¡A la palmereta!
Hace unos días vi por televisión uno de esos documentales que muestran construcciones montruosas (si, de esas en donde cada tornillo tiene, el tamaño de una persona). El caso en cuestión era que un ¿jeque?, ¿emir? o alguien que está aburrido y le sobra plata, se le ocurrió que quería construir en los Emiratos Árabes Unidos un isla… con forma de palmera. Si, como escucharon: una isla con forma de palmera.
Menudo trabajo tuvieron los ingenieros a cargo del proyecto. Ya existen islas artificiales en el mundo, pero en este caso se quería que ella tuviera un centro urbano con edificios que suman unos 4000 departamentos, sumados a centros comerciales, hoteles y toda la parafernalia de una pequeña ciudad… en una isla creada artificialmente… y con “formita-graciosa“.
El documental era interesante ya que mostraba alguno de los grandes problemas que tuvieron como rellenar el agua con millones de toneladas de arena manteniendo la forma; buscar una forma para que la arena se asiente de manera veloz para poder colocar las redes de luz, agua y gas; construir los edificios, calles, centros comerciales; y como hacer para que la naturaleza no vaya cambiando la forma de la palmera. Una empresa titánica.
Me metí en el Google Earth para ver si aparece la isla… y si aparece, obviamente. Pero lo extraño es que hay dos islas con esas características. Ambas están cerca de Dubai, en los Emiratos Árabes, en las costas del Golfo Pérsico. Apunten su Google Earth a 25°02′53.77”N - 55°01′19.24”E.
Acá tienen una imagen de ambas islas.

Pareciera como si la de la derecha estuviera lista y la de la izquierda estuviera a medio camino, ¿no?
Acá tienen imágenes en detalle de ambas islas.


Como todo proyecto en pleno siglo XXI, las palmeras tienen su página web: The Palm.
¿Alsogaray quería hacer una isla artificial para mandar el Aeroparque ahí? Suerte que todos nos cagamos de risa de su idea.


