donde estaba yo. Claro, el primer día esto no pasó ya que al estar sentado tan adelante, las luces no nos tocaban. El arco iris se fue acercando mientras todos hacíamos “ooooooohhhh” asombrados. Finalmente, la luz azul del arco iris me baño en su luminosidad. Por un momento me sentí… mmmmm… místicamente reconfortado. Si, si… puedo decir que soy uno de los que fue tocado por el prisma. :)

Llegaron los bises. Volvieron a subir los chicos del Instituto River Plate y la gente volvió con la pavada del Boca-River. Otra vez se esperaba el aviso de Waters para apagar todo y comenzar… y otra vez fue así. Una palabra de Waters y se apagó todo. El helicóptero volvió a sobrevolar mientras la luz que lo representaba iluminó hacia donde estaba yo y me dejó medio ciego. The happiest days of our lives y Another brick in the wall, pt. 2 comenzaban los bises. Al final de éstos, cuando los chicos bajaron, saludaron nuevamente a Roger… Los varones se acercaban para besarlo y Roger los abrazaba. Je… no hay forma de darle un beso, eh!

Vera, Bring the boys back home y Comfortably numb cerraron el recital y yo flotaba de emoción. Se había cerrado la segunda fecha de Roger Waters en Argentina y lo había disfrutado a más no poder.

El público se fue desconcentrando lentamente mientras mis piernas me pedían un poco de descanso. Estuve casi tres horas parado esperando que comenzara el recital para luego estar más de dos horas y media viéndolo. ¡Qué dolor, por Dios! Mientras caminaba hasta la parada del colectivo intenté sacar algunas conclusiones de lo que había vivido.

Sin dudas Roger Waters es un icono para un sector del público del rock. Ha definido el sonido de Pink Floyd y ha sido su cerebro durante los años en los cuales estuvo al frente de la banda. En mi vida he asistido a muchos recitales de todo tipo pero no recuerdo uno en donde la unión imagen y sonido sea tan fuerte. Esa simbiosis entre dos artes diferentes pero complementarias fue, sin temor a equivocarme, lo más importante del recital. El sonido fue excelente, por más que el segundo día noté que desde atrás por momentos de perdía. Cada nota que tocaban estaba sincronizada con la imagen (un clic en los auriculares para no perder el tiempo, por favor). Y todas las filmaciones, que eran muy buenas, estaban en concordancia con el tema en cuestión. Las secuencias en la habitación me llegaron mucho y crearon un ambiente especial (todavía tengo la imagen de arranque de Comfortably numb en la retina).

Musicalmente me gustó como se desenvolvieron. La inclusión de Dave Kilminster en la banda le ha dado eso que los fans de Floyd nunca habían encontrado en las bandas solistas de Waters: alguien que toque lo más parecido a Gilmour. La otra vez que habían venido acá me había decepcionado la poca importancia que le daban al trabajo de Gilmour. Todo el comienzo de Shine on… es un clásico. NO SE DEBE tocar diferente (si, suena un poco autoritario, ¿no? ;) ). Es como cantar Wish you were here con otra melodía.

El carisma de Waters quedó bastante de manifiesto con sus expresiones ante el público que lo mostraban menos inglés de lo que es. Y, sin lugar a dudas, los efectos especiales sobre el escenario (y fuera de él) fueron grandiosos: explosiones, latidos, cerdos voladores, llamas, el prima… todo confluyó en un espectáculo único del cual creo que no olvidarme jamás. Ojalá que esta gira sea editada en DVD. Me gustaría decirle a Roger que, si lo edita, lo haga doble y que el segundo disco sea el mismo recital, pero que tenga solamente las imágenes que veíamos por la pantalla. ¿Se imaginan escuchando este recital en casa mientras ven las filmaciones? Mágico…

Roger, gracias por semejante espectáculo. Inolvidable. Gracias.

Mensaje para cualquier otra banda que venga: si no traen un cerdo que vuela, olvídense… ;)

There is no dark side of the moon really. Matter of fact it’s all dark.

< -- Parte 1

Roger Waters en Argentina, pt. 1: sábado 17 de marzo

Friday, March 23rd, 2007

I’ve been mad for fucking years, absolutely years, been over the edge for yonks, been working with bands so long, I think crikey…

I’ve always been mad; I know I’ve been mad, like the most of us are. Very hard to explain why you’re mad, even if you’re not mad…

Me desperté lleno de ansiedad. Era un día especial ya que iba a volver a ver a Roger Waters luego de cinco años. El día amaneció nublado pero agradable. Luego de una ducha veloz, salimos con Lau al mediodía para comer algo y hacer algunas compras (cama, al fin!). Oscuras nubes empezaron a tapar a Buenos Aires y temí lo peor: un recital bajo la lluvia. Por suerte, el aguacero no duró más de media hora, gracias a Dios. La ansiedad fue en aumento a medida que el día transcurría. Los minutos no pasaban más mientras esperábamos que fuera la hora de salir de casa.

Finalmente se hicieron las 7 de la tarde. Tomando en cuenta que teníamos unos 45 minutos de viaje y el recital empezaba a las 10 de noche, estábamos seguros de no tener problemas en la entrada. Y por suerte fue así. Salimos de casa puntuales y nos tomamos el viejo y querido 15 (si habremos compartido viajes de recitales, amado bondi). A las pocas cuadras pudimos sentarnos y viajar más cómodos. La noche se cernía sobre la ciudad y nosotros seguíamos rumbo al estadio.

Aproximadamente a las 8 de la noche bajamos del colectivo varias cuadras antes ya que el tránsito a esa hora por Avenida del Libertador era imposible. Bajamos, decía, y caminamos todas las cuadras hasta la intersección de Libertador y Udaondo, previo alto en un kiosco para comprar unos caramelos y chicles. Llegamos al cruce mencionado y vimos unos carteles que indicaban para donde ir. Nosotros teníamos ubicaciones para el campo VIP (en el campo, adelante, pero sentados), en el sector D, fila 18, asientos 4 y 6. Es decir, justo en el sector que estaba delante del escenario. Prácticamente no había lugares mejores… Bueno, 17 filas delante nuestro eran supuestamente mejores, pero con el correr del recital me daría cuenta que estar MUY adelante no era lo mejor.

Luego de caminar como vacas al matadero durante varias cuadras y escuchar las mismas frases de siempre (”una fila, chicos”, “con la entrada en la mano”, “vamos, vamos”), entramos al estadio. Una gordita con cara de “estoy podrida” nos ubicó en nuestros asientos mientras nos despedía con un “que disfruten el show”, sin gracia.

Las ubicaciones eran excelentes. Justo en el centro del escenario a no más de 20 metros del mismo. La primera impresión fue genial. ¿Qué era lo que estaba sobre el escenario? ¿Una pantalla o escenografía? (Y bue… uso anteojos, che! :P ). Era, obviamente, una pantalla. La imagen esta ahí… quieta. Un primer plano del dial de una radio antigua. Frente a ella, una botella de whisky medio vacía (¿o medio llena? ;) ), un vaso en el mismo estado y un cenicero; sobre la radio, una cajita de fósforos, un avioncito de guerra de juguete y un soldadito. Todo iluminado por una luz que provenía de la derecha. Hermosa imagen. Me daba una sensación de comodidad grandiosa.

A esperar, entonces. Faltaba más de una hora y cuarto. Durante ese tiempo el estadio se fue poco a poco, llenando de gente. Claro, en el sector donde estábamos nosotros la fauna era extraña. Familias que pueden pagar 5 entradas de 400 pesos cada una por un lado y gente que fue sola ya que, obviamente, no todos pueden pagar más de una. Dos filas delante nuestro se ubicó una de esas familias. La conversación entre el marido y la mujer tuvo unos matices interesantes. Voy a comprar algo para tomar, ¿querés algo?, le pregunto él a ella. Si hay champagne, traeme. No, no fue un chiste, fue en serio. ¡Wow! No se si había o no champagne, de hecho no vi a esta señora “cincuentona-que-cree-que-todavía-tiene-20-años-y-que-queda-como-ridícula” tomándolo. Lo único que se es que hice una cola de diez minutos para comprar tres hamburguesas y una botellita de agua. Luego de la veloz comida, estábamos listos para que todo comenzara. El estadio estaba casi lleno y la hora se acercaba. Rezábamos para que la gente que estaba delante de nosotros no se parara durante el recital o para que no nos toque delante el equipo nacional de básquet. :P.

A las nueve y cuarto, los plomos de la banda salieron a probar sonido por última vez. Guitarras, bajos, baterías, micrófonos, teclados, todo en su lugar. Un rato antes de la hora señalada, dos flacos subieron por una escalera enrollable por el costado del escenario y se ubicaron en una de las vigas de luces que estaba por el techo. ¿Su función? Mover un par de reflectores tanto para iluminar a los músicos como para crear ciertos efectos (You! Yes, you! Stand still laddy!).

Acá es donde empezó lo interesante. Puntualmente, a las 22, la música de fondo aumentó su volumen de manera sospechosa. Las luces del estadio seguían prendidas mientras la gente seguía conversando, parada, caminando, hablando por celular. Sin embargo, aunque no lo supiéramos, el recital ya había comenzado. Eran temas de la década del ‘50. Mucho rock and roll, blues, etc. Mientras esperábamos y veíamos como empezaban a llenar el escenario de humo, noté una línea de humo de color diferente. Miré con atención y observé que la pantalla se estaba moviendo y que el humo era de un cigarrillo que estaba en la filmación. Si, si. El recital había comenzado hacía rato, pero recién ahora nos estábamos empezando a dar cuenta. Varios temas después vino el primer “¡wow!” del estadio. Una mano cambió el dial de la radio buscando algún tema “que le gustara”. Sonaron varios. Recuerdo a “Roll over Beethoven” y “Johnny B. Goode” de Chuck Berry, entre otros. La mano volvió, tomó la botella, se sirvió whisky y se llevó el vaso. Luego volvió el vaso vació y apagó el cigarrillo. Cada tanto, cambiaba el dial. Estaba todo listo.

Live for today, gone tomorrow, that’s me…

A las 22:15 las luces del estadio se apagaron mientras la mano seguía cambiando el dial. El estadio explotó en gritos. La banda entró despacio al escenario como sombras recortadas sobre la luminosa pantalla. Se venía el momento esperado (mientras escribo esto se me pone la piel de gallina). Waters, delante de su micrófono y en el medio del escenario mientras manteniía en alto su brazo derecho, estaba listo. Ahora si.

“Ein, zwei, drei, Alle!!!”

!PUM! Empezó el recital. In the flesh era la canción elegida para arrancar. La pantalla mostraba a los famosos martillos en donde el color blanco dominaba la escena y nos enceguecía. ¡Por Dios! La adrenalina del público bullía. No lo pude evitar: subí los brazos y crucé las muñecas entre sí.

So ya, thought ya, might like to go to the show.

¡PUM! ¡PUM! El sonido era increíble. La pantalla, hace un momento toda blanca, mostraba a los mismos martillos pero en rojo… y TODO el estadio se mimetizaba. Y volvía al blanco. No lo podíamos creer. Roger Waters estaba de vuelta en Argentina quemándonos la cabeza. Las imágenes, las luces, los músicos, la adrenalina, todo confluía en un único objetivo: el show.

Ahí estaban sobre el escenario P. P. Arnold en los coros, Graham Broad en la batería y percusión, Jon Carin en los teclados, guitarras y voces, Andy Fairweather-Low en la guitarra y bajo, Carol Kenyon en los coros, Dave Kilminster en la guitarra, voces y bajo, Katie Kissoon en los coros, Harry Waters (el hijo de Roger) en los teclados y Snowy White en la guitarra. Luego se sumaría Ian Ritchie en el saxo y otros vientos.

El primer tema pasó volando y luego de semejante inyección de adrenalina llegó un tema increíble: Mother.

Mother do you think they’ll drop the bomb?
Mother do you think they’ll like this song?

La imagen de la pantalla volvió a la radio del comienzo, pero empezó a moverse y mostrar la habitación que la contenía. Una habitación desordenada con un único ocupante. Waters con una guitarra acústica nos hacía flotar. En este momento siento que la música tocó algún nervio muy sensible en mí. Muchas veces he estado en recitales en donde me he emocionado, pero nunca había llorado como un chico. Por suerte tenía a Lau para contenerme. Hermoso tema. El solo interpretado por Dave Kilminster fue prácticamente perfecto. Muy bien, dije entre los mocos. Hermoso.

Al final de ese tema, la pantalla pareció prenderse fuego poco a poco. Set the controls for the heart of the sun nos hizo volver a 1968. Increíble. Este tema tiene 40 años de existencia y sigue sonando. Waters seguía con la acústica y en la pantalla otra agradable sorpresa: una foto en blanco y negro de Pink Floyd circa 1968. Barrett, Gilmour, Manson, Waters y Wrigth juntos… y el estadio se vino abajo en aplausos. Las fotos en blanco y negro se sucedían (al igual que el tema). En el intermezzo del mismo, Ian Ritchie hizo un excelente solo con su saxo mientras en la pantalla las formas de colores chillones hechas con ¿aceite? nos transportaban a la década del ‘60. Éramos todos hippies vestidos con túnicas con una gran nube de humo volando sobre nosotros. El trance hipnótico era mágico. Al final del tema volvieron las imágenes en blanco y negro pero esta vez en movimiento hasta que vimos a un muy joven Waters desmayarse sobre en el pasto (creo que estas imágenes son las mismas que usó en la gira anterior que lo trajo a estas tierras).

El efecto de la pantalla “quemándose” que daba paso al tema anterior se repitió en sentido inverso mientras un acorde en Sol menor daba paso a una imagen de un universo estrellado. Los primeros “¡¡¡No!!!” de sorpresa se empezaron a escuchar: Shine on you crazy diamond llegaba para llenarnos de alegría.

Remember when you were young,
You shone like the sun.
Shine on you crazy diamond.

Y ahi, luego de esas primeras frases, la pantalla se llenó con la cara de Syd Barrett, suficiente para que el estadio explotara en aplausos. Syd estaba siempre presente en el corazón de Waters y en el nuestro. (Si, si… algunos me dirán que Waters hizo más por Floyd que Barrett, y tienen razón. Pero uno encuentra mucho por qué alabar a Barrett). El tema, sin el solo del comienzo, lo cual me pareció mala idea, fue perfecto. Según noté fue tocado con un tiempo diferente, quizás un poco más lento, pero la sensación fue la misma. En el comienzo una cantidad increíble de burbujas salieron frente al escenario y se interpusieron entre él y nosotros. Ver este tema “entre burbujas” fue algo que jamás hubiera esperado. Fue mágico. El tema fue tocado a la perfección con un MUY buen solo de Kilminster que me hizo dar cuenta que el flaco ha hecho lo posible por sonar “como Gilmour”. Muchos pensarán que lo mejor es que suene como él mismo y no como otro, pero la verdad, a los que nos gusta Floyd sabemos que el puesto de Gilmour es imposible de reemplazar y que es MUY necesario escuchar algo que sea lo más parecido al tema original (una constante en esta banda).

El tema terminó con la imagen de una galaxia en donde la mayor concentración de estrellas estaba en el ángulo superior izquierdo. Poco a poco se fue apagando hasta llegar a la oscuridad absoluta. Lluvia de aplausos en el estadio.

Ahora el caos de imágenes tomaba por asalto el escenario mientras sonaba Have a cigar. La voz de Waters, muy forzaba, hacía lo imposible por seguir el tema. Las imágenes abrumaban: luces, calle, noche, autos, cigarros y humo bailaban en una única danza.

Come in here, dear boy, have a cigar.
You’re gonna go far, fly high,
You’re never gonna die,
You’re gonna make it if you try;
They’re gonna love you.

El tema, como siempre, excelente. El final, para el recuerdo, lo interpretaron EXACTAMENTE como está en el disco. Kilminster realizando el último solo cuando de repente ese sonido “zrrrrrummm” (qué difícil reproducirlo acá) daba paso al sonido de la guitarra como en una radio… y eso era lo que nos mostraba la pantalla: la misma radio del principio susurrando las últimas notas. Aplausos a rabiar.

Claro, tenemos una radio, escuchamos Shine on… y Have a cigar uno tras otro… y lo que venía era casi obvio: una sucesión de sonidos radiales conocidos por todos que nos hizo aplaudir a rabiar. Y luego, claro, una de las introducciones más conocidas de la historia del rock: Sol, La-Si, Re-Mi… Snowy White nos introducía a Wish you were here mientras Kilminster metía ese primer solo que Gilmour inmortalizó hace 20 años atrás.

So, so you think you can tell
Heaven from Hell
Blue skys from pain
Can you tell a green field
From a cold steel rail?
A smile from a veil?
Do you think you can tell?

Durante el tema, la pantalla se mantuvo mostrando la ya famosa radio mientras una mano prendía una pequeña vela delante de ésta. Casi todo el tema estuvo así. El público cantaba muy fuerte.

How I wish, how I wish you were here.
We’re just two lost souls
Swimming in a fish bowl,
Year after year,
Running over the same old ground.
What have we found?
The same old fears.
Wish you were here.

Poco a poco la pantalla se llenó de velas encendidas mientras unas ¿flores? llovían sobre ellas. A los costados, el sonido cuadrafónico nos hacía sentir el viento que hizo apagar poco a poco a cada una de las velas. Sin palabras.

Transición de la imagen a un campo y en primer plano una flor. Waters se sentó en una sillita, se calzó una guitarra acústica y empezó la primera parte bélica del show. Southampton Dock, en una versión hermosa, se apoderó de todos. La pantalla mutaba en la imagen de un portaaviones mientras el público silbaba.

They disembarked in 45
And no-one spoke and no-one smiled
There were to many spaces in the line.

El tema mutó lentamente en The Fletcher Memorial Home. Aquí las imágenes de la pantalla eran hermosas. Una habitación ¿de un hospicio? con un hombre en él. Las paredes con frases “famosas” que son una mierda.

Death solves all problems. No man, no problem.
Joseph Stalin

Sometimes democracy must be bathed in blood
Augusto Pincochet

I just want you to know that, when we talk about war, we’re really talking about peace.
George Bush

Mientras tanto, varias fotos pegadas en la pared levantan silbidos en el público: Osama Bin Landen, George Bush, Saddam Hussein y varios terroristas más. Excelente el mensaje. El recital estaba en medio de un trance increíble y el tema siguiente era propicio para mantenerlo: The perfect sense, pt. 1 mostraba el primer tema de la noche de Waters como solista. Lástima que fueron tan pocos de esta época, pero bien de todas formas.

Este tema me encanta. La pantalla mostraba imágenes de un astronauta en el espacio mientras un muñeco con forma de astronauta se ponía delante de la misma. Las frases que se susurran al comienzo del tema son gloriosas y te meten lentamente en el clima del tema.

Stop Dave
Will you stop Dave?
Stop Dave
I’m afraid
I’m afraid

Cuando Roger empieza a cantar, el muñeco del astronauta se va del escenario y sobre las pantallas imágenes satelitales de la tierra la cubren por completo. Sin duda la letra de este tema es espectacular y la actuación de una de las chicas del coro fue genial (disculpen, no puedo distinguir cual de las tres era). Su voz, al igual que las otras dos, es magnífica.

And they gave him command of a nuclear submarine
Sent him back in search of the Garden of Eden

El estadio se vino abajo en aplausos. La imagen de la pantalla se transformó en un estadio inundado con un submarino bajo el agua. The perfect sense, pt. 2 empezaba a caldear el ambiente. Roger, muy lentamente, nos derramaba las primeras palabras.

Can’t… you… see….

El tema fue, poco a poco subiendo hasta llegar al clímax máximo en donde el sonido llega al punto de saturación. Éste, que reproduce a un público supuestamente efusivo, canta un sonoro…

Can’t you see
It all makes perfect sense
Expressed in dollars and cents,
Pounds, shillings and pence
Can’t you see
It all makes perfect sense

Mientras tanto, las bombas lanzadas por el submarino hacían impacto y se producían las explosiones en el escenario. Todo el estadio temblaba mientras el humo, producto de la explosión, subía en forma de hongo por el escenario. Increíble. El súmmum máximo de esta parte se hacía paso y la adrenalina y la piel de gallina me colmaba. Los aplausos parecían interminables. Waters agradecía, pero el público no paraba de gritar “Olé, olé, olé, olé”. Roger utilizaba su frase marca registrada intentando que lo escucharamos: “Well, thank you”.

Cambiamos de atmósfera. Todo nos sentamos y escuchamos a Roger, en su acento británico, comentar sobre el próximo tema: Leaving Beirut. Un tema nuevo que hablaba sobre un viaje que hizo a los 17 años a Medio Oriente en el cual, durante su estadía en Beirut, Líbano, pasó una noche hospedado por una familia de dicha ciudad. Durante el tema, la pantalla mostraba una historieta en blanco y negro en donde se cuenta el relato en viñetas. Los textos en inglés daban la pauta de lo ocurrido en aquel viaje: Waters siendo hospedado por una familia compuesta por el marido cojo, la esposa jorobada y el hijo de ambos: un bebé al cual le faltaba un ojo. El tema en si es durísimo y muestra la amabilidad de esta familia que le dio no sólo un lugar donde dormir, sino una cena (mientras ellos mismos no comían). Waters se pregunta “Is this a mountain that we really want to climb?”. Hermosa frase.

El tema, en donde se le pega sin miramientos a Bush y a Blair:

Oh, George!
Oh, George”
That Texas education must have fucked you up
when you were very small!

Y termina con un Waters sorprendido ante tanta amabilidad y se pregunta “What’s wrong with us?”. Para que todos pensemos un poco por qué somos como somos. El “timing” del tema es excelente. Por momentos me hace acordar a esos temas tocados en un oscuro bar londinense bajo una densa capa de humo de cigarros… Emocionante.

Bien. El recital se embarcaba en el último tema de la primera parte. Los primeros acordes del piano marcaban el camino: Sheep. Sorpresa generalizada. Que tema, !por Dios! La primera mitad mostraba un grupo sólido, compacto. El bajo de Waters machacaba la cabeza sin miramientos (pará Flin Flun!). La versión, perfecta. En el intermezzo del tema, una gran sorpresa. Desde el lado derecho del escenario un cerdo gigante de unos 10 metros, más o menos, surcaba el cielo de Buenos Aires. El mismo, que era manejado con unos hilos por uno o dos flacos, tenía varias inscripciones en él: “Encierren a Bush antes de que nos mate a todos“, “Galtieri, Videla, Bush y Thatcher, dan asco“, “El miedo construye paredes” (gran frase), “¿Dónde está Julio López?“, “Nunca más desaparecidos” y “Kafka rules“. En el cuello del cerdo había una línea de puntos y la frase “Corte aquí“. El tema siguió mientras el cerdo volaba (¿vieron que los cerdos vuelan?) mientras en el escenario varias llamas de dos o tres metros de altura se prendían en el fondo, hasta llegar al clímax máximo en donde dos GIGANTESCAS llamaradas a los costados del escenario se prendían e iluminaban el estadio. !!!WOW!!! Las llamas eran más altas que el mismo escenario y uno sentía el calor que lo quemaba (recuerden que estábamos en la fila 18). Esas llamas se prendieron varias veces más. Era increíble. Mi primera reacción tuvo un ápice de miedo. Sentía los cachetes calientes producto de las llamas.

El tema finalizó entre aplausos ensordecedores mientras Waters se disculpaba por no poder liberar al cerdo (que lo hacían siempre en otros lugares) debido a la proximidad del Aeroparque de la ciudad. En este momento anunció que se iba a hacer una pausa de 15 minutos y que luego se venía Dark side of the moon. ¡Mamá!

Se prendieron las luces del estadio mientras la pantalla quedaba en negro… con un pequeño puntito blanco en el medio. Obviamente la gente se empezó a parar y a comentar lo que había visto. Estábamos todos azorados. Con Lau comentábamos lo que habíamos visto hasta el momento y faltaban las palabras para explicarlo. Al ratito miramos la pantalla y notamos que el puntito estaba más grande. Un momento… esto se sigue moviendo. ¿Es que la pantalla no va a dejar de sorprenderme? Mientras conversábamos le seguíamos echando un ojo a la misma para intentar ver qué era ese puntito. Y si… definitivamente era la Luna. Nos estábamos acercando hacia ella. La zona donde estábamos se había despoblado parcialmente y, por un momento pensé lo bueno que sería que toda esa gente no volviera… Je… Egoísta me llaman ;) Bue…

And I am not frightened of dying, any time will do I don’t mind. Why should I be frightened of dying? There’s no reason for it, you’ve gotta go sometime.
I never said I was frightened of dying.

Casi 15 minutos luego de la finalización del primer set teníamos a una Luna GIGANTE que ocupaba casi toda la pantalla. Finalmente las luces se volvieron a apagar mientras que la inmensa Luna nos iluminaba. El público se estremeció. Un casi imperceptible puntito rojo empezaba a latir a la izquierda de la Luna siendo acompañado por un TÚN, TÚN - TÚN, TÚN - TÚN, TÚN - TÚN, TÚN. Si, si… el latido de corazón de Speak to me estaba entre nosotros. El sonido era monstruoso. El piso temblaba ante cada latido. Era alucinante. El puntito rojo poco a poco iba creciendo para mostrarnos que formaba parte de un satélite que se alejaba de la Luna mientras se acercaba a nosotros (¿o nosotros nos acercábamos a la Luna y al satélite?). TÚN, TÚN - TÚN, TÚN - TÚN, TÚN - TÚN, TÚN. El caos del tema iba en aumento. La Luna, blanca, nos miraba fijamente. La introducción llega a su punto máximo para descargar suavemente en Breathe. La Luna, en tono amarillo ahora, nos acompaña ante este GRAN de tema.

Breathe, breathe in the air.

Hermoso. Creo que me sentía flotar ante semejante belleza. ¿Cuánto duró el tema? ¿3 segundos? Se me pasó volando. El enganche fue perfecto. La Luna se volvió roja mientras dejaba de tener su textura para convertirse en un círculo dominado por ese color. On the run a escena. En el escenario quedaron solamente Broad, Carin y Waters Jr. mientras se desarrollaba. El primero, con los ojos cerrados siguiente el ritmo en su hi-hat mientras que Carin y Waters Jr. estaban extremadamente concentrados en su trabajo (incluso éste último estaba de espaldas al público).

Las imágenes eran surrealistas. Luces de muchos colores daban vueltas por la pantalla mientras entrábamos en trance con el tema. Si, un tema simple, plagado de sintetizadores, pero increíble. El volumen estaba terriblemente alto y por momentos se agregaban imágenes de un tren que, con su ruido, tapaba el sonido del tema. Lo mismo ocurría con las imágenes de unos autos de carrera (¿Nascar?) y con unos disparon. El rojo lo seguía dominado todo mientras se mezclaba con luces blancas y amarillas. Parecía que estábamos volando a través de un camino de estrellas. (Volando… ¿Recuerdan las imágenes de éste mismo tema en P.U.L.S.E.? ;) ). El final del tema, para alquilar balcones: una violenta explosión en la pantalla que mezclaba luces blancas, rojas y amarillas mientras el blanco lo abarcaba todo. ¡Impresionante!

Y ahí estábamos nosotros, el público, a los gritos, mientras la explosión se esfumaba lentamente. Nuestros ojos posados en el escenario a la espera de que sucedería. Waters toma su bajo, con su mano izquierda tapa las cuerdas y… tic-tac-tic-tac-tic-tac-tic-tac-tic-tac-tic-tac… Explosión en el estadio. La Luna, azul ya, nos maravillas con unos relojes que flotan sobre él. De repente, el estadio se llena de relojes sonando. Aquí, allá y acullá. Adelante, atrás, a la derecha, a la izquierda. Un caos. El publico, a los gritos. Time. Graham Broad se despachó con una alucinante introducción (con malabarismo incluido para poder llegar a la batería y poder empezar el tema), lo cual le valió una ovación bárbara.

Tired of lying in the sunshine staying home to watch the rain
You are young and life is long and there is time to kill today
And then the one day you find ten years have got behind you
No one told you when to run, you missed the starting gun

Bello tema y bella letra. El enganche con Breathe (Reprise) fue mágico y dejó todo listo para un momento especial de la noche: The great gig in the sky. En este momento, la Luna se tiñó de rosa y se acomodó en un ángulo de la pantalla mientras ésta era llenaba de nubes rosas (o fucsias, como quieran…). En éste momento una de las chicas del coro (una vez más, no puedo diferenciarlas) se despachó con una excelente versión del tema. Claro, no es fácil intentar superar la versión original cantada por Clare Torry, pero bien de todas maneras. El momento mágico estuvo y todo el estadio flotaba ante los gritos desgarradores de la cantante. Al terminar el tema Lau y la piba que estaba dos filas adelante se pararon y aplaudieron a rabiar. Parece que les encantó la versión :) .

El show no nos daba respiro mientras millones de monedas tintineantes empezaban a sonar en cada rincón del estadio. El escenario y la Luna se pintaban de verde mientras ésta se transformaba en un vinilo. Money, el tema en 7/8 más famoso de la historia del rock, comenzaba a rodar. Tunturún… tún, tún, tún, tún, tún… Tunturún… tún, tún, tún, tún, tún…

Money, get away.
Get a good job with good pay and you’re okay.

La voz de Kilminster estaba muy bien, pese a que en un momento no se lo que pasó, pero dejó de cantar una de la estrofas. Miró a las minas del coro, éstas lo miraron, pero todo siguió su curso normal. Yo le pegué una mirada a Waters (que estaba caminando por el lado derecho del escenario mirando a la gente y saludando mientras tocaba) pero ni se inmutó. Cosas que pasa, ¿vio? El final del tema, tal cual el disco, fue bajando poco a poco mientras las “voces” retumbaban por el estadio. Kilminster, cual Gilmour, tocaba algunas notas mientras las respondía con su voz. Muy bien en ésa.

Us and them empezaba lentamente a entrar en nuestras venas.

Us and Them
And after all we’re only ordinary men

La Luna, roja, mostraba imágenes de personas caminando (si, si, la misma filmación de P.U.L.S.E. Perdonen la comparación; es inevitable). El recital cayó en un hermoso pozo de tranquilidad y descanso. En el estribillo, luces blancas prendidas en sentido del público nos cegaban y generaban que todos cantemos mientras levantábamos las manos. Gran tema. El público cantaba con fervor mientras la Luna mostraba a varios “ellos”. Bush se llevó, obviamente, los mayores silbidos.

Any colour you like nos mostró una pantalla saturada de colores mientras una nueva sorpresa tomaba forma. En la parte superior del escenario, pero fuera de él, se había formado un prisma con lásers. El efecto, para que tomara forma, necesitaba mucho humo el cual, producto del viento, tendía a no acumularse con lo cual el prisma a veces perdía su forma. Éste, que iba cambiando de color, rotaba lentamente. Acá es dónde me di cuenta que teníamos un muy buen lugar. Las personas que estaban sentadas en las primeras filas tenían el prisma sobre sus cabezas en cambio nosotros lo veíamos excelente (al igual que el resto del estadio). La cantidad de formas y colores que se mostraban en la pantalla era alucinante. Arco iris digitales navegaban entre las formas formando círculos, espirales, etc. Sobredosis de imágenes, para variar.

Llegábamos al final del viaje. Las primeras notas de Brain damage empezaban a sonar entre los aplausos de la gente.

The lunatic is on the grass
The lunatic is on the grass
Remembering games and daisy chains and laughs
Got to keep the loonies on the path

Un cerebro y pastillas dominaban la pantalla. La manera en que TODOS cantábamos la frase “I’ll see you on the dark side of the moon” producía escalofríos. Que lindo tema, por Dios. Ahora si, llegábamos al final del viaje… ¡y de qué manera!

Eclipse nos hizo llegar al súmmum. El prisma, que seguí ahí, emitió un rayo de luz blanca de un lado y el arco iris del otro… mientras giraba. Esto fue mágico.

All that you love…

Era increíble. Ver la tapa de dark side of the moon en vivo era como ver caminando a la Pantera Rosa… Se me había puesto la piel de gallina. El prisma giraba mientras iluminaba a las tribunas y al campo. Mágico, mágico, mágico, la puta madre!!!!! ¡¡¡Mágico!!!. Estábamos todos hipnotizados cantando como una única voz.

And everything under the sun is in tune
But the sun is eclipsed by the mooooooooooooooooooooooooooooooooon.

Y todos de pie para aplaudir y gritar. ¡Mi Dios! ¡¡¡Acabábamos de ver Dark side of the moon completo!!! ¿Se dan cuenta? ¡Dark side of the moon! Claro, en casa vuelvo a poner Play… acá no puedo, pero bueno… ¡¡¡¡Increíble!!!!

La banda dejó sus instrumentos, se juntó en el centro del escenario y saludó al público mientras aplaudíamos hasta reventarnos las manos. La banda se fue, poco a poco, mientras Waters seguía saludando un poco más. Finalmente el escenario quedó vacío. Minutos después volvieron a entrar ante una nueva oleada de aplausos. Waters volvió a agradecer mientras, en castellano (ojo al piojo) presentó a los chicos del Instituto River Plate que iban a subir al escenario. Acá es donde sale nuestra enfermedad por el fútbol y algunos descerebrados gritaron “aguante River” o “aguante Boca”. Bue…

Los chicos (¿30?) se colocaron en medio del escenario detrás de Roger. Estaba todo listo para los bises y el encargado de las luces del escenario esperaba la orden de Waters. “Ok”, dijo Waters y las luces de apagaron de inmediato. Todo a oscuras… menos UN reflector que se movía mientras el sonido de un helicóptero nos hacía volar la peluca. Una pequeña luz iluminó a Waters mientras nos decía:

You!
Yes, you!
Stand still laddy!

¡Wow! Más piel de gallina en mi carne. TÚN… tucutún-tucutún-tucutún-tucutún… TÚN… tucutún-tucutún-tucutún-tucutún… The happiest days of our lives era el elegido para empezar los bises.

Well, when we grew up and went to school,
There were certain teachers,
Who would hurt the children in any way they could

Es increíble como este pequeño tema es la introducción perfecta para un clásico entre los clásicos. El coro nos ponía en posición mientras, lentamente, ingresábamos en Another brick in the wall, pt. 2. Acá el público se “descontroló” (si, entre comillas. Es un recital de Roger Waters, no de Slayer). Todos de pie a los saltos y a los aplausos mientras cantaban a más no poder.

We don’t need no education.
We don’t need no thought control.

Las imágenes mostraban un muro (¿Berlín? ¿Otro?) con la leyenda “The wall - We don’t need no thought control“. El público no paraba de cantar, gritar y saltar. Emocionante.

Al finalizar el tema, los chicos y chicas fueron saliendo uno a uno. Las primeras chicas despedían a Roger con un beso. El primero chico que quiso besar a Roger hizo que éste se corriera bruscamente para evitar el beso y sólo le dio un abrazo. Claro, en Argentina los hombres nos saludamos con un beso, pero en Inglaterra parece que no. Je, je… me pregunto qué habrá pensado Waters. Los demás chicos se le acercaban y Roger los abrazaba evitando el beso. Una nota pintoresca, sin dudas.

Waters volvió a tomar el centro del escenario y comenzó con las primeras notas de Vera mientras una imagen de Vera Lynn ocupaba parte de la pantalla. Que hermoso tema.

Does anybody here remember Vera Lynn?

Lástima que el tema dure tan poco. Claro, todos estamos acostumbrados a The Wall y al redoble de tambores que siguen… y si… los redobles comenzaron para darnos una versión extendida de Bring the boys back home. El escenario se transformó en un campo de batalla mientras violentas explosiones se producían en el fondo del escenario. El estadio temblaba ante cada bomba mientras pequeños hongos de humo flotaban hacia el techo del escenario.

Una vez más… Vera, Bring the boys… todo dicho, ¿no? En imagen un pasillo con una persona al final de él, de espaldas. Bring the boys… termina mientras el órgano queda a modo de colchón (si, si… como en The Wall). La imagen empieza poco a poco a apagarse mientras el acorde sube, sube y sube… Si, si…




Is there anybody out there?…

!!Wow!! La piel de gallina me carcome… La pantalla en negro… Se viene… No lo puedo creer… La luz vuelve a la pantalla con un primer plano del “ocupante de la habitación” :) que está con la mirada perdida… ¡No, no! Un oscuro acorde de Si menor me parte al medio: Comfortably Numb. ¡¡Ah!! Las venas al aire, una vez más.

Hello.
Is there anybody in there?
Just nod if you can hear me.
Is there anyone home?

El estadio canta a más no poder. Todos de pie a los gritos, con los brazos levantados. Las imágenes de la pantalla, para el recuerdo. Es IMPOSIBLE que les pueda explicar como un par de imágenes TAN simples pueden explicar TAN bien lo que “siente” el tema.

There is no pain, you are receding.

La mirada perdida, los movimientos lentos, el humo que se mueve mucho más rápido de lo esperado… y ahí estaba él: confortablemente adormecido. El solo final, uno de los grandes momentos de la historia de Floyd, nos mostró a un Kilminster realizandolo de manera MUY similar al de Gilmour. White, sin embargo, sigue embarcado en hacerlo a su manera y a mi no me gusta. El final, de esos que parecen no terminar más y que cuando terminan uno siente lo rápido que pasó. Mágico.

Fin del recital. La pantalla nos volvía a mostrar la radio con la cual nos había dado la bienvenida. La banda se vuelve a unir en el frente del escenario y se abrazan en un único saludo mientras el estadio, de pie, aplaude a rabiar. El primer recital de Roger Waters en Argentina en el 2007 había finalizado y mientras las luces se prendían nos mirábamos con Lau sin poder creerlo. No teníamos palabras para expresar lo que habíamos sentido (bueno… aquí hay algunas miles ;) ).

Nos quedamos ahí, repasando lo que había sido. El público del lugar se fue rápido mientras nosotros seguíamos ahí. En el ínterin nos encontramos con Herny el cual, con su tarjetita colgada al cuello, tenía acceso a estar “un poco más allá” de lo que podíamos estar los mortales :). Mientras nos pedían amablemente que nos vayamos, fuimos hacia la salida casi flotando…

La salida, como siempre, caótica. Nos encontramos con una pareja amiga y nos fuimos a comer a Carlitos en una noche que terminó a las 5 de la mañana. Mañana tenía que volver al estadio para ver a Waters otra vez, pero desde el campo. Otro día, otro recital.

Magia…

I was in the right!
Yes, absolutely in the right!
I certainly was in the right!
I was definitely in the right. That geezer was cruising for a bruising!
Why does anyone do anything?
Yeah!
I don’t know, I was really drunk at the time!
I was just telling him, he couldn’t get into number two. He was asking why he wasn’t coming up on freely, after I was yelling and screaming and telling him why he wasn’t coming up on freely. It came as a heavy blow, but we sorted the matter out.

Parte 2 –>

Olores

Friday, March 23rd, 2007

En mi viaje diario al trabajo me encuentro por momentos con algunas imágenes no del todo agradables. Al parecer, las escaleras de acceso al subte en la estación Retiro de la línea C (las que salen a la plaza) son utilizadas por varias personas como una suerte de baño público. No falta el día en el cual el olor a pis (iba a decir “el olor a orines”, pero quedaba raro en mi) es insoportable. Incluso hay días en donde los olores se mezclan con el producto de otros desechos humanos más sólidos.

Si, si… muy desagradable. A la mañana esas escaleras están en buen estado, pero a la tarde es un descontrol. Claro, en esa zona hay mucha gente en la calle y, quizás, se puede llegar a “comprender” (si, ente comillas), ciertas actitudes de éstas (usar una remera como papel higiénico y dejarla ahí tirada no es algo muy comprensible, pero bue…).

Uno de los clientes en donde trabajo es un estudio jurídico bastante importante. Sus empleados forman parte de un sector de la sociedad bastante acomodado. Muchos títulos profesionales, mucho apellido doble, mucho poder adquisitivo, mucha “high-society”, mucha sangre azul. ¿Sabén qué? No hay día en el cual vaya al baño en donde NO me encuentre un inodoro usado al cual no le tiraron la cadena. Si, como lo oyen, entrar al baño de hombres es sinónimo de inodoros con residuos humanos ahí tirados…

Si dudas, ser una persona “mal educada” o “mal aprendida” o ser un mugriento NO depende de la clase social ni de las posibilidades ni de los títulos nobiliarios. Queda claro que es más comprensible encontrar un pañal en una escalera que encontrar un inodoro sucio.

¿Vieron el señor de traje que cruza la avenida con su maletín? Hace pis y no aprieta el botón.

Y del puerto de Palos…

Thursday, March 22nd, 2007

Terminé de leer “Lo mejor de ‘Fantasy & Science Fiction’ II”, selección de Edward L. Ferman. Tuvo algunos cuentos para destacar como “Shaffery entre los inmortales” de Frederik Pohl o “Una batería diferente” de Raylyn Moore. En líneas generales no fue un gran libro, pero estuvo bien.

Empecé a leer “Historia universal - Tomo XIII: La era de los descubrimientos europeos. Las luchas de religión.” de Editorial Salvat. Según el índice, algo así como leer desde Colón y Vasco da Gama hasta Galileo Galilei.

Veremos.

Aire puro

Tuesday, March 20th, 2007

La tecnología buena existe, sólo hace falta que haya ganas de desarrollarla y que nosotros la empecemos a utilizar.

Según ésta nota, desarrollaron un vehículo que funciona con aire comprimido. Si, escucharon bien, usa aire comprimido, NO combustibles derivados de recursos no renovables como la nafta y el gas. El precio del auto es muy barato (sólo 7300 dólares) y con un tanque lleno de aire (literalmente) tiene una autonomía de 300 kilómetros.

Solamente se necesita que una de las grandes automotrices de el primer paso para que el resto la siga. ¿Se imaginan si Ford o Chevrolet o Renault o Fiat o quien sea dice “somos la primera automotriz que piensa en nuestro planeta”? Yo aplaudo de pie, eh!

Si todos los modelos nuevos son, progresivamente, diseñados con motores a aire, en algunos años vamos a dejar de consumir recursos que no se pueden renovar y vamos a dejar de producir gases tóxicos.

Solamente hay que tener en cuenta dos cosas:

1) Hay un presidente en Estados Unidos que tiene todas sus fichas puestas para que todos consumamos cada vez más y más petróleo. Así que me imagino que si una empresa automotriz decide producir sus autos con aire comprimido, seguramente el presidente de dicha empresa puede sufrir un lamentable accidente. Ojalá me equivoque.

2) Podrian diseñar este tipo de auto de manera más estándar y no tan “modernos”. Visualmente son horribles. Pero bue… Algo es algo.

Ejemplo

Friday, March 16th, 2007

Che, vi a un policía comprando CD’s truchos en la calle.

Me quedé mal porque tuve que haberle dicho “disculpe señor policía, ¿sabía usted que está infringiendo la ley?”

Belleza

Tuesday, March 13th, 2007

Buenos Aires es una linda ciudad, pero que está plagada de cosas que no soporto. A saber:

- El calor húmedo que te aplasta contra el piso.
- Los colectiveros que manejan para el culo.
- Los taxistas que manejan para el culo.
- Los particulares que manejan para el culo.
- Los motociclistas que manejan para el culo.
- Los ciclistas que manejan para el culo.
- La gente que de manera frenética va realizando su día pasando por encima a los demás, muchos de los cuales caminan empujando a los demás.
- Los bocinazos.
- Los mal que se viaja en el subte (gente + calor + muchas veces deja de funcionar).
- Los mal que se viaja en el tren (gente + muchas veces deja de funcionar).
- Los mal que se viaja en los colectivos (gente + algunos no vienen nunca o vienen llenos).
- La mugre que genera cada uno de los que creen que los papelitos se tiran en la calle.
- El hijo de puta del kiosko que ayer me cobró $4 y hoy $3,75. (No. Hoy no fue bueno, ayer me cagó).
- Los aire acondicionados de las oficinas que gotean a la calle y uno termina lleno de gotitas de agua no tan refrescante. (Y si usás anteojos, vendría bien un limpia parabrisas).
- El amontonamiento de gente en los mismos lugares, los mismos días, a las mismas horas y utilizando los mismos medios de transporte.
- Las colas en todos lados.
- El ruido.
- El estrés.
- Los bocinazos… (… viaja en los…) Los colectivos… Los gritos. Los bocinazos… (… me cobró $4 y h…) Los aire acondicionados… El hijo de puta… (Los aire acondicionados…) El subte…
- Las colas… (La calle (Los gritos…)…) La calle. Los gritos… El amontonamiento de (Los gritos…) gente en los mismos lugares, los mismos días (los colect..), a las mismas (…ivos.) horas y utilizando los mismos medios (El ruido…) de transporte. Los gritos… El ruido. El ruido. El rui…

STOP!
I wanna go home
Take off this uniform and leave the show
But I’m waiting here in this cell because I have to know
Have I been guilty all this time?

Pink Floyd - Stop

Amistades por interés

Monday, March 12th, 2007

Digo yo…

Bush llegó a Brasil y tuvo manifestaciones en su contra. Llegó a Uruguay y tuvo manifestaciones en su contra (incluso en Argentina). Llegó a Colombia y tuvo manifestaciones en su contra. Llega a Guatemala y tiene manifestaciones en su contra.

Digo yo (otra vez) señor Bush, ¿nunca pensó que ALGO está haciendo mal?

Es decir, a la Madre Teresa de Calcuta no la repudiaban en cada país que pisaba, ¿no?

The great train robbery

Thursday, March 8th, 2007

The great train robbery

#0002
Título: The great train robbery.
Director: Edwin S. Porter.
País: Estados Unidos.
Año: 1903.
Internet Movie Database Id: tt0000439

Otra película que marca un antes y un después en la historia del cine. Otra historia corta y simple que tiene, según leí, algunas técnicas que, si bien no eran nuevas en la época, era la primera vez que se combinaban entre sí.

La película ya tiene escenas en exteriores y una historia que no sólo es relatada con un único hilo, sino que también posee algunas escenas que se podrían describir como “mientras tanto”. La escena final fue, según narraciones, bastante controversial en su época, debido a que algunos espectadores temian ser alcanzados por las balas.

Un capítulo aparte la actuación de los actores cuando tienen que “morirse”. Je… un profesor de actuación por ahí. :)

Le voyage dans la lune

Thursday, March 8th, 2007

Le voyage dans la lune

#0001
Título: Le voyage dans la lune.
Director: Georges Méliès.
País: Francia.
Año: 1902.
Internet Movie Database Id: tt0000417

¿Qué se puede decir de esta película? Sin duda uno de los films más innovadores de la historia del cine que utilizó varias técnicas novedosas para la época. Efectos especiales y ciencia ficción no eran objetos comunes para una película. Bien, aquí Georges Méliès cuenta una historia de manera lineal, con imágenes simples pero asombrosas.

Es más que obvio que no se puede analizar la actuación de ningún actor ya que los mismos realizan papeles casi caricaturescos. Son apenas 14 minutos y lo valen.

Stat rosa pristina nomine, nomina nuda tenemus

Wednesday, March 7th, 2007

Ayer terminé de leer “El nombre de la rosa” de Umberto Eco. Sin dudas el libro me ha dejado sin palabras. El detalle visual que nos propone es abrumador pero llevadero. El lenguaje, por momentos plagado de palabras desconocidas, puede llegar a desesperar al lector, incluso en pasajes enteramente en latín o pequeños pasajes en ¿alemán? Sin embargo estas secciones no son fundamentales para que uno comprenda de que se trata el libro. La historia, que transcurre en una abadía de Italia en el siglo XIV, está plagada de hechos oscuros que esconden este tipo de congregaciones. Asesinatos, relaciones non-sanctas y fanatismo religioso confluyen en esta suerte de historia de Sherlock Holmes versión medieval.

El libro es excelente y me tomó, quizás, mucho más tiempo del que me toma leer un libro de este tamaño. Quizás por culpa del excesivo lenguaje que hizo que tuviera que anotarme cientos de palabras las cuales no conocía su significado. Como dije, el libro es fantástico (si, si… no descubro América). Los que ya habíamos visto la película vemos a Sean Connery cada vez que el libro habla de Guillermo de Baskerville, pero bueno…

Son interesantes las referencias a Sherlock Holmes, Jorge Luis Borges y a Galileo Galilei (esta última no la sabía, pero vieron como es la interné’, ¿no? Hasta los burros parecemos saber ;)).

Libro recontra-recomendado.

Y alrededor de esas figuras, mezclados con ellas, por encima de ellas y a sus pies otros rostros y otros miembros, un hombre y una mujer que se cogían de los cabellos, dos serpientes que chupaban los ojos de un condenado, un hombre que sonreía con malignidad mientras sus manos arqueadas mantenían abiertas las fauces de una hidra, y todos los animales del bestiario de Satanás, reunidos en consistorio y rodeando, guardando, coronando el trono que se alzaba ante ellos, glorificándolo con su derrota: faunos, seres de doble sexo, animales con manos de seis dedos, sirenas, hipocentauros, gorgonas, arpías, íncubos, dracontópodos, minotauros, linces, leopardos, quimeras, cinóperos con morro de perro, que arrojaban llamas por la nariz, ntotiranos, policaudados, serpientes peludas, salamandras, cerastas, quelonios, culebras, bicéfalos con el lomo dentado, hienas, nutrias, cornejas, cocodrilos, hidropos con los cuernos recortados como sierras, ranas, grifos, monos, cinocéfalos, leucrocotas, mantícoras, buitres, parandrios, comadrejas, dragones, upupas, lechuzas, basíliscos, hipnales, présteros, espectáficos, escorpiones, saurios, cetáceos, esquítalas, anfisbenas, jáculos, dípsados, lagartos, rémoras, pólipos, morenas y tortugas.
Umberto Eco - El nombre de la rosa

Acabo de arrancar con “Lo mejor de ‘Fantasy & Science Fiction’ II”, selección de Edward L. Ferman. Como diría el Tumba: ñoñeces. :)