Una desición, un futuro

La polémica por la construcción de las dos papeleras pasteras en Fray Bentos, Uruguay parece no tener fin.

Como sabrán, dos empresas extranjeras tienen como objetivo construir dos industrias papeleras pasteras en la ciudad de Fray Bentos en Uruguay al lado del río Uruguay, separadas 6 kilómetros una de otra. Esto generó que las ciudades del lado argentino del río se quejaran por la posibilidad de que ambas industrias contaminen el río Uruguay como lo vienen haciendo otras industrias similares en el mundo. Luego de cruces de palabras y puntos de vista, las ciudades argentinas decidieron cerrar las rutas más importantes que, a esa alltura, conectan Argentina con Uruguay impidendo, entre otras cosas, que los camiones que transportan materiales a las plantas en construcción no pudieran llegar a destino. Esto generó tensiones entre ambos gobiernos.

Luego de mucho bla, bla se pidió una tregua entre ambos “bandos”. La consigna era que los argentinos dejaran de cortar el puente y que las empresas dejaran de construír las fábricas durante 90 días para que los presidentes de ambos países pudieran reunirse y llegar a un “acuerdo”.

Los pobladores argentinos aceptaron la consigna de terminar con los cortes. Pero… una de las empresas que están construyendo (la finlandesa Botnia) dijo que solamente va a detener sus obras por 10 días y no por 90.

A ver… Más allá de los puntos de vista sobre quién tiene razón y quién no, se pidió una tregua a ambos lados. Un lado cumplió su parte de liberar la ruta… pero la otra parte, no.

Una de las grandes quejas que tienen los ambientalistas es que las plantas van a contaminar el río y que lo único que le interesa a las empresas es generar dinero sin importar que el ambiente y la salud de los lugareños se deteriore. Las empresas dicen que no, que sus fábricas cumplen con todos los estándares mundiales para la conservación del medio ambiente y que la salud de la población y de la naturaleza es parte de sus preocupaciones.

Digo yo, si una empresa NO puede cumplir con el pedido de detener las obras por 90 días para que el conflicto llegue a una solución, ¿qué podemos esperar de las promesas que sostienen que las industrias no van a contaminar? Se les está pidiendo que escuchen la voz de un pueblo y hacen oídos sordos que impiden siquiera empezar a hablar. ¿Qué podemos esperar de lo que ocurra después?

Es algo así como jugar una pulseada, decir “pido, pido!” y cuando la otra parte se relaja, hacer fuerza y ganar el juego…

Definitivamente, actúan como empresas y es obvio que no les interesa lo que ocurra siempre y cuando sus dueños puedan cambiar su yate todos los años.

¿Puedo leer el futuro?

Se va a llegar a un acuerdo en donde las empresas dicen que no sólo van a cuidar el medio ambiente, sino que también sus desperdicios van a servir para que la flora y la fauna del lugar se expanda de manera sublime. Además, prometen que los pobladores de Fray Bentos van a tener mucho trabajo y salud para ellos, para sus familias y sus descendientes y que la ciudad va a crecer de manera importante y se van a generar miles de puestos de trabajo anexos a la construcción de la planta.

10 años después, las plantas van a estar produciendo papel a lo pavote, sus gases tóxicos van a saturar el medio ambiente de la zona, el aire se va a volver irrespirable. Para bajar costos y aumentar sus ganancias, la empresa va a tener al personal mínimo para su funcionamiento, dejando a la mayoría de los contratados a principo de su existencia, en la calle. Por la gran cantidad de tóxicos desprendidos en el aire, otros empresarios no van a querer invertir en ningún negocio de la zona, generando que la ciudad de Fray Bentos entre, poco a poco, en un estado de pobreza y desamparo. Sus pobladores, poco a poco, van a sentir el rigor de respirar tóxicos, deteriorando paulatinamente, la salud de todos los lugareños. El río recibirá diariamente, millones de litros de líquidos contaminados con productos químicos que matarán práctiamente toda señal de vida acuática en la zona. Los animales terrestres y las aves, despoblarán el lugar. La empresa talará árboles para volver a sembrar solamente la especie que ellos más necesitan produciendo un descalabro ambiental fenomenal.

5 años después, algún programa de televisión uruguayo levantará una noticia que hable de la queja de los pobladores de Fray Bentos sobre cómo estas papeleras pasteras los están, poco a poco, matando en vida.

Y yo pensaré…. “Jódanse… En su momento estaban todos a favor de su construcción. Ahora, sean felices en su ciudad cancerígena.”

PD: ojalá me equivoque.
PD2: si esto es el progreso, me quedo en taparrabos disfrutando de la naturaleza.

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