Todos hemos, alguna vez en nuestras vidas, conversado con alguna persona intercambiando ideas. Discutiendo. Muchas veces esas discusiones son simples, tranquilas, cerebrales y muchas veces la sangre hierve y se vuelven violentas y estúpidas.
En medio de este segundo grupo de conversaciones, uno hace lo posible por “imponer” SU verdad (por mas que sea una estupidez que nadie va a creer o comprender). En medio de la “lucha” y de los gritos, siempre alguna de las partes escupe por su boca alguna “cita” de algún personaje reconocido o simplemente una “frase hecha” de algún autor anónimo en la búsqueda de la “victoria” en la discusión.
Pero muchas veces, esas frases carecen de un sentido real y se contraponen muchas veces con nuestros valores. Pero claro… la búsqueda de dejar callado al otro no hace decir frases estúpidas que mucha gente utiliza. Recuerden que muchas de esas frases fueron dichas pero seres de carne y hueso como nosotros, lo cual significa que pueden estar equivocadas.
Mi propuesta es: desterremos del lenguaje frases estúpidas.
La primera frase que me gustaría borrar es: “Haz lo que yo digo, pero no lo que hago”.
Creo que esta frase se ganaría un buen premio en un consurso de frases tontas. Es una obvia contraposición a la frase “Practica lo que predicas” (una frase con muchísimo mas contenido).
Aquella terrible frase (en donde alguien intenta justificar la discrepancia entre decir y hacer) es un valuarte de la falta de ética. Recordemos que la ética es cuando una persona piensa, dice y hace lo mismo. Después si ese pensamiento, esas palabras o ese accionar es moral o no, es otra cuestión.
Como seres humanos SIEMPRE nos quejamos de como accionan nuestros semejantes. Pareciera como si uno fuera siempre el “santo” y todo el resto del planeta fueran “demonios”. ¿Cuánta gente pensará para sus adentros “si todos fueran como yo, el mundo funcionaría bárbaro”? Seguramente muchas mas de las que creemos. Pero lo mas triste, es que muchas veces hablamos y sin embargo no accionamos tal cual pensamos.
Veamos algunos ejemplos tontos:
Madre: Hijo, podés dejar de decir malas palabras?
Hijo: Mamá, vos siempre decís malas palabras!
Madre: Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago.
¿Queda estúpido, no? Es muy dificil enseñarle a alguien algo que uno no cumple.
Persona 1: Che, a ver si estos políticos dejan de robar alguna vez.
Persona 2: ¿Vos no te quedaste con un vuelto de mas la otra vez en el restaurante?
Persona 1: Ja, ja… Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago.
Los políticos no nacen de los árboles, forman parte de la sociedad. Y quizás la “Persona 1″ sea político algún día.
Persona 1: ¿Cómo no va a haber accidentes de tránsito, si los conductores y los peatones son un desastre en la calle?.
Persona 2: Ayer te vi cruzar la calle por el medio de la cuadra…
Persona 1: Y bue… Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago.
¿Se entiende? Nos quejamos… y no hacemos nada para dar el ejemplo de que las cosas se pueden hacer bien.
Asi que les pido que agarremos un lápiz y tachemos esta frase de nuestros cerebros: “Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago”